Algunos analistas sostienen que el mundo de la política se rige, en muchas ocasiones, por una especie de ley pendular. Estamos hablando de ciclos que, en los sistemas democráticos, están sujetos al movimiento de un péndulo imaginario que oscila de un extremo a otro. De esta manera, un ciclo de ideología progresista es sustituido, tras un período más o menos largo, por otro de doctrina conservadora. Y así, sucesivamente, un ciclo conservador será sustituido por uno de tipo progresista. Estas fases pueden ser aplicables incluso a regiones o continentes enteros. Si echamos la vista atrás e intentamos observar una gran panorámica del acontecer político a nivel global, veremos que por ejemplo Europa y América Latina, en líneas generales y con la excepción de unos pocos países, muchas veces han sido escenario de esta alternancia entre los dos grandes bloques ideológicos.
A nivel de países individuales, acabamos de presenciar esta dinámica en Bolivia. Los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, efectuada el pasado 17 de agosto, marcaron el final de un largo ciclo de casi veinte años en los que la izquierda se mantuvo en el poder. Ese día, los dos principales candi
No hay que ser demasiado observador para darse cuenta de que el cambio climático ha irrumpido con todas sus fuerzas en nuestras vidas. Y nada indica que esto pueda revertirse. Los dramáticos efectos de la crisis que estamos viviendo son claramente apreciables en todas las latitudes del planeta. En estos momentos, unos gigantescos incendios están devorando miles de hectáreas en el hemisferio norte, mientras que tormentas tropicales están ocasionando inundaciones y asolando pueblos y ciudades en numerosos países, tal como ha ocurrido recientemente en Estados Unidos, India y Pakistán. Da la impresión de que, a causa del calentamiento global, la franja intertropical se está expandiendo y está comenzando a ocupar grandes zonas de climas templados. Lo estamos viendo por doquier: cierto tipo de lluvias torrenciales y destructoras, características de las regiones tropicales, ahora son cada vez más frecuentes en países y zonas del planeta poco habituados a estos fenómenos, tal como Europa, Norteamérica y China.
Lo estamos presenciando también en la Ciudad de México. Aunque la capital mexicana, técnicamente, se encuentra en la región tropical, a poca distancia del límite superior marcado por
Laura Esquivel alcanzó la fama internacional gracias a su exitosísima primera novela Como agua para chocolate, publicada en 1989. Esta ingeniosa escritora, nacida hace 74 años en Ciudad de México, ha conseguido vender en torno a siete millones de ejemplares de esta novela, la cual ha sido traducida a más de 30 idiomas. Cuatro años más tarde se estrenó una versión cinematográfica de la obra. Recuerdo a la perfección aquel apoteósico fenómeno cinematográfico. Nadie se quería perder aquella singular mezcla entre realismo mágico, erotismo y exquisita gastronomía reflejada en la gran pantalla.
Los siguientes trabajos literarios de Esquivel son mucho menos conocidos. Lo cual es comprensible, ya que emular el descomunal éxito de aquella primera novela habría sido un hecho bastante excepcional. Sin embargo, ninguno de sus posteriores libros ha desmerecido el interés de sus más fieles lectores. Una de sus obras más originales es la fábula Estrellita Marinera, publicada en 1999 y destinada a lectores de todas las edades. Esta novela corta, cuya extensión no alcanza las 100 páginas, es una clara muestra del gran poder de imaginación que atesora Esquivel.
La fábula, bellamente ilustrada, narra l
Existe un consenso generalizado, entre la gran mayoría de los críticos del séptimo arte, en que la industria cinematográfica argentina se encuentra a la vanguardia del cine latinoamericano. Incluso es capaz de competir de tú a tú con la industria fílmica de España, el otro gran titán de las películas en español. Y esto ha sido así desde hace décadas. No es casual, por ejemplo, que Argentina tenga el honor de ser el único país latinoamericano que cuenta con dos premios Oscar para la Mejor Película Extranjera, gracias a los triunfos de La historia oficial y El secreto de sus ojos. Y es que el cine argentino tiene algo especial y distintivo, algo que resulta muy difícil de definir. Quizá sean las historias ingeniosas y complejas en las que suele haber una pizca de fino humor sarcástico; o la asombrosa capacidad actoral de tantos intérpretes talentosos; o el altísimo nivel de calidad técnica; o incluso ese acento argentino que resulta tan contagioso y seductor...
Sea cual sea la fórmula secreta, si es que hay alguna en particular, ésta no ha dejado de ejercer su hechizo a través del tiempo. Y aunque decíamos que el cine argentino ha tenido un enorme éxito a lo largo de las décadas, lo c
Tengo que reconocerlo: siempre he sido gran fan de las películas de terror. Lo cual hace que sea un tanto difícil conseguir a alguien que quiera acompañarme al cine. Tengo amigos a los que les parece ridículo pagar dinero por pasar miedo. Yo intento convencerles haciendo uso de ciertas teorías psicológicas: ver películas de terror nos ayuda a exorcizar nuestros miedos y temores más profundos. Además, no es casual que estas películas proliferen cada vez que nuestra civilización atraviesa momentos oscuros y turbulentos, tal como está ocurriendo hoy en día, lo cual confirmaría la necesidad colectiva de aliviar nuestras ansiedades a través de una buena película de miedo.
En cualquier caso, cada vez somos más los amantes de este género. Y es que este tipo de cine está viviendo uno de los mejores momentos en toda su historia. Basta echar un vistazo a la cartelera cinematográfica o a las novedades en las plataformas de streaming para comprobar la amplísima variedad de películas de terror disponibles. También es llamativo el enorme éxito que algunas de ellas están cosechando. Por ejemplo, dos de las películas más taquilleras del 2025 pertenecen al género de terror. La estupenda Sinners se c