“El estilo de Trump es ser brutal con nuestros aliados —Canadá, México, Panamá, Dinamarca, Europa en general— pero servil con nuestros enemigos”, decía un columnista del New York Times el pasado lunes, 17 de febrero. A este periodista, yo le pediría que defina “nuestros aliados”. ¿Se refiere a los de él y otros compañeros de su periódico? ¿Los de los estadounidenses que votan demócrata? ¿Los que en las últimas décadas habían sido los aliados de Estados Unidos?
El señor que toma las decisiones desde el Despacho Oval parece tener otras ideas. Ya vamos conociendo al Sr. Trump: exige lealtad a quienes lo rodean y, sin embargo, él no tiene reparos en dejar en la estacada a cualquiera. Y, por lo que hemos visto en las 4 semanas que lleva en el cargo, la política exterior de Estados Unidos en el segundo mandato de Trump va a estar modelada a su imagen y semejanza.
Las conversaciones bilaterales i
Hace años, tuve oportunidad de asistir a un seminario en una conocida universidad estadounidense. Uno de los docentes era un científico veterano, de casi 70 años de edad. Un día me comentó que tenía muchas ganas de venir a España, y le pregunté que cuándo tenía pensado hacerlo. “Pues no lo sé… cuando me jubile”, respondió entre risas.
Le dije a aquel profesor que se pusiera en contacto conmigo si decidía viajar a nuestro país, pero nunca más volví a saber de él. Hace tiempo que no le sigo la pista, pero sé que continuó publicando investigación, al menos durante varios años más.
Leyendo un artículo de Science el pasado 11 de febrero, me acordé de aquel profesor. Una encuesta de la NSF —National Science Foundation— constata que, como él, muchos científicos estadounidenses se jubilan tarde: con sesenta y muchos, incluso habiendo cumplido ya los 70. Pero no solo eso. La encuesta ha descubierto
Siempre me han gustado las películas españolas, pero 2024 fue uno de los mejores años que recuerdo para nuestro cine. Si, en un ataque de orgullo patrio, el año pasado hubiera decidido ver solo películas hechas en nuestro país, creo que no hubiera echado de menos en absoluto el cine extranjero.
Los miembros de la Academia de Cine española quizá estarían de acuerdo. Este año, por primera vez en la historia de los Goya —los premios de la Academia—, el galardón a la mejor película ha sido compartido. Los dos filmes ganadores no podrían haber sido más diferentes. Por un lado, La infiltrada, un thriller sobre una agente de policía que en los años noventa se infiltró en la banda terrorista ETA. Y, por otro, El 47, una película sobre el acto de rebeldía de un conductor de autobús que lucha por los derechos de su barrio en la Barcelona de los años setenta.
La ceremonia de los Goya 2025, celebrada
El 8 de junio de 2021, la Farmacia de la Estrella tuvo que dejar el local que ocupaba en el Barrio Gótico de Barcelona. Ahí sigue el anuncio del traslado, entre las viejas entradas de la página web de la farmacia, documentando lo ocurrido para la posteridad. Farmacia de la Estrella is feeling sad, asegura el encabezado de la entrada en el lenguaje inconfundible de las redes sociales.
“Después de 181 años, no podemos continuar nuestra actividad en este local”, informaban escuetamente los propietarios en su momento. Quizá sean poco dados a los sentimentalismos. Pero tuvo que dolerles dejar el antiguo local de la calle Ferran, con su bonita entrada de estilo modernista, el mobiliario de madera, la cerámica vidriada y las baldosas hidráulicas, que probablemente lleven allí desde la inauguración del negocio, en 1840.
Debió de parecerles una ironía del destino que los elementos modernistas del
El 20 de agosto de 2023, Jenni Hermoso y sus compañeras de selección se proclamaron campeonas del mundo de fútbol en el estadio Australia de Sídney. Quién le hubiera dicho a la futbolista que, un año y medio después, todavía estaría lidiando con las consecuencias de aquella final… en un juzgado de lo penal.
Durante la entrega de premios del Mundial, el entonces presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, le dio —delante de todo el planeta— un beso en la boca a Jenni Hermoso. Ello desató una gran polémica, especialmente después de que Hermoso declarara que el beso no había sido consentido. Rubiales acabó siendo destituido de su cargo, y denunciado ante la justicia por agresión sexual y por coacciones.
La polémica —que continúa— ha durado meses. Pero el juicio, celebrado en el Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional, en Madrid, llevó solamente siete días.