El novelista Francis Scott Fitzgerald consiguió una inesperada fama en los gimnasios de boxeo. Le alcanzó apenas con un puñado de palabras –“denme un héroe y les mostraré una tragedia”–, que se convirtieron en una contraseña entre boxeadores. Incluso el controvertido campeón mundial Mike Tyson aseguró que esa era su frase de cabecera. Me pregunto si conocía a Fitzgerald. De lo que no tengo dudas es de que Tyson –uno de los mejores pesos pesados de la historia, encarcelado por violación y declarado en bancarrota luego de acumular más de 300 millones de dólares– sabía lo que significaban esas palabras. Es que los casos de boxeadores asesinados, presos, olvidados… se acumulan en los registros. En un deporte que ofrece la promesa de un rápido ascenso social, la tragedia está, casi siempre, a la vuelta de la esquina. ¿Sería posible pensar en un boxeador presidente?
El domingo 19 de septiembre, Manny Pacquiao, 42 años, único boxeador de la historia que ha conquistado títulos mundiales en ocho divisiones distintas –desde el peso mosca al superwélter– anunció en una conferencia de prensa su candidatura para las próximas elecciones presidenciales de Filipinas, en mayo de 2022. Y resulta que
Divide y reinarás. La frase, atribuida al emperador romano Julio César, sintetiza el reciente fenómeno de El reino, una exitosa serie de Netflix Argentina que gira en torno a la figura de un controvertido pastor evangélico. Apenas se lanzó, el pasado 13 de agosto, la serie desató una fuerte polémica: fue celebrada por crítica y público, pero despertó la furia de la comunidad evangélica. Empujada por la polémica social, la serie se mantiene, desde su estreno, en el podio de las diez series más vistas de la plataforma de streaming en el país.
Este thriller de ocho capítulos comienza manchado de sangre: un hombre misterioso apuñala por la espalda a Armando Badajoz, el candidato con más chances de ser el próximo presidente de Argentina. El asesinato de Badajoz despierta una ambición ciega en su compañero de fórmula, un pastor evangélico que vislumbra la posibilidad de ocupar el sillón de primer mandatario de la Nación. La trama incluye millones de dólares escondidos en una iglesia, un operador político instruido por la CIA que pergeña alianzas desde las sombras y un ejército de fieles enceguecidos por el carisma de su líder. Un arriesgado juego de espejos que tiene como telón de fondo u
El idilio del presidente millenial terminó donde menos se esperaba: en las calles de San Salvador. Acostumbrado a manejar la política a través de sus redes sociales, Nayib Bukele, que, con 40 años, es uno los mandatarios más jóvenes del mundo, tuvo que enfrentarse a una protesta masiva contra su gobierno. Fue el pasado 15 de septiembre, durante la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de El Salvador. Más de 20 mil ciudadanos se manifestaron bajo las consignas "No a la dictadura", "No a las reformas constitucionales", "No al bitcoin". Una marcha pacífica que terminó con un episodio significativo: el incendio de un cajero automático. Todo un símbolo de la gota que rebalsó el vaso para los salvadoreños: la decisión de Bukele de instaurar el bitcoin como moneda de curso legal en el país. Fiel a sus hábitos, el mandatario respondió desde su cuenta de Twitter: “¿Y la dictadura?”, escribió, jactándose de que la policía no había reprimido a los manifestantes. Pero la ironía no parece el mejor camino frente al descontento social.
La marcha, que congregó a una multitud compuesta por feministas, colectivos LGTBI, estudiantes, jueces, médicos, sindicalistas, grupos provida, canaliz
Semanas atrás hablamos en este programa de la polémica estallada a raíz de dos fotografías del presidente argentino Alberto Fernández, filtradas a la prensa a un mes de las elecciones primarias de medio término, pautadas para el 12 de septiembre. Las imágenes mostraban al mandatario celebrando el cumpleaños de su esposa, el 14 de julio de 2020, en plena pandemia, desobedeciendo la cuarentena instaurada por él mismo. Al estallar el escándalo, mientras el Jefe de Gabinete de Fernández señalaba una operación política contra el presidente, nosotros nos preguntábamos cómo impactaría en las urnas la onda expansiva de indignación causada por las dos imágenes.
La votación del pasado 12 de septiembre dio una respuesta terminante: la fuerza política a la que pertenece Fernández, el Frente de Todos, perdió en 18 de los 24 distritos del país, incluida la provincia de Buenos Aires, su principal bastión. Pero el saldo más preocupante que dejaron las elecciones fue el inesperado ascenso de Javier Milei, un sombrío representante de la ultraderecha conservadora argentina.
Milei, que se autodefine como libertario y anarcocapitalista, alcanzó una controvertida fama siendo panelista de economía en el p
Con el paso del tiempo, el precio de la infidelidad se dispara. Setenta y dos años después de que el muralista mexicano Diego Rivera engañara a su esposa, la emblemática pintora Frida Kahlo, el saldo de ese adulterio podría convertirse en la obra de arte más cotizada de Latinoamérica. El cuadro Diego y yo, un autorretrato que Kahlo pintó en 1949, luego de enterarse de que su marido tenía un amorío con la actriz mexicana María Félix, se ofrecerá por una cifra récord: 30 millones de dólares. La sede neoyorquina de Sotheby’s lo anunció el miércoles 22 de septiembre: será el plato principal de su tradicional remate de noviembre. La venta podría superar por mucho a Los rivales, el cuadro latinoamericano más caro hasta el momento, adquirido en 2018 por 9.8 millones de dólares. Una obra cuyo autor es... Diego Rivera. La venganza de Frida, podría decirse, se servirá en una casa de subastas.
La puja millonaria en la que hoy están envueltos los rostros de los dos mayores exponentes del arte moderno mexicano parece un episodio más de su tormentosa relación: un amor incondicional alimentado de engaños y reconciliaciones. En el cuadro Diego y yo, el rostro de Frida está atravesado por tres lágr