Un estudio examina las raíces rítmicas de la risa entre los simios y los humanos
Un estudio publicado el pasado jueves en la revista Communications Biology describe algunas diferencias en cómo nos reímos los humanos y cómo lo hacen nuestros parientes más próximos. Los investigadores analizaron grabaciones de risas de cuatro niños humanos y de 13 jóvenes simios, incluyendo chimpancés, gorilas, bonobos y orangutanes, en momentos de juego y de hacerse cosquillas.
Los investigadores descubrieron que todas las especies se reían siguiendo un patrón rítmico regular, en especial cuando se hacían cosquillas, similar al ritmo constante de un metrónomo. Los humanos, sin embargo, muestran una flexibilidad mucho mayor. Su risa varía en estilo y velocidad dependiendo del contexto, y va de las educadas risitas a las sonoras risotadas.
Esta adaptabilidad es única, y podría estar vinculada al mismo tipo de control necesario para el lenguaje hablado. Mientras que las risas producidas por los simios eran más rígidas, los humanos eran capaces de modular la velocidad, riéndose más rápido cuando les hacían cosquillas durante el juego. El estudio pone de manifiesto la evolución de la vocalización humana y el poder social de la risa en distintas especies.