El cantante de tangos que vive a la sombra de Gardel
| María: | Si aún viviese, en este momento le estaría timbrando el oído derecho al bueno de Charlo, porque sólo tengo cosas buenas para decir de él. Vocalista, pianista, director, actor y compositor, es una de las figuras más importantes de la historia del tango en Argentina. Y sin embargo, mucha gente no ha oído hablar de él. Esto se debe a que tuvo la mala suerte de parecerse demasiado a Carlos Gardel, la mayor figura de la historia del tango. Cuando Charlo comenzó su carrera a finales de la década de 1920, Gardel ya era una estrella. Ambos habitaban el mismo mundo: actuaban en películas, cantaban con orquestas y desarrollaron lo que se conoció como tango romanza. Pero hoy Charlo sigue siendo poco conocido por el público general, a pesar de que fue fundamental en la evolución del tango cantado. |
| Jesús: | Esto que dices del tango cantado me causa gracia, María. Me recuerda a mi amigo Gabriel, a quien le estarán pitando los oídos en este momento. Siempre pensó que el tango era música instrumental porque sólo había escuchado esas versiones electrónicas que estuvieron de moda hace un tiempo. ¡Pero las letras son una parte fundamental del tango! |
| María: | En realidad, el tango empezó de manera instrumental ligado al baile. Y fueron los cantores y compositores como Gardel y Charlo quienes lo convirtieron en poesía. |
Esta expresión idiomática alude a una superstición bastante popular: que cuando sentimos un timbre o zumbido en nuestros oídos, significa que alguien está hablando sobre nosotros a nuestras espaldas. Al decir me pitan los oídos, en efecto estamos usando esta superstición, sin necesidad de creer en la misma, para insinuar nuestra sospecha. Sería lo mismo que decir: “Presiento que alguien está hablando sobre mí.” Pero también podemos usarla como pregunta retórica para avisarle a alguien que están hablando sobre él o ella: “¿Te zumban los oídos?”
El ocasional pito, timbre o zumbido en el oído es una sensación que todos conocemos; a veces es apenas perceptible y otras, es una gran molestia. En términos médicos, le llamamos acúfeno y se define como: la percepción de sonidos en el oído que no proceden de una fuente externa. Pero en el sentido figurativo, que es el que nos interesa para esta expresión, es casi siempre un augurio. La popularidad de esta superstición y la frase que la acompaña se debe a su gran antigüedad. El historiador, Plinio el viejo, comentó en su enciclopedia, Naturalis Historia, que este concepto era una creencia popular a través del imperio Romano y especificó que si te timbra el oído derecho, hablan bien de ti, pero si es el oído izquierdo, lo que están diciendo es indudablemente muy malo.
En inglés, curiosamente, la frase más común que se refiere a esta misma superstición, no tiene que ver con pitos ni nada parecido. En inglés decimos: “Ears are burning”.
Veronica’s ears must be burning, because the girls sitting at that table over there are gossiping about her.
Generally I am not superstitious but my right ear has been burning all day and besides my boss has smiled every time we have crossed paths, that’s why I think they are going to announce my promotion today! The right ear means good news, right?
Hello Daniel, what a surprise! Tell me, are your ears burning? Because just now we were talking about you.
El ocasional pito, timbre o zumbido en el oído es una sensación que todos conocemos; a veces es apenas perceptible y otras, es una gran molestia. En términos médicos, le llamamos acúfeno y se define como: la percepción de sonidos en el oído que no proceden de una fuente externa. Pero en el sentido figurativo, que es el que nos interesa para esta expresión, es casi siempre un augurio. La popularidad de esta superstición y la frase que la acompaña se debe a su gran antigüedad. El historiador, Plinio el viejo, comentó en su enciclopedia, Naturalis Historia, que este concepto era una creencia popular a través del imperio Romano y especificó que si te timbra el oído derecho, hablan bien de ti, pero si es el oído izquierdo, lo que están diciendo es indudablemente muy malo.
En inglés, curiosamente, la frase más común que se refiere a esta misma superstición, no tiene que ver con pitos ni nada parecido. En inglés decimos: “Ears are burning”.
Ejemplo 1:
Le deben estar pitando los oídos a Verónica, porque las chicas que están sentadas en esa mesa de ahí están chismeando sobre ella.Veronica’s ears must be burning, because the girls sitting at that table over there are gossiping about her.
Ejemplo 2:
Generalmente no soy supersticioso pero todo el día me ha estado zumbando el oído derecho y además mi jefe ha sonreído cada vez que nos hemos cruzado, ¡por eso creo que hoy van a anunciar mi ascenso! ¿El oído derecho es el de las buenas noticias, no?Generally I am not superstitious but my right ear has been burning all day and besides my boss has smiled every time we have crossed paths, that’s why I think they are going to announce my promotion today! The right ear means good news, right?
Ejemplo 3:
¡Hola Daniel, qué sorpresa! Dime, ¿te silban los oídos? Porque justo ahora estábamos hablando sobre ti.Hello Daniel, what a surprise! Tell me, are your ears burning? Because just now we were talking about you.