En Ucrania, Rusia y Occidente están jugando una peligrosa partida de póker. Y, tras desplegar en las últimas semanas más de 100.000 soldados en la frontera con Ucrania, está claro que Putin ha subido la apuesta. Las potencias occidentales deben igualar la apuesta del presidente ruso, y deben hacerlo rápido.
Hay mucho en juego. Permitirle al Kremlin tomar por la fuerza el país vecino sería un terrible golpe al orden internacional, en especial después de la anexión rusa de Crimea en 2014. Los ucranianos serían, por supuesto, los principales damnificados. Pero sería también una enorme humillación para la OTAN, para Estados Unidos y para las otras democracias occidentales. Una humillación de consecuencias imprevisibles, ya que equivaldría a invitar a otras potencias poco escrupulosas con la legislación internacional a lanzar acciones similares. China con Taiwán, por ejemplo.
En la videoconferencia mantenida el pasado martes entre los presidentes de Estados Unidos y de Rusia, Biden advirtió a Putin de “fuertes medidas económicas y de otro tipo” en caso de que Rusia invadiera Ucrania. Coincidirán ustedes conmigo en que el mensaje sonó vago. Casi improvisado, lo cual sorprende, porque no ca
Los Juegos Olímpicos son un acontecimiento deportivo sin igual. Y, para el país organizador, también una enorme oportunidad para promocionarse. Eso… cuando las cosas salen bien. A China, de momento, parece que las cosas no le están yendo como esperaba.
Tras semanas de rumores, el pasado lunes, 6 de diciembre, Estados Unidos anunciaba oficialmente el boicot diplomático a los Juegos de Pekín. Sus atletas podrán competir, pero no habrá representación gubernamental. En palabras de la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, el motivo son los “flagrantes abusos de derechos humanos y las atrocidades de Xinjiang”. Como sabrán, Xinjiang es la región de China donde el régimen de Pekín ha estado cometiendo terribles abusos contra los uigures. Abusos que Human Rights Watch, por ejemplo, no duda en calificar de crímenes contra la humanidad.
Desde que la Administración Biden hizo pública la decisión, diversos aliados de EE. UU. han anunciado que también boicotearán los Juegos. Cada vez que un nuevo país se une al grupo, las acusaciones de violaciones de derechos humanos en contra de China se repiten. Y todavía faltan dos meses para el inicio de las Olimpiadas de Invierno, así que, depen
El dictador español Francisco Franco fue tan repugnante como Hitler. Si tuviera que elegir una sola idea, de entre las miles de páginas que integran su voluminosa obra, el historiador británico Paul Preston escogería esa, como contaba el pasado 4 de diciembre a la revista Contexto.
Preston, especialista en historia española del siglo XX, fue entrevistado recientemente con motivo de la publicación de su último libro, Arquitectos del terror. Franco y los artífices del odio. Uno de los temas centrales de la obra es la gran mentira de la “conspiración judeo-masónica”. La realidad, a estas alturas más que demostrada, es que la derecha nacional-catolicista española de la época provocó la Guerra Civil para acabar con las reformas republicanas: redistribución de tierras, reformas sociales y laborales, derechos de la mujer, etcétera. Pero, para alzarse contra un Gobierno elegido democráticamente, se necesitaba algún tipo de justificación. Y ahí es donde entró en juego la idea, que ya circulaba por Europa, de una supuesta conspiración mundial, promovida por judíos y masones, para hacerse, básicamente, con el control del mundo.
Es lo que hoy en día llamaríamos fake news. Hace unos años, me hubi
Hace ahora un año, los madrileños celebraban la vuelta de su mercadillo más querido: el Rastro. Pero, tras la época más difícil de la pandemia, el mercado volvió con ciertas limitaciones, por ejemplo, que solo la mitad de los puestos podría abrir cada domingo, y que el público debía circular en una sola dirección. Doce meses después, ¿cómo está de salud el viejo mercadillo del barrio de La Latina?
A juzgar por lo que contaba eldiario.es el pasado domingo, 5 de diciembre, estos días en el Rastro se respira un aire de esperanza. Incluso, casi, de cierta euforia. Desde finales de septiembre, ya pueden abrir todos los tenderetes y, al parecer, los domingos acude mucha gente al popular mercado ambulante. Los comerciantes, algunos de los cuales llevan décadas vendiendo en el Rastro, contaban a eldiario.es que son optimistas de cara al futuro.
Habiendo sobrevivido a una crisis como la provocada por el Covid, que se ha llevado tantos negocios por delante, es comprensible —y sin duda positivo— que los comerciantes del Rastro se sientan fuertes. Incluso más fuertes que antes. Los vendedores se han dado cuenta de que, aunque en ciertos aspectos nunca podrán competir con Internet, en otros es el
Ya es oficial: en 2021, los aerogeneradores han producido más electricidad que cualquier otra fuente de energía en nuestro país. De manera puntual, la energía eólica ya había superado a las demás fuentes con anterioridad. Pero, en esta ocasión, y por primera vez, lo hace para el acumulado de todo el año. Un hito histórico para las energías renovables en España.
Tras aumentar un 12 % en los últimos dos años, en 2021 la generación eólica ha representado algo más del 23 % del total del sistema eléctrico español. Un dato por el que debemos felicitarnos, aunque no podemos permitirnos caer en la autocomplacencia. El precio de la electricidad sigue marcando récord tras récord en nuestro país, algo que debería animarnos, creo, a acelerar todavía más la implantación de las renovables.
Un dato muy ilustrativo es que, en los momentos de mayor producción eólica, el precio de la electricidad es hasta diecisiete veces menor que cuando se quema gas natural, otra fuente de energía muy utilizada en España. Pero el viento suele amainar por la noche, lo cual nos lleva a una de las principales limitaciones tecnológicas de la eólica: el almacenamiento. El gas natural, el carbón, o el combustible nuclear,