Es bastante desesperante ver cómo en España una amenaza grave para la población, ante la que los partidos políticos deberían responder unidos, se convierte en un motivo más para el enfrentamiento partidista. El último caso de este mal crónico de la política española viene a cuento del reparto de vacunas contra el Covid-19. Las comunidades de Madrid y Andalucía piden que las regiones con más habitantes (las suyas) reciban más dosis. Aragón y Galicia, cuyas poblaciones son menos numerosas pero están más envejecidas, piden prioridad en ese reparto. ¿Qué debe hacer el Gobierno central ante esta situación?
El dilema llega cuando la UE, por boca de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha pedido unidad a los países miembros. “Comencemos lo antes posible con la vacunación, juntos, como 27. Como hemos pasado unidos por esta pandemia, comencemos la erradicación de este horrible virus juntos y unidos” dijo la mandataria europea hace una semana. ¿Será posible que Europa responda unida cuando ni siquiera dentro de cada país parece factible esa unidad?
La Agencia Europea del Medicamento acaba de aprobar la vacuna de los laboratorios Pfizer y BioNTech. Lo ha hecho ocho días a
Nunca había oído hablar de Robbie Rogers y su historia me impresionó. Este futbolista ganó en 2008 la Copa MLS, en Estados Unidos. En lugar de celebrarlo con sus compañeros de equipo, se fue a llorar a su hotel. "Me fui a sentarme solo en mi habitación, pensando: ‘vale, soy gay, pero no puedo salir del armario; amo muchísimo el fútbol", declaró Rogers a finales de noviembre a la revista GQ. Él es uno de los pocos futbolistas que han hablado abiertamente de su homosexualidad. Lo hizo cuando ya estaba retirado. Mientras el racismo empieza a no ser tolerado en los campos de fútbol, por el momento nadie censura o persigue la homofobia.
El pasado 8 de diciembre, un partido de la Liga de Campeones entre el Paris Saint-Germain y el Istanbul Basaksehir se suspendió cuando los jugadores de ambos equipos decidieron no tolerar una expresión racista de un árbitro hacia un jugador negro. ¿Qué hubiera pasado si el comentario del árbitro hubiera sido homófobo? Seguramente nada. En la historia de esta disciplina deportiva ningún encuentro ha sido suspendido por insultos homófobos.
En 2017 la asociación Arcópoli, que lucha por los derechos LGBTI en España, señaló en varias ocasiones el "acoso homófob
A veces cuesta creer que determinadas personas sean tan inconscientes. Parece que dan igual las campañas de concienciación o las cifras de muertos: muchos siguen a lo suyo como si no estuviéramos viviendo una pandemia que ha dejado, que sepamos, más de un millón y medio de muertos en todo el mundo. El otro día me sorprendió la noticia de la cantidad de fiestas ilegales que se organizan en España, sobre todo los fines de semana. El día 14 la policía llegó a desalojar en Sevilla una boda con 300 invitados.
Alguien planificó esa celebración, envió invitaciones, contrató un catering… todo en mitad de la peor pandemia que se recuerda en un siglo. También fue sorprendente el caso de una reunión en un bar de Tenerife, en Canarias. El local no tenía ventanas y en él se apiñaban 73 personas sin mascarillas y sin guardar la distancia de seguridad. No había ni gel hidroalcohólico. Estaban bebiendo y viendo fútbol en la televisión. En Madrid, en un solo fin de semana, la policía ha llegado a intervenir en más de 350 fiestas ilegales.
Los empresarios de hostelería y de clubs nocturnos tienen una explicación para estos hechos, que se repiten a diario en las grandes ciudades. Creen que cerrar bares
A mi madre le dio muchísima pena cuando el ser humano llegó a la Luna. Todo el mundo brindaba con champán mientras ella contenía las lágrimas. Ese cuerpo celeste era, para mi madre, todo misterio y poesía. Le encantaba la idea de que el espacio fuese un lugar intacto, inalcanzable y diáfano. Sin embargo, hoy la Luna no es ni mucho menos el único objeto que orbita alrededor de la Tierra. Desde que en 1957 la Unión Soviética lanzara el Sputnik, el envío de ‘cacharros’ al espacio ha sido constante. Tanto, que se ha convertido en un gran problema.
Una inmensa constelación formada por más de 5.000 artefactos sobrevuela a diario nuestro planeta. De todos esos aparatos, más de 3.000 están apagados u obsoletos. Son chatarra. Basura espacial que supone una amenaza real para la seguridad de nuevas misiones. “El problema es más acuciante que nunca”, declaró el pasado 9 de diciembre a la Agencia Europea del Espacio (ESA, en sus siglas inglesas) Luc Piguet, fundador y presidente de ClearSpace, la empresa que comenzará a recoger esa chatarra espacial en 2025.
El ‘barrendero sideral’ será un satélite bautizado como ‘ClearSpace-1’ que, una vez situado en órbita, capturará la chatarra sirviéndose de
Debería ser un momento “íntimo, poderoso y emotivo”, así es como define el parto –el hecho de traer al mundo a un ser humano–, la periodista Claudia Reig, directora del documental ‘Parir en el siglo XXI’. Esta película, estrenada en España a finales de noviembre, ha desencadenado un intenso debate sobre la deshumanización creciente de todos los procesos que implican dar a luz.
Por desgracia, parir ha dejado de ser un acto “íntimo, poderoso y emotivo”. Al contrario. En muchas ocasiones, se ha convertido en una experiencia fría, llena de aparatos y de “médicos con batas verdes dando órdenes de forma brusca". Ese es el panorama que temía encontrarse Graciela –una de las protagonistas del documental– cuando empezó a prepararse para tener a su primer hijo. Desde hace años, distintos colectivos de mujeres vienen denunciando la ‘medicalización’ extrema de los nacimientos: el hecho de tratar a las embarazadas como si estuviesen enfermas y considerar el parto como la ‘operación quirúrgica’ que las curará.
Graciela, sin embargo, tuvo la suerte de dar a luz en el Hospital de La Plana, un centro médico de la Comunidad Valenciana, pionero en España en aplicar el llamado ‘parto respetado’. Se trat