Pero vamos a empezar, si os parece, por el anuncio que ha realizado la Princesa de Gales…
Los medios de comunicación de medio mundo se sobresaltaron el pasado viernes al conocer que, a las seis de la tarde hora local de Londres, el Palacio de Buckingham haría público un importante comunicado. Las especulaciones empezaron a correr como la pólvora. Nadie sabía si el anuncio concerniría al Rey Carlos III, enfermo de cáncer, o a Kate Middleton, la Princesa de Gales, ausente de la vida pública desde hace más de dos meses después de someterse en enero a una cirugía abdominal.
Las dudas se resolvieron al sonar las señales horarias de las seis. A través de un mensaje grabado, la Princesa de Gales compareció ante los británicos para comunicarles que, al igual que su suegro, padece de cáncer y está siendo sometida a un tratamiento de quimioterapia. Kate Middleton no ofreció más detalles sobre su enfermedad y se limitó a pedir a los medios de comunicación que respeten su privacidad y la de su familia.
El anuncio ha servido para acabar, al menos por el momento, con el asedio de los tabloides a la familia real. En las últimas semanas, las principales cabeceras de la prensa rosa y amarilla habían vomitado todo tipo de infundios para intentar explicar la desaparición de la Princesa de
Elna, un pequeño municipio francés cerca de la frontera con España, fue el lugar elegido por el expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para comunicar su decisión de concurrir como candidato a las elecciones autonómicas anticipadas que se van a celebrar en Cataluña el 12 de mayo. Puigdemont, eurodiputado y prófugo de la justicia española desde 2017, anunció que, si obtiene buenos resultados en los comicios y tiene posibilidades de gobernar la Generalitat, volverá “definitivamente” a España.
El eventual regreso del expresidente catalán sólo será posible cuando la Ley de Amnistía, que en la actualidad tramitan las Cortes españolas, entre en vigor, lo cual no se espera que ocurra antes de junio. Si Puigdemont pisara Cataluña durante la campaña, sería inmediatamente detenido y puesto a disposición judicial para responder por los presuntos delitos de terrorismo, alta traición y malversación de fondos públicos cometidos en el marco del proceso soberanista de 2017, que incluyó la convocatoria de un referéndum ilegal de independencia.
Tras más de seis años fuera de España, Puigdemont sigue sin descartar la vía unilateral para lograr la secesión. El líder soberanista insiste en ce
España acaba de cerrar el invierno más cálido de su historia. Según la Agencia Estatal de Meteorología, entre diciembre y marzo, la temperatura media superó en dos grados centígrados la media de esta estación. Nunca antes, desde que en nuestro país hay registro de temperaturas, los termómetros habían alcanzado semejantes niveles. El invierno tuvo un “carácter extremadamente cálido en la región mediterránea y en las islas Canarias y muy cálido en el resto de la España peninsular”.
En cuanto a las precipitaciones, el invierno fue, en su conjunto, normal, con un valor de precipitación media sobre la España peninsular que representa el 90 % del valor habitual. En cualquier caso, las lluvias estuvieron distribuidas de forma muy desigual. Las lluvias han sido insuficientes y no han servido para paliar la sequía que sufren los archipiélagos y las regiones orientales y meridionales de España.
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología vaticinan una primavera que también será más cálida de lo normal y en varios puntos de España empieza a cundir la preocupación. Desde hace meses, varias ciudades de Cataluña y Andalucía sufren restricciones en el uso del agua. Córdoba, por ejemplo, t
El arte callejero universaliza el acceso a la cultura. Utiliza espacios desaprovechados como fachadas, muros y lugares abandonados para dotarlos de una nueva vida, de un nuevo sentido. Las ciudades son grandes lienzos en los que los artistas pueden desplegar sus dotes pictóricas y su crítica social. A veces lo hacen con la aquiescencia de las autoridades y los permisos en regla. En otras muchas ocasiones, acometen sus obras ilegal y sorpresivamente, aprovechando el espíritu transgresor de la noche. Al alba, el ladrillo deviene arte.
El pasado domingo 17 de marzo, los vecinos de Finsbury Park, en el barrio londinense de Islington, fueron testigos de la experiencia transformadora del street art. La pared de un edificio de cuatro plantas apareció pintada con una gran mancha verde que recrea el follaje inexistente del cerezo situado justo en el patio anterior. El árbol en cuestión tiene todas las ramas podadas, sufre para sobrevivir. La tinta verde reproduce sus hojas ausentes. Ya es primavera y los cerezos deberían estar luciendo sus primeras flores.
El arte urbano es críptico y deja espacio a la interpretación. ¿Qué mensaje nos quiere trasladar el artista? Para mí, las ramas mutiladas
Londres, 1986. Decenas de personas hacían cola en el Lyric Theater para asistir al estreno de una versión en inglés de La casa de Bernarda Alba, obra maestra del dramaturgo español Federico García Lorca. La pieza teatral la protagonizaba la legendaria Glenda Jackson y la dirigía una mujer española por aquel entonces desconocida en Inglaterra: Núria Espert. La obra fue un éxito de crítica y público y ese mismo año fue distinguida con el Premio del Círculo de Críticos de Teatro de Londres. Espert regresaría en innumerables ocasiones a las tablas de la capital británica, a veces como actriz y a veces como directora. Especialmente exitosas fueron las óperas que dirigió en Covent Garden, entre ellas clásicos como Madama Butterfly, Rigoletto y La Traviata.
El pasado 18 de marzo, Núria Espert fue investida doctora honoris causa por la Royal School of Speech and Drama de la Universidad de Londres. A sus 88 años, la gran dama del teatro español sigue recibiendo reconocimientos a su dilatada y prestigiosa carrera. Espert atesora un sinfín de galardones entre los que destacan el Premio Princesa de Asturias de las Artes, el Premio Nacional de Teatro, la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Arte