Lula da Silva inaugurará un nuevo mandato el próximo 1 de enero como presidente de Brasil, pero —antes incluso de asumir el cargo— ya está afrontando grandes manifestaciones en contra de su elección. Aunque el líder izquierdista venció en la segunda vuelta de los comicios, celebrada el pasado 30 de octubre, amplios sectores de la sociedad brasileña se resisten a reconocerlo como el dirigente legítimo del país. Los seguidores más extremistas del presidente saliente, el ultraconservador Jair Bolsonaro, están protestando en las calles para expresar su rechazo hacia Lula, tensando así los mecanismos democráticos que deberían garantizar una transición ordenada en el Palacio de Planalto.
Las movilizaciones del bolsonarismo están conduciendo a la política brasileña hacia un terreno embarrado. Los simpatizantes del dirigente de extrema derecha se están concentrando ante cuarteles militares de distintas regiones del país para exigir al ejército que de un golpe de Estado contra la democracia: reclaman a las fuerzas armadas que impidan la toma de posesión de Lula y que impongan un régimen castrense en Brasil. La fiscalía ya está investigando una de estas protestas, en la que decenas de manife
En abril de 2019, Benjamin Netanyahu era el primer ministro de Israel y acumulaba ya una década ejerciendo el cargo. Desde entonces, se han celebrado cinco elecciones generales —un periodo de cuatro años y medio, caracterizado por una insólita inestabilidad política, en el que había sido imposible formar un Gobierno duradero—. Tras los últimos comicios, celebrados el pasado 1 de noviembre, Netanyahu volverá a ser el jefe del Ejecutivo, pero su nueva etapa en el poder será muy diferente a sus anteriores mandatos. El dirigente israelí encabezará el Gabinete más radical de la historia del país.
El partido de Netanyahu, el conservador Likud, obtuvo una holgada victoria con el 23,5% de los votos. Para alcanzar una mayoría parlamentaria suficiente para gobernar, cuenta con el apoyo de Sionismo Religioso —grupo de extrema derecha que fue la tercera fuerza más votada— y de las dos formaciones ultraortodoxas, Shas y Judaísmo Unido de la Torá. Este bloque suma el 53% de los 120 escaños de la Knesset y tiene el camino despejado para formar sin obstáculos el próximo Gobierno israelí, con una identidad marcadamente nacionalista y bajo la doctrina más rigurosa de la religión judía.
El principal de
Sandra Villena Manrique es una de las últimas víctimas de homicidio machista en Ecuador. El pasado 19 de octubre, se registró con su pareja en un hostal de Montañita, un popular destino turístico en la costa del Pacífico, cercano a la ciudad de Guayaquil. Una semana más tarde, los trabajadores del establecimiento se alarmaron por el fuerte olor que provenía de su habitación, y hallaron en su interior el cuerpo de Sandra. Como ella, 197 mujeres fueron asesinadas en Ecuador el año pasado; sin embargo, el Consejo de la Judicatura del país computó únicamente 70 feminicidios. Esta diferencia en la estadística prueba que la estrategia de las instituciones ecuatorianas para erradicar las agresiones sexistas necesita ser revisada: si ni siquiera se contabilizan correctamente este tipo de crímenes, es imposible combatirlos con eficacia.
En 2014, Ecuador introdujo el feminicidio como un tipo específico de delito en su código penal. Este crimen, según la legislación del país, consiste en el homicidio de una mujer por el hecho de serlo, como resultado de relaciones de poder, dominación y subordinación. Además, se considera que concurren circunstancias agravantes cuando existe una relación ínti
El próximo mes de diciembre van a cumplirse cincuenta años del momento en el que el ser humano pisó la luna por última vez. La carrera espacial iniciada a mediados del siglo XX, en la que Estados Unidos y la Unión Soviética se disputaron la hegemonía mundial fuera de nuestro planeta, fue perdiendo intensidad a partir de aquella misión. Sin embargo, después del fin de la Guerra Fría, se ha despertado un nuevo apetito por la exploración extraterrestre. En la gran competición global por conquistar el cosmos, China acaba de lograr un avance significativo: ha conseguido completar el ensamblaje de su estación espacial.
El tercer y último módulo de la terminal despegó el pasado 31 de octubre desde la isla de Hainan y, 13 horas después del lanzamiento, se acopló a la estación. Es un nuevo éxito para Pekín, que ya marcó un hito histórico en la astronáutica a principios de 2019. Aquel año, la nave no tripulada Chag’e-4 fue la primera sonda capaz de posarse sobre la cara oculta de la luna. Desde entonces, el artefacto chino ha estado recorriendo una zona de nuestro satélite que siempre había sido inalcanzable para la humanidad. Este verano, el Gobierno de Xi Jinping anunció un nuevo objetivo e
Siempre he sentido curiosidad por conocer qué hay detrás de la fachada exterior de los grandes músicos y cantantes. ¿Qué ocurre cuando termina un concierto, se apagan las luces, se silencia el griterío del público y el artista se queda solo? En ocasiones, existe una enorme contradicción entre la imagen pública y la vida íntima de algunas de las mayores leyendas de los escenarios: con sus vibrantes actuaciones son capaces de hacer felices a decenas de miles de personas, pero en su interior están sufriendo un tormento que no pueden compartir con sus fans. Esa cara oculta es la que queda al descubierto en la nueva película sobre el salsero colombiano Joe Arroyo, estrenada el pasado 3 de noviembre.
Rebelión es el título del filme dirigido por José Luis Rugeles, quien ha precisado —con estas palabras— cuál es la reacción que pretende despertar en los espectadores: “Me gustaría que la gente vea qué grande fue Joe, pero también que llegue a la segunda capa, que descubra lo fuerte y lo sufrida que fue su vida”. La película, por lo tanto, huye de las anécdotas más superficiales de la biografía de Joe Arroyo e indaga en aspectos mucho más profundos. Por ejemplo, cómo componía sus canciones, c