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Anunciar con bombos y platillos - To announce with great fanfare


El campesino afrocolombiano que llegó a actuar con Marlon Brando

María: ¿Por dónde empezar a contar la historia de Evaristo Márquez, el campesino analfabeto que terminó actuando junto a Marlon Brando? A Márquez le gustaba repetir a bombo y platillos que era “el primer actor colombiano de Hollywood”. Aunque no era cierto, sí fue el primer afrocolombiano en coprotagonizar una película tan importante. Algo especialmente llamativo para una persona que se había criado en San Basilio de Palenque y se dedicaba a sembrar maíz y arrear ganado. Márquez nunca había visto una película siquiera. Probablemente fue algo de todo eso lo que hizo que el director italiano Gillo Pontecorvo lo escogiera para interpretar a un esclavo que organizaba una rebelión. Quería a alguien apuesto y de mirada firme, pero sobre todo, alguien que transmitiese dignidad y autenticidad.
Jesús: No estoy entendiendo, María. ¿Márquez se presentó al casting sin tener idea de cine?
María: No, no. Primero hay que entender un poco el contexto. Pontecorvo venía de filmar La batalla de Argel, que había sido recibida con bombos y platillos por la crítica internacional. Ahora contaba con un presupuesto de 3 millones de dólares para su próximo proyecto: una historia de rebelión en una colonia azucarera del Caribe. Así se pudo dar el lujo de contratar al guionista Franco Solinas, de pedirle la banda sonora a Ennio Morricone y de elegir a Brando para el rol principal. Solo necesitaba a la persona para el papel del esclavo que lidera la revolución. Y así, Pontecorvo llegó a Cartagena para comenzar a filmar.

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La expresión que exploramos hoy alude a dos instrumentos musicales típicos de las bandas marciales. El bombo es un tambor de gran tamaño que retumba con un sonido muy grave y los platillos, aquellos discos metálicos que hacen timbrar los oídos, crean un sonido agudo e inconfundible. Juntos son elementos infaltables y emblemáticos de los desfiles de celebración.

De hecho, los desfiles de victoria militar, tradicionalmente liderados y animados por bandas marciales, son la inspiración detrás de esta expresión. Hoy, “a bombo y platillos” significa crear un ambiente festivo y darle particular importancia a un hecho, como la llegada o la despedida de un ser querido, por ejemplo. Pero originalmente la frase se refería a los rimbombantes instrumentos de percusión que anunciaban el retorno victorioso de un ejército. La ostentación de las marchas con bombos y platillos es una tradición que se remonta a tiempos medievales, así que el modismo ha tenido abundante tiempo para adaptarse a otras situaciones fuera de ocasiones militares. Desde las victorias deportivas hasta los éxitos en el amor y los negocios, cualquier anuncio que genera algarabía y júbilo se puede hacer a bombo y platillos.

En inglés el modismo más común que describe este tipo de celebración es “to announce with great fanfare”. En este caso la “fanfarria” se refiere a otro instrumento, la trompeta, que tradicionalmente anuncia la entrada de alguien muy importante. Otra frase, también en uso, con una conexión directa al concepto de los bombos y platillos es “pomp and circumstance”, derivada del título de una marcha militar compuesta por Sir Edward Elgar, que a su vez se inspiró con un verso de Otelo, la tragedia de William Shakespeare.

Ejemplo 1:

El dignatario alemán fue recibido con bombos y platillos típicamente reservados para la talla de héroes nacionales. Fue un gran honor.
The German dignitary was received with pomp and circumstance typically reserved for the likes of national heroes. It was a great honor.

Ejemplo 2:

Estoy muy emocionado y orgulloso de finalmente abrir las puertas de mi primer negocio, quiero celebrar la inauguración con bombos y platillos.
I’m very excited and proud to finally open the doors to my first business, I want to celebrate the inauguration with great fanfare.

Ejemplo 3:

Me pareció de mal gusto que anunciaran la llegada del nuevo director ejecutivo a bombo y platillos apenas unas horas después de una masiva serie de despidos.
I found it distasteful to announce the arrival of the new CEO with great fanfare just hours after a massive series of layoffs.