| Marta: | Estas botas viejas que llevo… ya no creo que me duren todo el invierno. Me costaron un riñón, pero las he llevado casi diez inviernos. Ya no se hacen botas como éstas… |
| Rylan: | Yo las veo bien… ¿Te costaron un riñón, dices? Mm… quizás aún puedas llevarlas diez años más. |
| Marta: | No creo… me las compré en el Corte Inglés de la plaza Cataluña de Barcelona, ¿sabes? |
| Rylan: | ¿Quién no conoce el Corte Inglés? Son unos grandes almacenes españoles tan famosos como el Harold de Londres, el Macy’s de Nueva York… |
| Marta: | Y pensar que nació como una pequeña empresa familiar en Madrid a finales del S. XIX. ¡Cómo han crecido! Podrían haber desaparecido como pasó con Galerías Preciados… pero no. Crecieron y crecieron… y ahora venden de todo. |
La expresión de esta semana "costar un riñón" es una expresión popular que se utiliza para designar que algo es muy caro, que cuesta mucho dinero, más de lo que uno puede pagar.
Las formas más comunes en las que se puede encontrar esta expresión son "costar un riñón" "salir por un riñón" o "costar un riñón y parte del otro" si queremos enfatizar que algo es muy muy caro.
Esta expresión tiene su origen en otra expresión similar que se remonta al siglo XV, cuando Diego de Almagro -el segundo de Pizarro- al volver a España después de conquistar el Imperio Inca, el rey Carlos I le preguntó qué tal había ido todo, a lo que Almagro le respondió: "El negocio de la dominación Inca, me ha costado un ojo de la cara." De "costar un ojo de la cara" se derivó a un riñón.
Una expresión equivalente en inglés sería "to cost an arm and a leg".
Paying for his apartment is costing him an arm and a leg.
Spend the night at that hotel costs an arm and a leg. It'll be better if we go to a hostel where we'll pay much less.
This Christmas has cost an arm and a leg. Between dinners, family reunions, presents, and other stuff I spent most of my payroll.
Las formas más comunes en las que se puede encontrar esta expresión son "costar un riñón" "salir por un riñón" o "costar un riñón y parte del otro" si queremos enfatizar que algo es muy muy caro.
Esta expresión tiene su origen en otra expresión similar que se remonta al siglo XV, cuando Diego de Almagro -el segundo de Pizarro- al volver a España después de conquistar el Imperio Inca, el rey Carlos I le preguntó qué tal había ido todo, a lo que Almagro le respondió: "El negocio de la dominación Inca, me ha costado un ojo de la cara." De "costar un ojo de la cara" se derivó a un riñón.
Una expresión equivalente en inglés sería "to cost an arm and a leg".
Ejemplo 1:
Le está costando un riñón pagar el piso. Entre lo que está subiendo el EURIBOR, los muebles, la comunidad, la luz, el agua, el gas, etc., no veas que gasto!Paying for his apartment is costing him an arm and a leg.
Ejemplo 2:
Pasar la noche en ese hotel cuesta un riñón. Será mejor que nos vayamos a un hostal donde pagaremos mucho menos.Spend the night at that hotel costs an arm and a leg. It'll be better if we go to a hostel where we'll pay much less.
Ejemplo 3:
Estas Navidades me han salido por un riñón. Entre cenas, reuniones familiares, regalos y otras cosas, me he gastado casi toda mi nómina.This Christmas has cost an arm and a leg. Between dinners, family reunions, presents, and other stuff I spent most of my payroll.