Propiedad Incierta
La otra versión
Subimos a mi oficina y nos sentamos. Me preguntó si me acordaba de los primos del señor Perales, los que vivían en esa parte de la casa a la que él no tiene acceso.
¡Cómo no iba a acordarme! pensé. Son incluso familia de mi madre…
—Verá… —me explicó. —Ayer, una prima del señor Perales vino a verme para decirme que tienen una humedad muy grande en una pared. Parece ser que nos oyeron cuando reparábamos el techo de la casa y pensaron que sería mejor hablar con un albañil con acceso a toda la finca, en vez de contratar a alguien que pudiera entrar exclusivamente en aquella habitación. Además, ellos creen que la humedad procede de la cubierta —me dijo el albañil —y ellos no pueden acceder a esa parte de la casa.
Pregunté al albañil si los primos habían hablado con el Sr. Perales.
—¡No, Sra. Roca! Están enemistados… No se hablan —me contestó. —Ya sabe cómo son estas cosas…
No insistí. Nos encontramos al día siguiente en la misma gasolinera y subimos la ladera de la montaña hacia la casa del señor Perales en el coche del albañi