El escultor detrás de los dedos de Punta del Este
| María: | No sé si alguna vez has visitado Punta del Este, Jesús. Este famoso balneario uruguayo ha sido llamado “la Miami de Sudamérica” por su paseo marítimo y sus elegantes rascacielos. Entre sus lugares más emblemáticos están el puerto con la Isla Gorriti de fondo, el puente ondulado que lleva a La Barra y la escultura La Mano. Estos cinco dedos gigantes que brotan de la arena son una parte integral de Punta del Este. Pero... ¿quién es su autor y cuál es su significado? Los dedos fueron creados por el escultor chileno Mario Irarrázabal en 1982 como parte de la Primera Reunión Internacional de Escultura Moderna al Aire Libre. Tuvo la suerte de ganar un concurso para realizar esta obra monumental durante el verano, ¡pero la completó en solo seis días! |
| Jesús: | Entonces nada de suerte. A Dios rogando y con el mazo dando. |
| María: | Nunca mejor dicho si consideramos la historia de Irarrázabal. Tenía 42 años ya cuando creó los dedos de Punta del Este. Pero mucho antes de eso... ¡había hecho el seminario en una congregación religiosa en Estados Unidos! |
| Jesús: | ¿Quería ser cura? |
| María: | Probablemente estaba en una búsqueda espiritual, que lo llevó del seminario a estudiar teología, de Estados Unidos a Italia y luego Alemania, donde finalmente comenzó a dedicarse a la escultura. Ya ves, rezando, pero también remando. |
Sabemos bien que en los países hispanohablantes, el cristianismo, y en particular la fe católica, es parte integral de la cultura y el lenguaje. Latinoamérica, por supuesto, no es la excepción. Muchas expresiones de uso común, tienen su origen en la santa biblia y las muchas historias que forman parte de la mitología cristiana. Hoy examinamos un proverbio que dice: A dios rogando y con el mazo dando.
Lo primero que notarán es que la construcción de la frase es algo anticuada, pero ya que rima se ha mantenido así a través de los años. Sin embargo existe una variante más moderna que es mucho menos popular y no rima: Reza pero sigue remando.
Ambos proverbios contienen el mismo mensaje: quien pide ayuda divina debe además poner de su propio esfuerzo para salir adelante. En otras palabras, no es suficiente rezar y quedarse con los brazos cruzados esperando un milagro, hay que trabajar también. A dios rogando y con el mazo dando ilustra la dualidad de una sociedad que valora igualmente la fe y el trabajo duro.
En inglés encontramos un proverbio que significa lo mismo aunque suena un poco diferente: God helps those who help themselves.
Manuel completely forgot that he had an exam early tomorrow morning and now he´s locked up in his room praying. I recommended that instead of only praying he should study too, but Manuel is extremely devout and he would rather wait for a miracle than open his books. But what will he do if his miracle never comes? It’s not for nothing that they say god helps those that help themselves.
My grandma believed with all her heart that hard work always has a reward. That´s why her favorite proverb was “god helps those who help themselves” and if we ever played the lottery she would insist that we should work extra hours that day, just in case.
It is my pleasure to inform you that the operation was a success and all your lab tests have come back with positive results. You have my permission to celebrate but not too much, remember that your recovery is only just beginning. God helps those who help themselves, alright? I want you to complement your prayers and good intentions with a healthy regimen of diet and exercise.
Lo primero que notarán es que la construcción de la frase es algo anticuada, pero ya que rima se ha mantenido así a través de los años. Sin embargo existe una variante más moderna que es mucho menos popular y no rima: Reza pero sigue remando.
Ambos proverbios contienen el mismo mensaje: quien pide ayuda divina debe además poner de su propio esfuerzo para salir adelante. En otras palabras, no es suficiente rezar y quedarse con los brazos cruzados esperando un milagro, hay que trabajar también. A dios rogando y con el mazo dando ilustra la dualidad de una sociedad que valora igualmente la fe y el trabajo duro.
En inglés encontramos un proverbio que significa lo mismo aunque suena un poco diferente: God helps those who help themselves.
Ejemplo 1 :
Manuel se olvidó por completo que tenía un examen mañana temprano y ahora está encerrado en su cuarto rezando. Yo le recomendé que estudiara un lugar de estar rezando solamente, pero Manuel es extremadamente devoto y prefiere esperar un milagro que abrir sus libros. ¿Pero qué va a hacer si su milagro nunca llega? No es por nada que dicen a dios rogando y con el mazo dando.Manuel completely forgot that he had an exam early tomorrow morning and now he´s locked up in his room praying. I recommended that instead of only praying he should study too, but Manuel is extremely devout and he would rather wait for a miracle than open his books. But what will he do if his miracle never comes? It’s not for nothing that they say god helps those that help themselves.
Ejemplo 2 :
Mi abuelita creía con todo su corazón que el trabajo duro siempre tiene una recompensa. Por eso, su proverbio favorito era “a dios rogando y con el mazo dando” y si alguna vez jugábamos la lotería, insistía que debíamos trabajar horas extra ese día, por si acaso.My grandma believed with all her heart that hard work always has a reward. That´s why her favorite proverb was “god helps those who help themselves” and if we ever played the lottery she would insist that we should work extra hours that day, just in case.
Ejemplo 3 :
Es mi placer informarte que la operación fue todo un éxito y todas tus pruebas de laboratorio han regresado con buenos resultados. Tienes mi permiso para celebrar pero no demasiado, recuerda que tu recuperación recién comienza. A dios rogando y con el mazo dando, ¿está bien? Quiero que complementes tus plegarias y buenas intenciones con un saludable régimen de dieta y ejercicio.It is my pleasure to inform you that the operation was a success and all your lab tests have come back with positive results. You have my permission to celebrate but not too much, remember that your recovery is only just beginning. God helps those who help themselves, alright? I want you to complement your prayers and good intentions with a healthy regimen of diet and exercise.