Ya hemos comentado en más de una ocasión el modo en que los regímenes dictatoriales suelen adulterar, manipular o tergiversar las palabras para así ofrecer mensajes cuyos significados no se corresponden con la realidad. Es lo que el escritor británico George Orwell calificó, en su clásica novela distópica 1984, como "neolengua". El régimen cubano, el cual se mantiene en el poder contra viento y marea (y contra la voluntad de la inmensa mayoría de la población) desde hace décadas, tiene mucha experiencia a la hora de crear su propia neolengua. Y es que su objetivo siempre ha sido enmascarar la cruda realidad que se despliega ante los ojos. La lista de eufemismos es larga y sumamente llamativa. Bastante célebre es el concepto de "período especial", con el que la dictadura se refería al hundimiento económico que sobrevino en la isla tras el colapso, a inicios de la década de los 90, del imperio soviético. El empobrecimiento generalizado se atribuyó a ciertas "circunstancias adversas", y el hambre y la desnutrición se calificaron como "precariedad alimentaria". A principios del presente siglo, Fidel Castro buscó en Hugo Chávez, el líder venezolano, un nuevo aliado que le ayudara a mant
Javier Milei está pasando por el momento más difícil desde que, a finales del 2023, asumiera la presidencia de Argentina. Hasta ahora, siempre había exhibido, además de una arrogancia desmedida, una imagen de fortaleza sustentada en sus supuestos logros económicos. Pero por primera vez en tantos meses, el presidente argentino está dando claras muestras de debilidad y de no poseer tanto poder político como muchos pensaban.
Hace un par de semanas, Milei sufrió la primera rebelión política de importancia, la cual se originó a raíz de un profundo malestar en las gobernaciones del país. Hasta ahora, la gran mayoría de los gobernadores, a pesar de no militar en el partido de Milei, se habían desempeñado como teóricos aliados del gobierno. Por el bien de la estabilidad presupuestaria, habían secundado la mayor parte de las medidas impulsadas por Milei, dirigidas a recortar de forma drástica los gastos en el sector público. Pero, ahora, la paciencia se ha agotado. Una buena parte de los 24 gobernadores, al parecer, se ha cansado del ambiente de extrema toxicidad que ha generado Milei en torno suyo, un ambiente cargado de constantes insultos y descalificaciones.
Sin embargo, lo que verdadera
Uno de mis pasatiempos favoritos más recientes (pasatiempo compartido, estoy seguro, con millones de personas más) es el de formular preguntas aleatorias a algún chatbot de Inteligencia Artificial, en especial ChatGPT o Gemini de Google. Siento especial curiosidad por saber qué piensa ("pensar" es un decir) el modelo lingüístico en cuestión acerca de infinidad de temas, para así intentar identificar qué tipo de sesgo ideológico posee el "robot" (o más bien qué tipo de inclinaciones o prejuicios poseen los informáticos que lo programaron). Hace unos días formulé al chatbot la siguiente pregunta: “¿Eres objetivo?” La respuesta fue la siguiente: "La inteligencia artificial en sí misma no es objetiva ni subjetiva. Su objetividad o subjetividad depende de cómo se diseñe y se utilice". “¿Existe la objetividad?”, pregunté, recibiendo la siguiente respuesta: "Hay quienes argumentan que la objetividad pura es inalcanzable, debido a la influencia inevitable de la subjetividad humana. La interpretación de la realidad siempre está mediada por la percepción individual, lo que hace que alcanzar una objetividad total sea un desafío". La verdad es que ambas respuestas me parecieron bastante objeti
La “residencia musical” de Bad Bunny en Puerto Rico ejercerá un enorme impacto económico sobre la isla
The Times They Are A-Changin’, cantaba Bod Dylan en 1964 con su guitarra acústica, cuando aún no la había cambiado por la eléctrica. Y menudos cambios han ocurrido desde entonces, precisamente en lo que se refiere a la industria musical. Sobre todo, ha cambiado el modo en que los músicos se ganan la vida. Antes, la mayor parte de sus ganancias provenía de la venta de discos, pero ahora eso es cosa del pasado. Las plataformas digitales, principalmente Spotify y YouTube, han modificado el modo en que consumimos música (sí, hasta las obras artísticas se han convertido hoy en día en productos de consumo). De modo que los músicos han tenido que buscar nuevas formas de generar ingresos para compensar la drástica caída en las ventas de discos. Y lo han hecho ofreciendo más conciertos que nunca. Esa es la razón por la que actualmente hay más conciertos y festivales musicales que en cualquier otro momento de la historia reciente.
Uno de los modos más efectivos y rápidos de rentabilizar al máximo los conciertos es ejerciendo de "músico residente". De esta manera, son los seguidores quienes deben desplazarse al sitio donde los artistas se encuentran "residiendo" temporalmente. Es la exit
Bienvenidos a la nueva era del tenis mundial: la era Sinner-Alcaraz. Ya es un hecho sobre el que no hay ninguna discusión. En cuanto a talento, ambos tenistas están un peldaño por encima de los demás jugadores. Ya ningún otro tenista, a menos que alguno de los dos tenga un mal día en la pista (o una mala noche de insomnio), es capaz de disputarles la supremacía. Ni siquiera el mismísimo Novak Djokovic, quien ya debe estar considerando seriamente la fecha exacta de su retirada definitiva, es capaz de plantarles cara.
Los datos son sencillamente abrumadores: los últimos siete trofeos de Grand Slam, los más preciados en este deporte, han sido conquistados por alguno de estos dos monstruos del tenis. En otras palabras, a lo largo de los últimos dos años ambos jugadores han monopolizado los grandes campeonatos tenísticos. Una situación que recuerda la extraordinaria rivalidad que existió, durante la segunda mitad de la década de los 2000, entre Rafael Nadal y Roger Federer (poco después también se les uniría Novak Djokovic en un trío de genios). La comparación es bastante adecuada. Y es que entre Alcaraz y Sinner ya se está forjando, al igual que sucedió entre Nadal y Federer, una relac