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Las apariencias engañan - Don’t judge a book by its cover


Recorriendo el Camino Real Inca

Jesús: De Chile y Argentina a Colombia, pasando por Bolivia, Perú y Ecuador, hay una red de caminos que conecta toda la región. El Qhapaq Ñan era un sistema de 45 mil kilómetros de senderos creado por los incas uniendo puntos de importancia de la cultura andina. Algunos caminos iban por el desierto costero, otros por bosques tropicales, pero los tramos principales se desarrollaban en la altura de la Cordillera de los Andes. ¿Por qué elegían transitar por un lugar tan hostil? Bueno, las apariencias engañan. Las zonas altas garantizaban mejor visibilidad para prevenir emboscadas y también tenían menos presencia de enfermedades tropicales. El secreto estaba en mantener los caminos en buen estado, con tramos empedrados, escalinatas y puentes colgantes. Esto permitía el rápido desplazamiento de los ejércitos y los mensajeros. Cuando uno visita los Andes hoy, podría pensar que todo esto se ha perdido, pero no hay que dejarse engañar por las apariencias. Todavía quedan tramos del Camino Real Inca en muy buen estado y gente que los usa.
Marisela: Eso es cierto, Jesús. El Qhapaq Ñan no es un vestigio arqueológico estático. Hay comunidades locales que siguen utilizando tramos originales como rutas de comunicación o peregrinación. Mantienen viva la tradición del caminante incaico como símbolo de identidad cultural.

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A menudo nos encontramos en situaciones donde nuestras primeras impresiones de algo o alguien, son lo único que tenemos para guiarnos. Para momentos como estos, existe la expresión que exploramos hoy; un pedacito de sabiduría para recordarnos que las cosas no siempre son lo que parecen en primera instancia. La frase “las apariencias engañanno recurre a metáforas ni alusiones, sino declara directamente que el exterior no siempre representa fielmente el interior .

El engaño puede ocurrir de dos formas. Una persona, por ejemplo, puede actuar y vestirse de tal forma que presenta una imagen falsa, muy distinta de su verdadera personalidad. Pero también es posible que nuestra primera impresión sea la equivocada.

Podemos decir no te dejes engañar por las apariencias para advertir que quizás algo o alguien no es lo que parece. O también podemos usar la frase como descripción después de comprobar la falsedad del asunto.

El origen de esta frase es coloquial y bastante antiguo. En diferentes regiones de la lengua española existen diferentes proverbios que comunican el mismo mensaje. Entre los favoritos en Latinoamérica, encontramos: La mona aunque se vista de seda, mona se queda y El hábito no hace al monje. Ambas frases juegan con la idea que la apariencia exterior no siempre corresponde al contenido.

En inglés, el concepto es el mismo y por lo tanto decimos: Appearances can be deceiving. Pero si lo que buscan son proverbios, entonces digan: Don’t judge a book by its cover, o You can put lipstick on a pig, but it’s still a pig.

Ejemplo 1:

Todos los demás competidores se rieron de Julián cuando se inscribió en la competencia de lucha. Él era, por mucho, el más pequeño y liviano de todos los luchadores. Pero las apariencias engañan y cuando Juliancito terminó en primer lugar, todos los que se habían reído se quedaron muy callados.
All the other competitors laughed at Julian when he signed up for the wrestling competition. He was, by far, the smallest and lightest of all the wrestlers. But appearances can be deceiving and when little Julian finished in first place, all those who had laughed were very quiet.

Ejemplo 2:

Mi padre me enseñó que si voy manejando sola, nunca debo recoger autoestopistas. Incluso si la persona parece totalmente inofensiva, no debo dejarme engañar por las apariencias, porque si me equivoco y sucede algo malo, no tendría nadie ahí conmigo para ayudarme.
My father taught me that if I am driving alone, I should never pick up hitchhikers. Even if the person seems totally harmless, I shouldn’t judge a book by its cover, because if I’m wrong and something bad happens, I wouldn’t have anyone there to help me.

Ejemplo 3:

El año pasado un político caído en desgracia intentó hacer una reaparición durante las últimas elecciones al congreso. Con un nuevo corte de pelo, guardarropas a la moda y hasta una nueva manera de hablar, lanzó su campaña pensando que sus constituyentes ya se habían olvidado del desastre que fue su previo mandato. Pero al día siguiente, el diario más leído publicó un artículo sobre él con el titular: La mona aunque se vista de seda
Last year a disgraced politician tried to make a comeback during the last congressional elections. With a new haircut, a fashionable wardrobe, and even a new manner of speaking, he launched his campaign thinking that his constituents had already forgotten the disaster that was his previous term in office. But the next day, the most widely read newspaper published an article about him with the headline: You can put lipstick on a pig