Pero vamos a empezar, si os parece, por el aniversario de la OTAN…
El 4 de abril de 1949, el presidente de Estados Unidos, Harry Truman, se subió a la tribuna del Departmental Auditorium, en Washington DC, para anunciar al mundo el nacimiento de la OTAN. La alianza militar entre Norteamérica y Europa fue alumbrada con una vocación defensiva y disuasoria, sustanciada en el artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, que estipula que un “ataque armado contra una de las partes, que tenga lugar en Europa o en América del Norte, será considerado como un ataque dirigido contra todas ellas”. El único país que hasta ahora ha invocado el artículo 5 es Estados Unidos, tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Históricamente, la OTAN nació para contener la amenaza de la Unión Soviética. Pero, tras la implosión de la URSS, en 1991, y el acercamiento de Occidente a la Rusia de Yeltsin, a la Alianza Atlántica le empezaron a surgir dudas existenciales. Muchos se preguntaron entonces si la OTAN aún tenía sentido. La conclusión fue que sí, especialmente después de que un hombre llamado Vladimir Putin ascendiera al Kremlin.
La entrada en la Alianza de varios países de la antigua órbita soviética, en 1999 y 2004, enfureció al nuevo zar de la política
Venecia es una de las ciudades más bellas del mundo. Su emplazamiento, su historia, su laberinto de canales y su arquitectura deslumbrante la han convertido en uno de los principales reclamos turísticos del planeta. La Plaza de San Marcos, el Palacio Ducal, el Puente de Rialto, la Basílica de Santa María de la Salud… la lista de monumentos es interminable. La única pega que alguien le puede poner a la ciudad es que sus calles están tomadas por hordas de turistas y que, al igual que ocurre en Barcelona o en Lisboa, la vida de muchos barrios ha quedado desnaturalizada.
El turismo de masas está matando el alma de los vecindarios y amenazando la conservación del patrimonio artístico. El precio de los alquileres es tan caro que muchos residentes han tenido que abandonar la laguna. En Venecia viven cerca de 50.000 personas, pero sus calles reciben cada año a 30 millones de visitantes. Más de dos tercios de ellos pasan solo un día en la ciudad, sin siquiera pernoctar. Es un turismo de ida y vuelta que apenas deja retorno económico, pero que somete a mucha presión a las infraestructuras y a los servicios urbanos, como el suministro de agua o la recogida de basuras. Recuerdo perfectamente la
Las sociedades que han sufrido eventos traumáticos, como una guerra civil, un genocidio o una dictadura, suelen necesitar algo de tiempo para reconciliarse con su pasado y configurar una memoria común. Ese esfuerzo colectivo por recordar suele cristalizar en un memorial, un museo, un consenso histórico o una disculpa oficial. En Berlín, por ejemplo, el Museo del Holocausto recuerda los crímenes ominosos del nazismo y el Museo de la RDA glosa los años de plomo de la dictadura comunista en la Alemania Oriental. Los argentinos han convertido el centro de torturas de la ESMA en un museo, los sudafricanos abrieron hace ya más de 20 años el museo del Apartheid y los ruandeses hicieron lo propio inaugurando, el año pasado, el Memorial del Genocidio en Kigali.
En España, sin embargo, cuando están a punto de cumplirse 50 años de la muerte de Franco, no existe ningún museo, ni ningún centro que afronte, con perspectiva histórica, la memoria de los 36 años de dictadura fascista. Una auténtica anomalía en el mundo democrático. Los crímenes del franquismo siguen estando presentes en la sociedad española, entre otras cosas, porque aún hay mucha gente que perdió a un padre, a una madre o a un abue
El pasado 31 de marzo, los españoles, al igual que el resto de europeos, durmieron una hora menos. A las dos de la madrugada, los relojes se adelantaron automáticamente 60 minutos para marcar las tres y ajustarse al llamado horario de verano, que se mantendrá hasta el 27 de octubre. Oficialmente, el objetivo de estos cambios de hora es aprovechar mejor la luz solar y ahorrar energía. Lo que las autoridades obvian es que el cambio de hora tiene repercusiones negativas para los biorritmos de las personas.
En 2023, una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas reveló que dos de cada tres españoles preferirían tener un único horario durante todo el año. Pero lo que opine la gente es, de momento, irrelevante, porque España mantendrá, al menos hasta 2026, los horarios alternativos de invierno y de verano. A mí, personalmente, los cambios de hora me afectan bastante, sobre todo el paso del horario de invierno al de verano. Durante unas cuantas semanas me cuesta conciliar el sueño, no consigo dormirme a la hora habitual y acudo a trabajar sin haber descansado lo suficiente.
Los problemas con el cambio de hora no son exclusivos de los españoles. En 2018, la Comisión Europea publicó
El Athletic de Bilbao se ha proclamado campeón de la Copa del Rey por vigésimo cuarta vez. Es, por detrás del FC Barcelona, el equipo que más veces ha conquistado este torneo. El Athletic de Bilbao se impuso al Mallorca en la final, celebrada el pasado sábado en el estadio de La Cartuja de Sevilla ante 60.000 espectadores. El partido fue muy igualado entre los dos equipos, que terminaron el tiempo reglamentario y la prórroga empatados a un gol. La final se decidió en la tanda de penaltis. Ahí, los lanzadores del Athletic de Bilbao estuvieron más afortunados que los del Mallorca y eso permitió al conjunto vasco alzarse con la Copa del Rey. Iker Muniain, capitán de los leones –que es como se conoce popularmente al equipo vasco– recogió el trofeo de manos del monarca Felipe VI, desatando la locura entre sus aficionados. Hacía 40 años que el equipo no levantaba una Copa del Rey.
La victoria del Athletic fue, en mi opinión, merecida. El equipo está realizando una temporada sensacional, con un juego ofensivo y vistoso que podría incluso valerle la clasificación para la Liga de Campeones. El conjunto vasco marcha actualmente quinto en la Liga y está a solo dos puntos del cuarto puesto, que