El cilantro, amado por muchos y odiado por otros
| Jesús: | Al cilantro o lo amas o lo odias, no hay punto medio. Pero no es una cuestión de gustos. Hay mucha gente que no sabe que es en realidad un tema genético. Por eso, de vez en cuando en algún periódico sale un artículo recordándole a aquellos que viven en una burbuja que es imposible convencer a alguien con este “desorden”. Desafortunadamente, un porcentaje de la población tiene un gen que les permite detectar el sabor de un compuesto orgánico presente en la hoja de cilantro que también aparece en productos cosméticos. Explicarle a estas personas lo importante que es esta hierba para un ceviche peruano o un guacamole mexicano es gastar pólvora en zamuros. Para ellas, el cilantro que tanto amamos siempre tendrá gusto a jabón. Eso me hace pensar en lo difícil que será la vida para la gente con este gen que vive en países latinoamericanos donde su uso es tan generalizado en las cocinas. Por fortuna, descubrí algo esperanzador: la incidencia es mayor en la gente con ascendencia europea, y entre los latinoamericanos no supera el 10% de la población. |
| María: | Sigue siendo un porcentaje alto, Jesús. Como dices, el que tiene este gen no puede hacer nada al respecto. Pero yo también conozco gente que no le siente sabor a jabón e igualmente no le gusta. ¿Nunca escuchaste a nadie decir que el cilantro es demasiado “agresivo”, que se roba el protagonismo de los platos? |
Hay personas extrovertidas que disfrutan participando en la sociedad que los rodea, conociendo a gente nueva y constantemente descubriendo cosas y experiencias. Asimismo existen personas introvertidas que prefieren alejarse de la sociedad, buscando paz y seguridad en la privacidad de sus hogares. Pero cuando alguien lleva este aislamiento al extremo, hasta el punto en que se vuelve inconsciente del mundo a su alrededor, decimos que esta persona vive en una burbuja.
En esta popular expresión, la burbuja representa la barrera entre el mundo exterior y uno interno, que es enteramente la creación personal de quien lo habita. Afuera de la burbuja está lo desconocido; incontables posibilidades, riesgos y recompensas. Dentro de la burbuja hay un mundo protegido pero limitado. Por lo tanto, la frase vivir dentro de una burbuja usualmente se usa para criticar a quienes viven alejados de la realidad. Pero otro aspecto de este simbolismo es que las burbujas son transparentes y muy frágiles. Esto sugiere que el aislamiento de vivir en una burbuja es una ilusión precaria que se puede deshacer con facilidad.
Lamentablemente no sabemos con certidumbre cuándo y cómo originó esta expresión, no obstante, debe ser muy antigua ya que aparece con regularidad en obras de literatura y filosofía de siglos pasados. Lo mismo es cierto de su equivalente en inglés; usamos la traducción exacta, to live in a bubble, para expresar lo mismo. Existen otras frases similares que se refieren al aislamiento, como "to live in a cocoon" o "to live under a rock", pero sólo la burbuja transmite las propiedades de transparencia y fragilidad.
In this city, belonging to a country club and playing golf on a course that is surrounded by poor slums, is the epitome of life inside a bubble.
If we truly want to revitalize the economy of our country, we must first stop acting as if we live in a bubble and accept that the crisis extends beyond our borders. Cooperation with our neighbors is essential to long term success.
During the football season I live in a bubble, I just think about my team and I’m not interested in anything else.
En esta popular expresión, la burbuja representa la barrera entre el mundo exterior y uno interno, que es enteramente la creación personal de quien lo habita. Afuera de la burbuja está lo desconocido; incontables posibilidades, riesgos y recompensas. Dentro de la burbuja hay un mundo protegido pero limitado. Por lo tanto, la frase vivir dentro de una burbuja usualmente se usa para criticar a quienes viven alejados de la realidad. Pero otro aspecto de este simbolismo es que las burbujas son transparentes y muy frágiles. Esto sugiere que el aislamiento de vivir en una burbuja es una ilusión precaria que se puede deshacer con facilidad.
Lamentablemente no sabemos con certidumbre cuándo y cómo originó esta expresión, no obstante, debe ser muy antigua ya que aparece con regularidad en obras de literatura y filosofía de siglos pasados. Lo mismo es cierto de su equivalente en inglés; usamos la traducción exacta, to live in a bubble, para expresar lo mismo. Existen otras frases similares que se refieren al aislamiento, como "to live in a cocoon" o "to live under a rock", pero sólo la burbuja transmite las propiedades de transparencia y fragilidad.
Ejemplo 1:
En esta ciudad, pertenecer a un club campestre y jugar golf en un campo rodeado de barriadas pobres, es el epítome de la vida en una burbuja.In this city, belonging to a country club and playing golf on a course that is surrounded by poor slums, is the epitome of life inside a bubble.
Ejemplo 2:
Si de verdad queremos revitalizar la economía de nuestro país, primero debemos dejar de actuar como si viviéramos dentro de una burbuja y aceptar que la crisis se extiende más allá de nuestras fronteras. La cooperación con nuestros vecinos es esencial para el éxito a largo plazo.If we truly want to revitalize the economy of our country, we must first stop acting as if we live in a bubble and accept that the crisis extends beyond our borders. Cooperation with our neighbors is essential to long term success.
Ejemplo 3:
Durante la temporada de fútbol yo vivo en una burbuja, sólo pienso en mi equipo y no me interesa nada más.During the football season I live in a bubble, I just think about my team and I’m not interested in anything else.