A pesar de que tenía ya 88 años, y de que sabíamos que su vida pendía de un hilo debido a su precario estado de salud, aun así la noticia de la muerte del Papa Francisco, ocurrida el pasado 21 de abril, nos tomó a muchos por sorpresa. Sobre todo porque justo un día antes había dado muestras de haber recuperado algo de fuerzas, tras haber superado un largo internamiento en un hospital de Roma. Nada hacía presagiar que tan sólo unas horas más tarde su cuerpo y su espíritu dirían "basta", al sucumbir ante un derrame cerebral y un colapso cardiovascular.
El 20 de abril, Domingo de Resurrección, el Papa había realizado varios actos oficiales. Incluso había tenido energía suficiente para dedicar, en su último discurso ante el público congregado en la Plaza de San Pedro, unas palabras de consuelo y solidaridad hacia los inmigrantes, así como para pedir el cese de la terrible violencia que sufre la población de Gaza. De esta manera, el Papa Francisco dedicó, prácticamente hasta el último instante, sus esfuerzos a la defensa de los pobres, de los desfavorecidos, de los desheredados de la Tierra.
Hay que destacar que su empatía hacia quienes han sido históricamente marginados por la Iglesia C
Durante el funeral del Papa Francisco, celebrado el pasado 26 de abril, numerosas imágenes llamaron la atención de los medios de comunicación, sobre todo aquellas que reflejaban la multitud de fieles congregados en la Plaza de San Marcos, así como la gran cantidad de líderes y jefes de Estado que coincidieron durante la ceremonia religiosa. Pero de entre todas esas impactantes imágenes, hubo una en especial – una imagen en la que apenas aparecen dos personajes – que no pasó desapercibida para nadie: la del encuentro que mantuvieron Volodímir Zelensky y Donald Trump en el interior de la basílica de San Pedro. En la fotografía se aprecia a los dos dirigentes sentados frente a frente, un gesto serio en el rostro. El encuentro, de apenas quince minutos de duración, tuvo un enorme carácter simbólico. Recordemos que la última vez que ambos líderes se vieron cara a cara, hace ya un par de meses en la Casa Blanca, aquello se transformó en una muy acalorada discusión, la cual hizo descarrilar cualquier esperanza de encontrar una solución pacífica al conflicto militar en Ucrania.
Más allá de los puntos en común que ambos presidentes hayan podido encontrar durante tan pocos minutos de charla i
A menos que seamos unos devotos creyentes en el creacionismo, sabemos que guardamos un estrecho vínculo genealógico con los primates, con quienes compartimos, según la teoría de la evolución, un ancestro común que habitó la Tierra hace unos 5 millones de años. Las similitudes no son únicamente morfológicas y genealógicas, sino también sociales. Pero quizá lo que no sabíamos hasta ahora era hasta dónde podían llegar estas semejanzas.
Unas asombrosas imágenes captadas por primera vez han demostrado lo que ya muchos científicos sospechaban: los chimpancés también gustan de beber alcohol en compañía. Ya sabíamos, por supuesto, que los seres humanos hemos bebido alcohol socialmente desde hace miles de años. Pero tras ver estas recientes imágenes, quizá tengamos que llegar a la conclusión de que esta arraigada costumbre se remonta mucho más atrás en el tiempo, incluso a eras en las que nuestros antepasados eran aún unos toscos homínidos.
Un equipo de investigadores, bajo la dirección de científicos de la Universidad de Exeter en el Reino Unido, ha conseguido captar en vídeo a un grupo de chimpancés compartiendo fruta del pan fermentada. La grabación se realizó en el parque nacional Cantanh
Los grandes esfuerzos que han hecho los países de la Península Arábiga por mejorar su imagen en los últimos tiempos son bastante conocidos. Los gobernantes de esta región quieren dejar de ser vistos como arcaicos jeques al mando de un puñado de petroestados, líderes de sociedades teocráticas y represivas. Es por ello que han usado los petrodólares para intentar borrar esa desfavorable imagen. El objetivo es abrirse al mundo, y sobre todo al turismo internacional. Estos países han levantado ciudades impresionantes plagadas de rascacielos futuristas, diseñados por los arquitectos más renombrados y codiciados. Han conseguido, chequera en mano, ser sede de los más importantes eventos deportivos, así como contratar para sus propios campeonatos a muchísimos deportistas de élite. Igualmente han logrado albergar, en los últimos años, importantes cumbres financieras, empresariales y medioambientales. Y también han puesto en el punto de mira, por supuesto, al mundo de la cultura.
Una prueba de ello es la exposición que se inauguró, la semana pasada, en Catar. Este pequeño Estado árabe ha puesto el foco sobre el arte latinoamericano. Una jugada realmente brillante, tomando en cuenta el enorme
Hay ciertas cosas que, por suerte, nunca cambian. Las modas musicales vienen y van, pero el rock, al que tantas veces se le ha dado por muerto, permanece "vivito y coleando". Alguien dijo alguna vez que "los viejos roqueros nunca mueren". Y esa frase parece estar dedicada a artistas como el argentino Fito Páez, quien lleva ya cuatro décadas y media haciendo bailar a sus incontables seguidores. Algo tiene Argentina, quizá un secreto bien guardado, que hace que de ese país emerjan tantas figuras legendarias del rock latinoamericano, tales como Charly García, Luis Alberto Spinetta, Gustavo Cerati, Andrés Calamaro y el propio Fito Páez.
"El trovador del rock argentino", así apodado debido al romanticismo de muchas de sus melodías y a sus letras sumamente poéticas, estuvo buena parte de este mes en Estados Unidos para promocionar su nuevo disco, titulado Novela. El álbum pertenece al particular género de "ópera rock", al estilo de grandes clásicos como Jesus Christ Superstar, Tommy o The Rocky Horror Picture Show. Es algo que este veterano artista nunca antes se había atrevido a hacer. Esta inicial gira promocional, aún sin músicos que lo acompañen sobre los escenarios, lo llevó por vari