Volodymyr Zelenskiy, el presidente ucraniano, no quiere que nos olvidemos de Crimea. Siete años después de la anexión de la península de Crimea por parte de Rusia, mantener la cuestión en la agenda internacional es un reto. Y, sin embargo, tras la celebración, el pasado 23 de agosto, de la cumbre inaugural de la llamada Plataforma de Crimea, lanzada por Zelenskiy, los medios internacionales han vuelto a hablar del tema. Una pequeña victoria para Ucrania.
Organizar una conferencia internacional con presencia de dignatarios de más de 40 países, así como del presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, podría parecer una manera extraordinariamente costosa de lograr que se vuelva a hablar de Crimea. Pero Zelenskiy pretende ir mucho más allá. No en vano ha bautizado la iniciativa como una “plataforma”, y no como una “conferencia”.
El presidente ucraniano ha buscado crear un mecanismo permanente para coordinar las acciones contra la ocupación de Crimea, y en apoyo de la integridad territorial de su país. Entre las áreas prioritarias de la plataforma están mantener las sanciones contra Rusia, garantizar la seguridad en el Mar Negro y proteger los derechos de los habitantes de Crimea, con
El 20 de noviembre de 2019, el prominente empresario maltés Yorgen Fenech era arrestado a bordo de su yate, mientras zarpaba de la marina de Portomaso. Se le consideraba “persona de interés” en el asesinato de la periodista Daphne Caruana Galizia, ocurrido dos años antes. Tras su detención, tuvieron que pasar más de 600 días para que, finalmente, el pasado 18 de agosto, Fenech fuera acusado oficialmente de haber ordenado el asesinato de Caruana Galizia. Ahora se solicita para él la pena de cadena perpetua.
Si uno no supiera nada del caso, podría sorprenderse por el hecho de que haya pasado tanto tiempo entre la detención de Fenech y la presentación de cargos contra él. Pero el empresario estaba —y está— conectado con las más altas esferas del poder en Malta. El excomisario de policía Silvio Valletta, por ejemplo, inicialmente a cargo de investigar el asesinato de Caruana Galizia, al parecer, pasaba sus vacaciones con Fenech.
Otro ejemplo: en 2019 se filtraron una serie de amistosos mensajes de WhatsApp entre el actual ministro de Justicia maltés, Zammit Lewis, y el empresario. Imagino que la red de contactos de Fenech contiene muchos otros nombres importantes. Sabiendo esto, en ciert
Que hablen de ti. No importa si bien o mal, pero que hablen de ti. No sé si, en sus no tan lejanos inicios en el mundo de la música, el cantante madrileño C. Tangana escuchó alguna vez este manido consejo. Quizá fue una conclusión a la que llegó él mismo. En todo caso, generar “ruido” en los medios, y en las redes sociales, ha sido una constante en su todavía corta, pero exitosa, carrera artística. Y, por lo que parece, seguirá siéndolo.
El pasado lunes, 16 de agosto, diversos medios se hacían eco de la última polémica provocada por C. Tangana. El motivo: una imagen en la que aparece el cantante en la cubierta de un barco, rodeado por diez mujeres en bañador. Al parecer, el artista ha compartido la foto en Twitter para promocionar su canción “Yate”. Las acusaciones de machismo no se han hecho esperar, mientras que, por otro lado, algunos se han lanzado a defender tanto a C. Tangana como a las chicas que se han prestado a formar parte de su “posado veraniego”.
Imagino que esto es exactamente lo que pretendía el cantante. Una manera algo burda, quizá, de llamar la atención, pero que, obviamente, sigue funcionando. Un cliché más de los que abundan en los populares vídeos musicales del a
'Merichane era el nombre con el que se conocía a la puta del pueblo. Ese fue mi apodo en el colegio. Tenía 12 años". Así explicaba la cantante Zahara, en una entrevista reciente, el título de una de las canciones de su último disco.
El trabajo más reciente de la artista andaluza no es un disco cualquiera. Se titula Puta, y está repleto de historias de dolor y de culpa. Historias que Zahara llevaba tiempo queriendo contar. Se diría que, para este disco, la cantante ha viajado a un lugar profundo y oscuro. Como decía Roy Galán, un buen amigo de la artista, el mensaje de Puta no es “soy más fuerte porque me hicieron daño”. Zahara cuenta su historia “desde las heridas que supuran, desde la llaga y la carne abierta”.
Aunque duro, Puta es un gran disco, y está teniendo muchísimo éxito, además de haber ayudado, al parecer, a la propia cantante. Muchas mujeres se han sentido identificadas con lo vivido por Zahara, como demuestran los numerosísimos mensajes que, según parece, la artista recibe a diario desde que publicó su disco.
Dice Zahara que Puta está lleno de “lugares incómodos”, y algunos no lo están tomando muy bien. Sin ir más lejos, como contaba el diario InfoLibre el pasado 17 de ago
La educación de los jóvenes es sin duda una cuestión de la mayor importancia. Y muy compleja; la cantidad de métodos de enseñanza entre los que escoger es apabullante y, al menos en España, la comunidad educativa parece estar en una especie de guerra permanente para decidir cómo enseñar a nuestros jóvenes.
También tengo la sensación de que, al menos en el sistema público, se dan unos bandazos tremendos en la metodología educativa, con consecuencias probablemente muy negativas. Más preocupante que lo anterior, que, al fin y al cabo, son solo impresiones personales, son los comentarios que les oigo hacer a los propios educadores.
Antiguos compañeros míos del colegio, que ahora son profesores universitarios, o de enseñanza secundaria, me aseguran que el nivel educativo actual es muy inferior al de nuestra época. Pretender exigirles a los alumnos actuales lo que se nos exigía a nosotros sería, dicen, “ciencia ficción”. ¿Estamos cayendo en la trampa del “cualquier tiempo pasado fue mejor”? ¿O hay algo de cierto en todo esto?
El año pasado, tres universidades españolas decidieron llevar a cabo un gran estudio de conocimiento general, donde más de 50.000 personas participaron en un cuestiona