Entre los múltiples vicios que atesoran los líderes populistas de ultraderecha (dividir a la población en fieles y enemigos, enaltecer el nacionalismo, ofrecer soluciones simples a problemas complicados, etc.), hay uno que, estoy seguro, les causa enorme placer: provocar. Sacar de las casillas a los rivales. Si eso puede lograrse a través de los insultos más ofensivos, e incluso en supuesto "territorio enemigo", pues entonces aquello conseguirá deleitar aún más al público.
Javier Milei es un gran experto en esta materia. El presidente argentino no se limita a agredir verbalmente, desde la comodidad de su palacio presidencial, a cualquier persona que ose llevarle la contraria. También suele ofender a sus adversarios cuando visita países gobernados por líderes progresistas. Además hay que señalar que es un presidente que viaja bastante, por lo que sus constantes provocaciones se esparcen por muchos lugares del planeta. Madrid es uno de sus destinos favoritos para desarrollar este controvertido hobby. Ya son varias las ocasiones en que ha visitado la capital de España desde que es presidente.
Milei siempre ha aprovechado el hecho de que el país ibérico está gobernado por un presidente
El famoso presentador de televisión Bill Maher es, además de humorista y comentarista político, una persona con grandes dotes premonitorias. Prácticamente fue el primero en vaticinar, a inicios del 2017, que Donald Trump no entregaría pacíficamente el poder, cuatro años más tarde, en caso de perder las elecciones. Muchos se rieron en ese momento de sus osadas conjeturas. Ahora son muchos menos los que sonríen cuando el "oráculo Maher" pronostica que Trump hará todo lo posible por forzar un tercer mandato presidencial. También gracias a Maher, muchos ciudadanos comenzaron a descubrir la emergente figura de Gavin Newsom, el actual gobernador de California. Bill Maher lo ha presentado varias veces en su programa como "el próximo presidente de Estados Unidos". Hace un año, cuando comenzaba a rumorearse la posible retirada de Joe Biden de la carrera presidencial, le preguntó directamente por qué no daba un paso al frente y se postulaba como candidato demócrata. Newsom, visiblemente halagado pero también algo intimidado, aseguró que la presidencia de Estados Unidos no estaba en sus planes. Sin embargo, su risa nerviosa dejó entrever lo que el gobernador realmente pensaba: aún no era el m
El escritor estadounidense Jonathan Safran Foer saltó a la fama a principios de este siglo gracias a la novela Todo está iluminado, la cual también fue llevada al cine. Mucho menos conocido fue su ensayo Comer animales, publicado en el año 2009. Aun así, aquel exhaustivo y estremecedor trabajo de investigación removió un gran número de conciencias, sobre todo en Estados Unidos. Lamentablemente, muy poco se habla en los medios sobre el enorme impacto medioambiental que ocasiona la industria ganadera, una actividad que por sí sola genera, a nivel global, mayor cantidad de gases de efecto invernadero que toda la industria mundial del transporte junta. Y mucho menos se habla sobre el terrible maltrato animal que se desarrolla a diario en las macrogranjas de todo el planeta.
Safran Foer dedica gran parte de su ensayo a diseccionar la ganadería industrial estadounidense, la cual, más allá de representar una tortura diaria para millones de animales, también genera una gigantesca y dramática contaminación en los suelos y los ríos. Y lo más preocupante es que en torno al 99% de los animales que consumen los estadounidenses proviene de alguna granja industrial. En su ensayo, Safran Foer tambi
Haga usted la prueba de preguntarle a cualquier latinoamericano quién es el Chavo del 8, o el Chapulín Colorado, o el Doctor Chapatín. Se sorprenderá de la inmensa cantidad de individuos que reconocerán de inmediato a esos personajes de ficción. No soy capaz de pensar en ninguna otra figura de ficción en toda América Latina (con la excepción de la argentina Mafalda) que pueda competir en popularidad con los personajes creados por la genial mente del mexicano Roberto Gómez Bolaños, los cuales vivieron su edad de oro durante la década de los 70 y principios de los 80. Se estima que, durante los años de mayor éxito, unos 350 millones de espectadores en todo el continente se sentaban cada semana frente al televisor para reírse con los infortunios y las peripecias del Chavo, del Chapulín y de muchos otros personajes inventados por Gómez Bolaños. No exagero cuando digo que hay pocas cosas en toda América Latina que nos unan tanto como estos inolvidables y divertidísimos antihéroes. Y es que uno puede viajar a cualquier país de la región, decir en público "No contaban con mi astucia" o "Sin querer queriendo" (tan solo algunas de las tantas frases inmortalizadas por estos personajes), y co
Los amantes brasileños del pop art, y concretamente aquellos que residen en la ciudad de São Paulo, tienen buenos motivos para celebrar. Por casualidades del destino, están coincidiendo por estas fechas dos estupendas exposiciones enfocadas en un género artístico que, a pesar de haberse originado en el Reino Unido hace ya unas siete décadas, parece aún gozar de excelente salud en muchas partes del mundo. Quizá el consumismo y el hedonismo desenfrenados que aquejan a la humanidad hoy en día han propiciado que millones de personas sigan prestando atención, tal vez incluso con más interés que nunca, a un movimiento artístico que gira en torno a la representación de los más variados bienes de consumo cotidianos, así como de los iconos más representativos de la cultura popular. Y es que detrás de estas llamativas y potentes imágenes se esconde una sutil, y al mismo tiempo demoledora, crítica social.
La primera de estas exposiciones se centra precisamente en el artista más renombrado del arte pop a nivel internacional. Nos referimos, por supuesto, a Andy Warhol, el gran creador estadounidense que llevó este género, a comienzos de los sesenta en Nueva York, a la cima de la popularidad. Sus