Ha muerto, a los 89 años, uno de los mayores referentes para el progresismo latinoamericano de las últimas décadas. En un momento en que la gran mayoría de los movimientos izquierdistas en el continente se encuentran pasmados, desnortados o, mucho peor aún, completamente radicalizados, Pepe Mujica representaba y seguirá representando un faro en medio de la oscuridad. Muchas fueron las virtudes del expresidente uruguayo, pero si yo hubiese que escoger sólo dos, probablemente mencionaría su humildad (era apodado “el presidente más pobre del mundo”) y su capacidad para perdonar, seguir adelante y no guardar dentro de sí ninguna clase de rencor. Todo ello lo emparentó, según numerosos analistas, con el líder sudafricano Nelson Mandela.
La trayectoria política de Pepe Mujica tuvo inicio a principios de la década de 1960. En aquellos años, Mujica se unió al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, un grupo guerrillero de inspiración marxista que abrazaba la lucha armada para promover un cambio radical en la sociedad. Tras varios arrestos y sucesivas escapadas de la cárcel, finalmente la dictadura uruguaya decidió mantenerlo prisionero, entre 1973 y 1985, en unas terribles condiciones
Pocas personas dudan hoy en día de que la revolución relacionada con la Inteligencia Artificial trastocará nuestras vidas de incontables e impredecibles maneras. En torno a este apasionante asunto, y como ocurre cada vez que surge una nueva y poderosa tecnología, suelen agruparse dos bandos contrarios: los "apocalípticos" y los "integrados", para usar la terminología que popularizó el semiólogo y filósofo italiano Umberto Eco (si bien él se centraba concretamente en la influencia de los medios de comunicación de masas). En relación a la IA, los apocalípticos son aquellos que opinan que esta tecnología no sólo se llevará por delante millones de empleos en todo el mundo, sino que también nos hará mucho más dependientes del enorme poder de las computadoras. Por el contrario, los integrados piensan que los posibles beneficios superan con creces a las teóricas amenazas.
En este segundo grupo se sitúan, sin duda alguna, las Abuelas de la Plaza de Mayo. Recordemos que esta asociación, centrada en los derechos humanos, está liderada por aquellas abuelas argentinas que llevan décadas intentando encontrar e identificar a cientos de nietos desaparecidos. Unos nietos que fueron despojados de su
La selva del Darién es, junto con otras zonas como la frontera mexicano-estadounidense, el estrecho de Gibraltar y el Canal de la Mancha, uno de los puntos más calientes del planeta en lo que respecta al tránsito de migrantes. Esta frondosa región selvática, también conocida por su espesura como Tapón del Darién, se sitúa en el extremo oriental del istmo de Panamá, abarcando muchos kilómetros cuadrados tanto de Panamá como de Colombia. En los últimos años esta selva ha obtenido bastante relevancia en los medios de comunicación, y no es por motivos demasiado halagüeños. Por allí han pasado miles y miles de migrantes, en su inmensa mayoría de nacionalidad venezolana, que emprendieron el largo, peligroso y muchas veces infructuoso trayecto hacia Estados Unidos. Tan sólo en el 2023, año en que se registró el mayor trasiego de seres humanos por esta zona, se contabilizó medio millón de migrantes. No todos han salido con vida de la espesura selvática. Por desgracia, ha habido muchas muertes en los últimos años, ya sea por ahogamiento, heridas graves, picaduras mortales de insectos peligrosos y serpientes, o por simple agotamiento.
Pero este drama humano no ha afectado únicamente a los cam
Desde los albores de la humanidad, hace ya decenas de miles de años, se ha venido discutiendo acerca de las diferencias o, para usar un término más actual, las "brechas" que separan al hombre y a la mujer. ¿Se basan estas diferencias en factores biológicos concretos, tales como las características sexuales masculinas y femeninas? Otro modo de plantearlo sería: ¿las diferencias de pensamiento y comportamiento están relacionadas con la genética y la fisiología o, por el contrario, con la educación y las influencias socioculturales? ¿Se trata de una mezcla de ambos factores? En este último caso, ¿cuáles serían los aspectos más influyentes? Es un tema sumamente controvertido, sobre el cual, tras largos siglos de apasionados debates, aún no existe un consenso definitivo.
Veamos un ejemplo: En la actualidad, según numerosos estudios demoscópicos, realizados tanto en Estados Unidos como en varios países europeos, al parecer son cada vez más los jóvenes varones que se están inclinando por los movimientos ideológicos situados más a la derecha del espectro político, mientras que la mayoría de las mujeres jóvenes permanecen en posiciones centristas. Muchos analistas aseguran que nunca antes en
El movimiento #MeToo, nacido a raíz de las acusaciones de abuso sexual en contra del célebre productor de cine estadounidense Harvey Weinstein, copó los titulares, a finales del 2017, en los medios de comunicación de todo el planeta. Este movimiento social, el cual busca concienciar acerca de los abusos machistas no sólo cometidos en el mundo del cine, sino también en cualquier otro ámbito laboral, corrió como la pólvora a nivel global a partir de aquel momento. Sin embargo, a pesar de que las denuncias de agresiones se multiplicaron por doquier, solía faltar algo sustancial para que la mecha prendiera tal como había ocurrido en Estados Unidos: un rostro visible y bastante mediático, en cierto sentido equivalente al de Weinstein, que simbolizara y condensara de alguna manera la larga acumulación de agravios. Aquello sí ocurrió, por ejemplo, en Corea del Sur y en España, donde el movimiento se hizo fuerte tras las acusaciones en contra de varios y bastante renombrados artistas masculinos del cine. Pero en la inmensa mayoría de los países, la campaña del MeToo no ha terminado de eclosionar con el poderío y vigor que muchos piensan que se merece.
Ese "momento de arranque", con varios a