| Renzo: | Cuando el Museo del Palacio de Bellas Artes de México anunció con bombos y platillos una exposición individual de fotografías de Juan Rulfo en 1980, es probable que muchos se hayan sorprendido. El escritor, uno de los más grandes del siglo XX, había expuesto alguna vez fotos en alguna galería. Pero, más allá de eso, todos lo conocían como el autor de la novela Pedro Páramo y el libro de cuentos El llano en llamas. La mayoría de la gente no sabía que, además de escribir, Rulfo había tomado fotografías toda su vida. Y es posible que haya comenzado a tomar fotos antes de escribir. Ya a finales de los años treinta el escritor llevaba su cámara a todos los viajes que hacía. Hoy, como resultado, nos quedan miles y miles de hermosas imágenes en blanco y negro en las cuales Rulfo explora con una estética propia temas como la arquitectura, el paisaje y la vida de pueblo. |
| Jesús: | ¿Un Rulfo fotógrafo? ¿Cómo puede ser que nunca me haya enterado de eso, Renzo? |
| Renzo: | No sé, Jesús. Hay varios libros que compilan estas fotos, por si te interesa. |
| Jesús: | Entonces la fotografía no era solo un pasatiempo para él. |
| Renzo: | Es algo que se tomaba en serio, pero dudo que haya querido vivir de eso. Según su hijo, Rulfo practicaba la fotografía con “interés iconográfico”, coleccionando momentos significativos. Probablemente este interés haya surgido de sus viajes. El escritor recorrió México durante toda su vida. Primero como montañista, luego como agente de ventas, más tarde a través de su rol en el Instituto Nacional Indigenista... |