El pasado domingo, 15 de noviembre, despegaba desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, un cohete Falcon de la compañía SpaceX con cuatro astronautas a bordo. Con este lanzamiento entramos finalmente en una nueva era de la exploración espacial. Una era que llevaba ya un tiempo anunciándose: la de las misiones operadas por empresas privadas.
Tras la prueba del pasado mayo, donde SpaceX llevó a dos astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI), este nuevo vuelo se considera la primera misión plenamente operativa de la empresa fundada por Elon Musk para la NASA. SpaceX se convierte así en la primera empresa certificada por la Administración aeroespacial estadounidense para transportar a sus astronautas. Y la misión iniciada el domingo, que finalizará tras pasar la tripulación seis meses en la EEI, será la primera de al menos seis misiones contratadas a la compañía por la NASA.
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Convertir las ciudades en entornos más verdes, más orientados al peatón y a la vida de barrio y menos al tráfico rodado es una tendencia al alza en muchos lugares. En Barcelona, la alcaldesa Ada Colau presentó el pasado 11 de noviembre un plan a 10 años vista, que pretende aumentar en más de un 90% los espacios verdes de la ciudad, avanzando hacia el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.
El plan de Colau se centra en las llamadas “supermanzanas”. Esencialmente, la idea consiste en cerrar al tráfico rodado grupos de cuatro manzanas adyacentes, creando en el centro un gran espacio que puede utilizarse para zonas verdes, actividades culturales y de ocio, deporte, etcétera. El concepto comenzó a discutirse en Barcelona hace ya más de tres décadas. Pero el éxito de las supermanzanas “piloto” de Poble Nou y Sant Antoni parece haber convencido a la alcaldesa
Tras la moción de censura de 2018, comentamos en el programa que el Gobierno entrante, presidido por el socialista Pedro Sánchez, declaró prioritario facilitar el acceso a la vivienda en nuestro país. Aunque a finales de 2018 se aprobó un paquete de medidas urgentes en materia de vivienda y alquiler, no parece que la situación haya cambiado mucho.
El Gobierno no ha dado señales de querer mejorar la penosa situación del alquiler social en nuestro país. El parque de alquiler social representa un raquítico 1,5% del total de viviendas de primera residencia en España, un porcentaje a años luz de otros países europeos como Holanda (30%), Austria (24%) o Dinamarca (19%).
Parece que la política cortoplacista de hoy en día en nuestro país requiere otro tipo de “soluciones”. Durante las negociaciones con el PSOE para formar Gobierno, Pablo Iglesias, líder del partido Podemos y actual vicepresidente
Hoy en día, la inmensa mayoría de personas que salen de caza en España, e imagino que en otros países desarrollados, no lo hacen para comer, sino por diversión. Matar animales por puro divertimento me parece inaceptable, y, además, interfiere con el funcionamiento natural de los ecosistemas donde se caza.
Así que, el pasado 7 de noviembre, cuando vi en un artículo de El País que en 2018 el Ministerio de Agricultura español expidió 300.000 licencias de caza menos que en 2005, me pareció una gran noticia. El artículo discute algunos de los posibles motivos de este aparente descenso en el interés por la caza en nuestro país: el envejecimiento social, la despoblación de las zonas rurales, el creciente animalismo de nuestra sociedad, etcétera.
El País concluye que en España la caza “pierde balas”. Parece, sin embargo, que los periodistas de este medio no hicieron sus deberes. Unos días antes, e
Quizá hayan escuchado aquello de que “Si no pagas por el producto, el producto eres tú”. ¿Cómo hacen gigantes tecnológicos como Google y Facebook para ofrecernos gratis gran parte de sus productos y servicios? Con publicidad, como todo el mundo sabe. Pero hay mucho más.
Estas compañías no solo analizan exhaustivamente cada búsqueda, cada “me gusta”, cada clic que hacemos en sus webs, para presentarnos publicidad. Nos persiguen por todo Internet. Se estima que Google, por ejemplo, tiene trackers instalados en más del 75% de las webs de la red. Ya sean las famosas cookies u otras tecnologías de seguimiento, estos trackers registran información de nuestras interacciones con cada una de las webs donde están instalados. Detrás de ese molesto anuncio que nos sigue incansablemente mientras navegamos por Internet, muy probablemente esté la vasta red publicitaria y de seguimiento de Google. O la d