Más adelante, analizaremos la reciente y fugaz gira que Jair Bolsonaro, el presidente brasileño, ha realizado por el territorio europeo, un periplo que no ha dejado a nadie indiferente. A continuación, abordaremos una noticia más positiva: la reciente victoria del movimiento feminista colombiano en relación a la legalización del aborto. También tendremos ocasión de echar un vistazo a la nueva residencia que habitará a partir de ahora el recién electo presidente chileno, Gabriel Boric. Y ya para finalizar, prestaremos atención a otro mandatario, esta vez el Primer Ministro de la India, quien ha causado bastante polémica en su país a raíz de unos planes arquitectónicos que tienen a la figura del Mahatma Gandhi como protagonista.
El planeta entero observa con consternación, y también con horror, los terribles acontecimientos que se están desarrollando en Ucrania. Fantasmas del pasado que se creían desterrados de Europa regresan con fuerza para recordarnos a todos que la paz nunca puede darse por sentada. Y es que si hay algo positivo en medio de esta terrible tragedia, es el hecho de que millones de personas, en todo el mundo, han unido sus voces para expresar su indignación ante la invasión ordenada por Vladimir Putin.
El pasado domingo, pudimos ver las inspiradoras imágenes de miles y miles de manifestantes abarrotando las calles de incontables ciudades. Observar la inmensa marea humana que se congregó ante la Puerta de Brandeburgo en Berlín nos llenó a muchos de emoción. También se vieron escenas similares en las calles de Londres, París, Madrid, Barcelona, Roma, Nueva York, Sídney... La lista es sencillamente interminable.
Y también, dentro de esa honorable lista, hay que incluir a muchas ciudades rusas, con Moscú a la cabeza. Y, además, a Moscú hay que asignarle un sitio privilegiado dentro del listado, porque es necesario resaltar el inmenso valor de unos manifestantes que no tuvieron temor a las repres
Jair Bolsonaro debe de estarse sintiendo muy solo últimamente. No sólo su gran amigo estadounidense, Donald Trump, con quien siempre mantuvo una buena sintonía, ya no ocupa el despacho oval de la Casa Blanca; también gran parte de la región suramericana se ha ido desplazando hacia la izquierda en los últimos tiempos, lo cual ha dejado al líder ultraderechista más solitario y aislado que nunca.
Bolsonaro quiere hacer nuevas amistades. Y como no las encuentra en su vecindario, pues ha tenido que tomar un avión y buscarlas en tierras lejanas. Además, este año están pautadas las elecciones presidenciales en Brasil, las cuales, muy probablemente, ofrecerán una reñida contienda entre Bolsonaro y Lula da Silva. El presidente brasileño, ya preparándose para la aguerrida campaña electoral, desea ofrecer una imagen de solidez y firmeza. Y para ello necesita rodearse de nuevos aliados. Sacarse fotos con ellos. Y mientras más poderosas sean las nuevas compañías, mejor. Así que, como les decía, Bolsonaro ha tomado un avión y ha salido a buscarlas en otro continente. Hace dos semanas realizó fugazmente una gira europea, la cual le permitió entrevistarse con Viktor Orbán, primer ministro de Hungrí
Una marea feminista lleva tiempo desplazándose, lenta pero inexorablemente, por algunas regiones de Latinoamérica. Y esa marea ha asumido una causa en particular que ha unido a miles de mujeres en varios países: el derecho al aborto. La victoria llegó primero a Argentina, cuando a finales del 2020 el Senado de aquel país aprobó, gracias al incansable esfuerzo de numerosas activistas pro-aborto, la interrupción legal del embarazo hasta la semana catorce. Luego esta marea verde (ése ha sido el color escogido para representar en las marchas ciudadanas a dicho movimiento feminista) arribó con fuerza a México. En septiembre del año pasado, la Corte Suprema mexicana decidió descriminalizar el aborto en el norteño estado de Coahuila. Tal decisión judicial ha sentado un importante precedente para el resto del país, gracias a lo cual la sentencia podrá ser aplicable en todo el territorio mexicano.
Y ahora la multitudinaria oleada ha inundado las calles bogotanas para celebrar su primer gran triunfo en Colombia. El pasado 21 de febrero, cientos de personas, la gran mayoría de ellas portando prendas con el consabido color verde, rodearon el edificio de la Corte Constitucional, en pleno corazón
Pocas personas en Chile tienen duda de que el nuevo presidente, elegido en los comicios del pasado mes de diciembre, es un personaje bastante particular. Para empezar, su juventud resulta bastante llamativa. Tiene 36 años recién cumplidos. Eso lo convierte en el presidente más joven en toda la historia de Chile. Hasta hace no mucho tiempo, Gabriel Boric formó parte, junto a otros miles de jóvenes chilenos, de las protestas multitudinarias que, en nombre de la igualdad social, pusieron contra las cuerdas al gobierno derechista de Sebastián Piñera. Su casi repentino salto a la presidencia sorprendió a todos, incluso a sus más fieles seguidores. Y también preocupó a muchos. Numerosos chilenos temían que su juventud y su inexperiencia, unidas a su ideología claramente izquierdista, le llevaran a formar un gobierno de tintes radicales. Pero no fue así. Boric volvió a sorprender a todos al presentar ante la prensa, el pasado 21 de enero, un gabinete ministerial en el que, además de haber una clara mayoría femenina, resaltan las credenciales moderadas de muchos miembros.
Y, hace unos días, Gabriel Boric ha llamado una vez más la atención de los chilenos, esta vez por razones muy distintas.
Desde muy joven siempre he sido, al igual que millones de personas alrededor del mundo, un gran admirador de la figura del Mahatma Gandhi. Recuerdo que, siendo yo un adolescente, cayó en mis manos una de las tantas biografías que se han escrito sobre él. En esas páginas, descubrí su apasionante e inspiradora vida, desde su estadía como joven abogado en la Sudáfrica de finales del siglo XIX, donde cobró conciencia de las terribles injusticias raciales y étnicas, hasta la lucha pacifista y las recurrentes huelgas de hambre que desarrolló en su India natal en contra del colonialismo inglés, acciones que contribuyeron en enorme medida a la consecución de la independencia del país, en el año 1947. Por desgracia, Gandhi terminó siendo víctima de la violencia y el fanatismo contra los que siempre había luchado: el 30 de enero de 1948, un extremista hinduista acabó con su vida disparándole tres tiros a bocajarro.
Desde entonces, su figura ha sido idolatrada por millones de personas, tanto fuera como dentro de India. Y también ha sido denostada y vilipendiada, sobre todo por esos mismos grupos extremistas hinduistas a los que pertenecía su asesino, los cuales jamás le perdonaron a Gandhi su