Irlanda entra en una nueva era al aprobar el aborto
Los sondeos volvieron a fallar. En las semanas previas al referéndum irlandés sobre el aborto, celebrado el pasado 25 de mayo, encuestas y analistas aseguraban que la distancia entre el “sí” y el “no” era mínima. Nada que ver con la realidad; el “sí” se llevó más del 66 por ciento del voto, con una participación cercana al 64 por ciento.
Donegal, en el noroeste de Irlanda, fue el único condado del país donde triunfó el “no”, con casi un 52 por ciento de los votos. Por otro lado, los porcentajes más altos del “sí” se registraron en las distintas circunscripciones de Dublín, quedando en muchos casos por encima del 70 por ciento.
Se acabaron los viajes al extranjero para abortar. O el tener que comprar píldoras abortivas de manera ilegal, arriesgándose a una pena de prisión nada menos que de 14 años. Se acabó el estigma del aborto. Ahora toma el relevo una nueva generación de irlandeses que ve el aborto como un servicio médico fundamental.
Las pesadilla de las macrogranjas de cerdos
En España vivimos actualmente unas 46 millones y medio de personas, una cifra muy cercana a la del número de cerdos sacrificados anualmente en nuestro país. Aunque a muchos españoles les encanta el jamón serrano, —y la carne de cerdo en general— tantos millones de cerdos no se explican solo en base al consumo interno; gran parte de lo que se produce es para exportación.
Al parecer, el mundo cada vez quiere más cerdo. Según datos publicados por El Confidencial el pasado 19 de mayo, las exportaciones españolas de carne de cerdo crecieron más de un 60% entre 2012 y 2018. Y, de acuerdo a este periódico digital, a consecuencia de ello está emergiendo en nuestro país un nuevo fenómeno: el de las macrogranjas de cerdos.
Hace unos meses comentamos en el programa un reportaje de televisión emitido en España sobre la industria cárnica de nuestro país. El periodista Jordi Évole se infiltró, junto con activistas de la ONG Igualdad Animal, en varios mataderos de conocidas empresas cárnicas españolas. Las terribles imágenes del documental mostraron cerdos viviendo en condiciones penosas, algunos de ellos enfermos, con deformidades, incluso muertos.
Resulta difícil saber hasta qué punto son frecuent
El veneno de las apuestas “online”
Si son aficionados al fútbol, quizá hayan visto los anuncios de las megaestrellas Neymar y Cristiano Ronaldo para PokerStars, el mayor portal de póker “online” del mundo. En estos anuncios no verán una sola persona que no sea atractiva, vaya tatuada, y se lo esté pasando en grande.
Neymar, actualmente en el club francés Paris Saint-Germain, tiene hasta su propia “app” de PokerStars, Poker Spin & Go Neymar Jr. Una “app” quizá parecida a la que utilizó Diego, a los 17 años, para iniciarse en el mundo del juego “online”. Diego, entrevistado por el periódico eldiario.es el pasado 20 de mayo, es un chico de 22 años que, tras haber superado la ludopatía que le tuvo enganchado durante varios años, ahora cuenta su historia.
Diego comenzó a jugar para divertirse con sus amigos, y por el “sueño de adolescente” de conseguir dinero fácil. Según explica, paulatinamente el juego ocupó una parte cada vez mayor de su tiempo, gradualmente quedando en segundo plano las relaciones con familia y amigos y los estudios. Se obsesionó cada vez más con recuperar el dinero que perdía, y un día se dio cuenta de que no pensaba en otra cosa que en el juego.
Tras haber perdido Diego más de 5.000 euros, sus padres
Dejen en paz a los jubilados
En España nos hemos beneficiado como pocos países de estar en la Unión Europea. Desde que en 1986 nos unimos a la entonces denominada Comunidad Económica Europea, hemos recibido miles de millones en ayudas, que nos han permitido modernizar el país. Por primera vez este año, más de 3 décadas después, España se unirá finalmente al club de los contribuyentes netos a la UE.
Pero, últimamente, la imagen de la UE en España no pasa por sus mejores momentos. La crisis global del 2008 tuvo efectos devastadores en nuestro país, de los cuales todavía no nos hemos recuperado completamente. Durante los años de la crisis, y todavía ahora, el mensaje que más nos ha repetido la UE ha sido “austeridad”. Una palabra nada bienvenida por los miles de españoles que apenas llegan a fin de mes.
Ahora, la UE ha encontrado a una nueva víctima para aplicarle su receta de austeridad: los jubilados españoles. Los funcionarios de Bruselas —que, por cierto, tienen sueldos de banquero— han descubierto que en España la pensión media supone más del 60% del salario medio, la segunda cifra más alta de toda la UE. De ello concluyen, como explicaba el diario “online” El Independiente el pasado 20 de mayo, que en España
Alexa, la indiscreta asistente de Amazon
Tras el último escándalo de privacidad de Facebook, creo que a todos nos quedó claro algo; el negocio de los gigantes tecnológicos depende cada vez más de explotar nuestra información: hábitos de consumo, poder adquisitivo, orientación sexual, etcétera.
Si compañías como Google o Facebook nos permiten usar sus productos gratis, principalmente es con un objetivo: recopilar toda la información que puedan sobre nosotros. Esta información se disecciona con las técnicas más avanzadas de análisis de datos, y después se vende a anunciantes. ¿Su empresa busca mujeres activas y con alto poder adquisitivo para ofrecerles ropa deportiva cara? No se preocupe, dicen las tecnológicas, lo sabemos todo sobre nuestros usuarios. Haremos llegar su anuncio a las personas adecuadas.
La popularización de los teléfonos inteligentes supuso un paso de gigante en los esfuerzos de estas compañías por conocernos, porque estos aparatos nos acompañan todo el día. Pero claro, no todo lo hacemos con el teléfono, ni con el ordenador. ¿No sería genial, piensan las tecnológicas, si pudiéramos tener acceso a las conversaciones de nuestros usuarios?
En ello están. Amazon, Google y Apple, tres de las mayores tecnológicas