Pero vamos a empezar, si les parece, por la guerra comercial global que acaba de desatar Donald Trump con sus aranceles.
El 17 de junio de 1930, el Congreso de los Estados Unidos aprobó la Ley de Aranceles, más conocida como Ley Smoot-Hawley, en honor a los dos legisladores que la impulsaron en la Cámara de Representantes y en el Senado. El paquete legislativo tenía una única finalidad: elevar los aranceles para proteger a las industrias y a los agricultores de Estados Unidos, golpeados por la Gran Depresión desatada tras el “crack del 29”. El republicano Herbert Hoover, entonces presidente del país, creyó que el proteccionismo solucionaría los problemas de la economía. Pero se equivocaba. La crisis empeoró aún más. El resto de países respondió con más aranceles, los precios subieron y el PIB del mundo se contrajo. La guerra comercial de los primeros años 30 agravó la depresión global y no son pocos los historiadores que argumentan que los devastadores efectos de la Ley Smoot-Hawley estuvieron detrás del auge del nacionalismo en Europa y, en última instancia, del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Tras la caída del nazismo, los Acuerdos de Bretton Woods cimentaron un orden mundial basado en el libre comercio.
Donald Trump quiere ahora echar un pulso a la historia. Al igual que Hoover hace un siglo,
Terremoto político en Francia. La líder de la extrema derecha Marine Le Pen ha sido condenada a cuatro años de prisión, a cinco años de inhabilitación política y a una multa de 100.000 euros por haber utilizado fondos del Parlamento europeo para pagar las nóminas de su partido. Le Pen no tendrá que ingresar en la cárcel, como mucho tendrá que llevar un brazalete electrónico, pero tampoco podrá presentarse a las elecciones presidenciales de 2027.
Según la líder ultraderechista, el establishment francés ha utilizado a los jueces para certificar “su muerte política”. Nada más conocer su inhabilitación, Le Pen abandonó el Palacio de Justicia de París visiblemente enojada, sin esperar a que el tribunal acabara de leer la totalidad de su sentencia. Su partido, el Agrupamiento Nacional, heredero del antiguo Frente Nacional, ha denunciado un golpe contra la democracia. El número dos de la formación, Jordan Bardella, declaró que, con el fallo judicial contra Le Pen, “la democracia francesa queda ejecutada”. Otros líderes de centro derecha – o incluso de la extrema izquierda, como Jean-Luc Mélenchon – han cuestionado la decisión del Tribunal Correccional de París.
En defensa de Le Pen han s
El 28 de julio de 1854, un barco de vapor llamado “Sicilia” atracó en el puerto de Nueva York. Procedía de Palermo, que formaba parte del Reino de las Dos Sicilias, y llevaba a bordo a cientos de migrantes deseosos de empezar una nueva vida en América, alejada de las penurias de la Europa decimonónica. Faltaban aún unos años para que se consolidara la unificación de Italia. Aunque migrantes de la península itálica habían viajado a América desde el siglo XVI, la llegada del Sicilia a Nueva York marcó el inicio de la inmigración masiva desde lo que hoy es Italia a lo que los europeos conocían entonces como el Nuevo Mundo.
En los últimos dos siglos, en distintas oleadas, millones de italianos se desperdigaron por toda la geografía americana, formando importantes comunidades en países como Estados Unidos, Brasil, Argentina, Uruguay o Venezuela. Los italianos imprimieron un carácter especial a todas aquellas sociedades en las que se integraron, llevaron consigo su espíritu emprendedor y su gastronomía, y contribuyeron a la expansión del catolicismo. Los barrios que los italianos ocuparon en las grandes ciudades se hicieron mundialmente famosos, como el de Mooca de São Paulo, La Boca de
La población de América Latina se ha cuadriplicado en los últimos 75 años. La región ha experimentado un auténtico boom demográfico. El escritor uruguayo Eduardo Galeano, en un pasaje de su libro Las venas abiertas de América Latina, describió las consecuencias del éxodo rural y de la industrialización acelerada: “Cada vez queda más gente a la vera del camino, sin trabajo en el campo, donde el latifundio reina con sus gigantescos eriales, y sin trabajo en la ciudad, donde reinan las máquinas: el sistema vomita hombres (...) Los niños latinoamericanos continúan naciendo, reivindicando su derecho natural a obtener un sitio bajo el sol en estas tierras espléndidas”.
En 1950, las mujeres latinoamericanas tenían en promedio casi seis hijos, pero hoy en día, la media ha descendido hasta los 1,8 hijos por mujer. La realidad demográfica de América Latina ha cambiado de forma radical. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe atribuye este descenso abrupto de la natalidad “a los cambios en los estilos de vida, el mayor acceso a la educación, la incorporación de la mujer al mundo laboral y la disponibilidad de métodos anticonceptivos”. La proyección es que el promedio de hij
Con paso templado, enfundado en un traje negro y tocado con un sombrero de bombín, el pasado 30 de marzo Rubén Blades se subió al escenario del Lincoln Center de Manhattan. Lo hizo escoltado por la Orquesta Filarmónica de Nueva York y una banda de salsa, para cantar su célebre ópera salsa Maestra vida y deleitar a las más de 2.000 personas presentes en las gradas de uno de los teatros más prestigiosos de la ciudad.
El público enloqueció cuando el artista panameño entonó las primeras palabras de Maestra vida, “de justicias e injusticias, de bondades y malicias, aún no alcanzo a comprenderte”. Desde el punto de vista musical, Maestra Vida, que cumple ahora 45 años, es mucho más que un disco de salsa, porque integra otros géneros musicales, como la bossa nova o el bolero. Sus letras destacan por su inquebrantable compromiso social. El concierto del pasado 30 de marzo duró dos horas y media y es uno de los múltiples eventos que ha organizado el Lincoln Center para celebrar a Rubén Blades, uno de los cantantes latinos más universales.
Blades, artista polifacético, ganador de 24 premios Grammy, ha revolucionado -según el Lincoln Center- la música latina “haciéndola un vehículo para las h