El gaucho rebelde del folklore latinoamericano
| María: | Para esta historia tenemos que situarnos primero en 1965 en la provincia de Córdoba, Argentina. La gran Mercedes Sosa se disponía a cantar en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín, uno de los eventos más grandes del país. Sin embargo, el comité organizador se lo prohibió. No le gustaban sus ideas políticas, aparentemente. Y, para poner más sal en la herida, se decía que la discriminaban por sus raíces indígenas. Entonces, cuando el folklorista Jorge Cafrune tuvo su turno sobre el escenario, decidió invitarla a subir. Lo hizo sin importarle las consecuencias. “Les voy a ofrecer el canto de una mujer purísima, que no ha tenido oportunidad de darlo”, dijo Cafrune. Sosa subió al escenario y se convirtió en una estrella. A los pocos años, ya giraba por Europa con su inmensa voz. Pero, ¿quién fue Cafrune, ese gaucho rebelde que no temió desafiar al festival para darle una oportunidad? |
| Jesús: | Le debemos mucho a este hombre, entonces. La “Negra” Sosa es una de las grandes voces de América Latina. |
| María: | Y, sin embargo, su relación con el Festival de Cosquín siempre fue distante y eso a ella le dolía. Incluso años después de la muerte de Sosa, siguen poniendo sal en la herida. Cuando se cumplieron 60 años de ese debut, solo colocaron una foto, pero no hubo homenaje. |
¿Recuerdas cuando eras pequeño y tenías un accidente mientras jugabas? El corte en tu rodilla dolía un poco, pero mucho peor que el corte en sí, era el ardor que sentías al limpiar la herida con alcohol. Esta parte de la curación es un pequeño precio a pagar para desinfectar el área afectada. Pero en el momento, lo único que importa es ese dolor intenso; dolor encima de dolor. Esta es la sensación que evoca la expresión poner sal en la herida. La usamos para comentar cuando sucede algo que empeora una situación. Puede ser un evento que complica el problema o quizás simplemente un comentario que hace hincapié en una situación vergonzosa. Si alguien te dice o hace algo que intensifica tu sufrimiento, se dice que esa persona está sobando sal en la herida.
Irónicamente, el origen de esta expresión es un procedimiento con la intención de curar y, por lo tanto, mejorar las cosas. Por siglos, antes de tener alcohol destilado en nuestros botiquines, la sustancia más disponible para desinfectar una herida era la sal. La sal previene la infección y deja que la herida sane más rápido, pero a la vez su reacción química causa que las células se contraigan resultando en un dolor punzante. La otra cara de la moneda es que gracias a sus propiedades, la sal también ha sido un elemento común en técnicas de tortura porque intensifica el dolor y mantiene a la víctima libre de infección para prolongar el proceso.
Dicen que la marina real inglesa, hace mucho tiempo, solía castigar a sus marineros conscriptos con latigazos por insubordinación. Estos latigazos a menudo dejaban cortes en sus espaldas y para evitar una infección en altamar, los marineros usaban algo que siempre tenían a bordo: la sal. Aunque los ayudaba a la larga, la sensación al poner sal en sus heridas era dolorosa y memorable. Es posible que la marina inglesa popularizó esta expresión idiomática.
Obviamente, la frase en inglés es igual y se dice "to rub salt in the wound". Pero hay una versión alternativa que también debemos considerar: "To add insult to injury" se usa incluso con más frecuencia que la frase original y significa lo mismo. En español la variante correspondiente en este caso sería para colmo de males.
When I compete in track and field events, I try to be a good winner because I think that celebrating a victory excessively is like rubbing salt in the wounds of your rival.
Did you hear what happened to Mark? His girlfriend broke up with, left him a wreck and, to add insult to injury, a week later she was already going out with his best friend.
Irónicamente, el origen de esta expresión es un procedimiento con la intención de curar y, por lo tanto, mejorar las cosas. Por siglos, antes de tener alcohol destilado en nuestros botiquines, la sustancia más disponible para desinfectar una herida era la sal. La sal previene la infección y deja que la herida sane más rápido, pero a la vez su reacción química causa que las células se contraigan resultando en un dolor punzante. La otra cara de la moneda es que gracias a sus propiedades, la sal también ha sido un elemento común en técnicas de tortura porque intensifica el dolor y mantiene a la víctima libre de infección para prolongar el proceso.
Dicen que la marina real inglesa, hace mucho tiempo, solía castigar a sus marineros conscriptos con latigazos por insubordinación. Estos latigazos a menudo dejaban cortes en sus espaldas y para evitar una infección en altamar, los marineros usaban algo que siempre tenían a bordo: la sal. Aunque los ayudaba a la larga, la sensación al poner sal en sus heridas era dolorosa y memorable. Es posible que la marina inglesa popularizó esta expresión idiomática.
Obviamente, la frase en inglés es igual y se dice "to rub salt in the wound". Pero hay una versión alternativa que también debemos considerar: "To add insult to injury" se usa incluso con más frecuencia que la frase original y significa lo mismo. En español la variante correspondiente en este caso sería para colmo de males.
Ejemplo 1:
Bruno fue un niño particularmente cruel. Cuando acosaba a sus compañeros en la escuela, no era suficiente con derribar sus helados, tenía que obligarlos a lamer los restos del suelo. Él disfrutaba echarle sal a las heridas.Bruno was a particularly cruel child. When bullying his peers at school, it was not enough to knock down their ice cream, he had to force them to lick the remains off the floor. He enjoyed rubbing salt in their wounds.Ejemplo 2:
Cuando yo compito en pruebas de atletismo, trato de ser un buen ganador, porque creo que celebrar excesivamente una victoria es como poner sal en la herida de tu rival.When I compete in track and field events, I try to be a good winner because I think that celebrating a victory excessively is like rubbing salt in the wounds of your rival.
Ejemplo 3:
¿Oíste lo que le pasó a Marcos? Su novia terminó con él, lo dejó destrozado y, para colmo de males, a la semana siguiente ya estaba saliendo con su mejor amigo.Did you hear what happened to Mark? His girlfriend broke up with, left him a wreck and, to add insult to injury, a week later she was already going out with his best friend.