| María: | Esta mañana he leído un artículo sobre el cacique Huatey que me ha dejado pensando. La historia que se conoce de este líder indígena es breve, pero ha perdurado en el tiempo por su valor simbólico. Huatey es considerado el primer rebelde de América. Sabemos que nació en La Española, la isla donde hoy están la República Dominicana y Haití. En los primeros años de la conquista española, Huatey logró escapar de una matanza y huir en canoa a Cuba. Allí, organizó la resistencia indígena y convenció a los taínos de dividirse en pequeños grupos para atacar a los españoles por sorpresa. A pesar de su valentía, el ejército de Diego Velázquez logró erradicar de a poco los grupos y en 1513 consiguieron apresar a Huatey. Pero hoy no recordamos su derrota, sino su ejemplo de resistencia ante la invasión. |
| Jesús: | ¿No fue aquel cacique que dijo que prefería ir al infierno antes que convertirse al cristianismo? |
| María: | Así es, Jesús. Esa frase ha quedado inmortalizada gracias a los escritos del sacerdote Bartolomé de las Casas. El escritor español cuenta cómo fueron los últimos minutos de vida de Huatey, condenado a la hoguera. A punto de ser quemado, un sacerdote quiso que se convirtiera al catolicismo para que pudiese ir al cielo. “Si allí van los españoles, prefiero ir al infierno”, respondió el cacique. |