Las experiencias de Darwin con la yerba mate
| Jesús: | Está muy claro que a todos se nos hace agua la boca con cosas diferentes. Es cuestión de gustos... y también de costumbres, creo yo. Para mí, un desayuno perfecto necesita arepas, huevos revueltos, frijoles refritos, queso llanero, aguacate y carne mechada. Y me resulta difícil pensar que, para muchos en Sudamérica, un desayuno puede ser una simple infusión: yerba mate en un recipiente, agua caliente, ¡y listo! La de veces que habré escuchado a algún amigo argentino o uruguayo decir que “se morían por un mate”. ¿Cómo se te puede hacer agua la boca por una simple bebida? Claramente, el mate tiene algo especial. Y ahora, María, he encontrado la prueba definitiva: parece ser que el mismísimo Charles Darwin era fanático de esta bebida, que descubrió durante sus viajes por Sudamérica. |
| María: | A bordo del Beagle... |
| Jesús: | Así es. En 1831 comenzó a recorrer el mundo en este barco y en 1833 llegó a Argentina, donde estuvo un año. |
| María: | Sé que sus observaciones en Sudamérica fueron fundamentales para el desarrollo de las teorías que presentaría décadas más tarde en El Origen de las Especies. |
| Jesús: | Pero antes de eso, publicó Viaje de un naturalista alrededor del mundo. Allí hace varias menciones a la yerba mate. Describe su uso en Uruguay y Chile, pero por sobre todo habla de su experiencia personal mientras recorría el territorio argentino. |
El poder de la sugestión es increíble. Sólo pensar en algo puede causar reacciones muy intensas en nuestras mentes y cuerpos, casi como si el objeto de nuestros pensamientos estuviese frente a nosotros de verdad. La expresión de hoy tiene su origen en un proceso psicosomático común en todos nosotros: el hecho de que salivamos cuando imaginamos, vemos u olemos algo que nos apetece.
El “agua” en esta frase es en realidad la saliva, cuya producción en nuestras bocas es la primera etapa de la digestión. Cuando comemos, glándulas especiales dentro de nuestras bocas secretan este líquido primordial. Pero seguramente ya saben que no es necesario tener un bocado delicioso para que se nos haga agua la boca. ¿Quién no ha comenzado a salivar cuando el olor de su platillo favorito perméa su hogar? Y el aroma no es necesario, ni tampoco el estímulo visual, ¡una conversación sobre comidas deliciosas es suficiente para hacernos agua la boca!
Salivar pensando en comer es algo más antiguo que la humanidad misma - a nuestras mascotas, los perros, también se les hace agua la boca cuando se acerca su hora usual para comer. Como el concepto seguramente es más antiguo que el idioma español, el origen exacto de la frase no se puede discernir. Lo que es claro, es que la expresión ha evolucionado con el tiempo y hoy es muy común usarla no sólo para hablar de comida, sino también en el sentido figurado sobre todo tipo de cosas que deseamos.
En inglés el concepto es el mismo y la frase to make your mouth water se usa con los mismos resultados. Además, es común utilizar la expresión como un adjetivo y decir que algo es “mouthwatering”.
As a child, Saturday was my favorite day because the house was filled with the smell of the garlic sauce that my grandmother made. Now, years later, whenever I smell garlic frying, it still makes my mouth water.
For my fall collection, I’ve designed some high heels so beautiful that they will make your mouth water!
When my editor and I were looking for a photographer for my new cookbook, we had only one criterion in mind: the images should be mouthwatering.
El “agua” en esta frase es en realidad la saliva, cuya producción en nuestras bocas es la primera etapa de la digestión. Cuando comemos, glándulas especiales dentro de nuestras bocas secretan este líquido primordial. Pero seguramente ya saben que no es necesario tener un bocado delicioso para que se nos haga agua la boca. ¿Quién no ha comenzado a salivar cuando el olor de su platillo favorito perméa su hogar? Y el aroma no es necesario, ni tampoco el estímulo visual, ¡una conversación sobre comidas deliciosas es suficiente para hacernos agua la boca!
Salivar pensando en comer es algo más antiguo que la humanidad misma - a nuestras mascotas, los perros, también se les hace agua la boca cuando se acerca su hora usual para comer. Como el concepto seguramente es más antiguo que el idioma español, el origen exacto de la frase no se puede discernir. Lo que es claro, es que la expresión ha evolucionado con el tiempo y hoy es muy común usarla no sólo para hablar de comida, sino también en el sentido figurado sobre todo tipo de cosas que deseamos.
En inglés el concepto es el mismo y la frase to make your mouth water se usa con los mismos resultados. Además, es común utilizar la expresión como un adjetivo y decir que algo es “mouthwatering”.
Ejemplo 1:
Cuando era niño, el sábado era mi día favorito porque la casa se llenaba con el mojo de ajo que preparaba mi abuela. Ahora, años después, cada vez que huelo ajos friendo, aún se me hace agua la boca.As a child, Saturday was my favorite day because the house was filled with the smell of the garlic sauce that my grandmother made. Now, years later, whenever I smell garlic frying, it still makes my mouth water.
Ejemplo 2:
¡Para mi colección de otoño, he diseñado unos tacones altos tan hermosos que te harán agua la boca!For my fall collection, I’ve designed some high heels so beautiful that they will make your mouth water!
Ejemplo 3:
Cuando mi editor y yo buscábamos un fotógrafo para mi nuevo libro de cocina, teníamos un sólo criterio en mente: sus imágenes debían hacernos agua la boca.When my editor and I were looking for a photographer for my new cookbook, we had only one criterion in mind: the images should be mouthwatering.