Vamos a comenzar nuestro repaso a la actualidad analizando la compleja situación política y personal que atraviesa el presidente español Pedro Sánchez. Nunca antes la presión judicial y mediática había sido tan intensa. Aún le quedan dos años de legislatura, pero cada vez son más quienes piensan que podría dimitir antes. Este 2025 ha sido un año terrible para Sánchez: dos de sus hombres de confianza están implicados en un escándalo de corrupción, y su mujer y su hermano están siendo investigados en otra causa judicial. Además, un Fiscal General nombrado por él ha sido condenado por revelar datos privados. Para colmo, Sánchez lleva desde 2024 sin conseguir aprobar los Presupuestos. Su situación es crítica.
Nuestro siguiente asunto nos lleva a un pequeño pueblo de la isla de Mallorca, donde el alcalde ha instalado ilegalmente una red de más de 40 cámaras de videovigilancia. La controversia generada en los medios ha sido enorme: el alcalde ha pedido perdón, aunque dice que cuando él llegó al cargo, hace seis años, ya había más de una veintena de cámaras sin licencia. Entre los vecinos, las opiniones están divididas. Unos expresan su preocupación, pero otros recuerdan que durante los fines de semana solo hay un policía en la localidad y que las cámaras ayudan a mantener el pueblo seguro.
Nos trasladaremos luego a Francia, porque allí la noticia de un supuesto golpe de Estado contra el presidente Macron ha suscitado un intenso debate sobre la inteligencia artificial. El bulo se difundió después de que un joven de Burkina Faso subiera a su perfil de Facebook un vídeo generado por IA en el que se veía a una reportera ‘informando’ desde París. Al parecer, esta crónica ficticia era tan verosímil que un mandatario africano la creyó y envió un mensaje privado de apoyo al presidente Macron. La sorpresa de Macron fue enorme cuando exigió a Facebook que retirara el vídeo y la plataforma le dijo que no, “porque el montaje no violaba sus normas de uso”.
Finalmente, cerraremos nuestro recorrido por la actualidad con una noticia que tiene que ver con las tradiciones culinarias. En España hay mucha variedad de dulces navideños típicos: polvorones, mantecados, turrones y, especialmente, el llamado roscón de Reyes. En los últimos años, sin embargo, un ‘invitado’ italiano se ha colado en ese catálogo de dulces típicos. Hablamos, claro, del panettone. Este bollo oriundo del norte de Italia ya se encuentra en todos los supermercados y pastelerías de nuestro país. Lejos de ser una amenaza, el panettone convive bien con el roscón. No hay una lucha entre ambos, sino una dulce armonía.
De Pedro Sánchez suele decirse que gobierna aplicando su Manual de resistencia. Así se titulaba un libro que publicó en 2019 en el que narraba su ascenso hasta convertirse en líder del PSOE y luego en presidente del Gobierno. Una carrera que comenzó a bordo de su coche particular, un Peugeot diésel. Tras perder dos votaciones de investidura y ser defenestrado de la cúpula de su partido, Sánchez emprendió en 2016 al volante de su vehículo una campaña para recorrer “todos los rincones de España y escuchar”.
Con el Peugeot hizo campaña pueblo a pueblo, hablando directamente a los militantes socialistas. Funcionó: fue elegido Secretario General del PSOE en las primarias de mayo de 2017. Al año siguiente, gracias a una moción de censura, el Congreso lo nombró presidente del Gobierno. Luego vinieron las victorias electorales de 2019 y 2023. Así pues, a Sánchez le quedan todavía dos años de legislatura, pero nadie apuesta por ello… salvo él.
Nunca antes su Gobierno había estado tan débil. Los escándalos de corrupción —algunos reales, otros no tanto— suponen un desgaste creciente. Además, el Ejecutivo Sánchez siempre ha gobernado en minoría, pactando cada ley en un laborioso encaje de boli
Suele decirse que Dios todo lo ve. En el caso del pueblecito de Santa Eugenia, en Mallorca, quien también lo veía todo era el alcalde, el socialista José Luis Urraca. El regidor ostenta el dudoso récord de haber desplegado una red de más de 40 cámaras de videovigilancia en esta localidad de unos 1.800 habitantes. Son más cámaras por persona de las que hay en Londres.
Santa Eugenia es un lugar tranquilo, que se ha salvado milagrosamente de la invasión turística. Pasear por sus calles era, hasta el mes pasado, una experiencia peculiar para quien fuera consciente de la existencia de las cámaras. Estaban por todas partes: en mástiles elevados, sobre parques infantiles; en muros, enfocando las terrazas de los bares. Incluso en postes de la luz, a las afueras del pueblo, vigilando caminos agrícolas.
La noticia de este ‘Gran Hermano’ salió a la luz en noviembre y la polémica que se generó en los medios fue tal, que un mes después las cámaras empezaron a ser retiradas. No contaban con el preceptivo permiso del Gobierno español. A menudo, se trataba de dispositivos que cualquier ciudadano puede comprar en Internet y no de cámaras homologadas.
Además, en la mayoría de las plazas y esquinas dond
Un vídeo falso sobre un golpe de Estado en Francia reabre el debate sobre la inteligencia artificial
No dejo de pensar en qué debió sentir ese mandatario de un país africano que, tras ver en Facebook el 14 de diciembre un supuesto vídeo periodístico donde se informaba de un golpe de Estado en Francia, se alarmó hasta el punto de enviar un mensaje directo a Emmanuel Macron expresando su profunda preocupación: “Querido presidente, ¿qué está pasando en su país? Estoy muy preocupado”. El supuesto vídeo periodístico estaba hecho con inteligencia artificial.
Con la Torre Eiffel al fondo y un helicóptero sobrevolando el crepúsculo, el vídeo mostraba a pie de calle –entre soldados y manifestantes– a la reportera de un supuesto canal de noticias anunciando, en un perfecto francés, la siguiente crónica: “Informaciones no oficiales apuntan a un golpe de Estado en Francia, liderado por un coronel cuya identidad no ha sido revelada, así como a la posible caída de Emmanuel Macron. Sin embargo, las autoridades no han hecho ninguna declaración clara al respecto”.
Era prácticamente imposible, a simple vista, saber si el vídeo era obra de la inteligencia artificial o si era real. Por eso, ese líder africano escribió alarmado a Macron. Porque el contenido del vídeo parecía auténtico. En solo dos días,
Hace ya años que vengo observando que, en los supermercados españoles, el primer indicio de que se acerca la Navidad no es la presencia de dulces tradicionales como los turrones o los polvorones, sino que, como si fueran unos esponjosos y fragantes hongos, lo primero que brota en las estanterías son los panetones. Estos panes dulces se han vuelto tan comunes que, en 2022, la Real Academia Española castellanizó el vocablo italiano panettone y lo incorporó al diccionario como ‘panetone’ o ‘panetón’.
Este bollo de origen milanés –una cúpula de miga ligera, rellena de pasas sultanas y cáscaras de naranja confitadas– se ha expandido por todo el mundo. Su éxito es una pequeña gesta de la gastronomía italiana, sobre todo si se tiene en cuenta que en España no había mucho vacío que llenar. Además de los polvorones y el turrón, en las navidades españolas son imprescindibles los mazapanes, los roscos de vino, los mantecados, las hojaldrinas, las peladillas y los alfajores. Cada uno con mayor o menor presencia, según cada región.
Pero sobre todo había un ‘peso pesado’ que parecía inmune al avance del panetone, porque también es un bollo horneado: el roscón de Reyes. Pero las navidades son fe