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Si te queda el saco, pónteloIf the shoe fits, wear it


Entendiendo el sistema de numeración maya

Renzo: Hoy voy a jugar a ser el profesor. Si te queda el saco, ¡póntelo! Así que me dispongo a demostrar cómo es que hacían los mayas para contar. Sabemos que tenían amplios conocimientos de matemáticas y astronomía. Por ende, necesitaban un sistema de numeración. Al no estar en contacto con el Viejo Mundo, no usaban nuestro sistema decimal. En cambio, tenían un sistema vigesimal. Esto quiere decir que todo se hacía en base al número veinte. Así como nosotros partimos del uno, el diez, el cien, el diez mil... bueno, ellos usaban el veinte, el cuatrocientos, el ocho mil, el 160 mil. Eso les permitía llegar a cualquier cifra fácilmente, y todo utilizando nada más que puntos y rayas.
María: ¿Fácilmente dices, Renzo? Tengo la impresión de que esto va a ser un tanto complicado.
Renzo: Confía en mí, María. Iremos de a poco, ¿sí?
María: Bueno, dale. ¿El punto representaba el uno?
Renzo: Sí, pero también tenían un cero que era el dibujo de una concha marina. Luego, sí, venía el uno; un punto. El dos, dos puntos...
María: Te sigo...
Renzo: El cinco era la primera raya. A partir de ahí, se suman rayas y puntos.
María: O sea que el ocho sería... tres puntos y una raya.

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Este refrán sirve como una invitación a reconocer rasgos de nuestro carácter y aceptarlos. Podemos decir “si te queda el sacode forma reflexiva, como cuando descubrimos una verdad sobre nosotros mismos que quizás ignorábamos antes. Pero el uso más común de esta frase es para sugerirle a alguien que caben dentro de cierta descripción, sobre todo cuando esta persona no entiende o se rehusa a creerlo. El saco simboliza la característica en cuestión y “ponérselo” significa aceptarlo.

Tomemos por ejemplo la impuntualidad. Una persona tiene la costumbre de llegar tarde pero no reconoce que es un problema hasta que finalmente alguien la regaña por no respetar los horarios de los demás. Esta persona te pregunta si tú crees que es impuntual, a lo que podrías responder: Si te queda el saco, pues póntelo. Esencialmente le estás diciendo que si habitualmente llega tarde a sus citas, entonces encaja en la definición de la impuntualidad. Luego esta persona tiene la opción de aceptar la observación y continuar haciendo lo mismo o intentar cambiar. Lo que la frase intenta hacer es simplemente mostrar la realidad.

La mejor teoría sobre el origen de esta expresión es que se inspiró en el original refrán Inglés “If the cap fits”. En este caso, el gorro, en lugar del saco, probablemente se refiere al típico sombrero que usan los bufones. Uno de los ejemplos literarios más antiguos es un poema de Daniel Defoe, publicado en 1705, donde se burla de los miembros del Parlamento, insinuando que actuaban como bufones e invitándolos a ponerse el gorro. En Inglaterra, aún se usa esta frase, pero la versión contemporánea de Si te queda el saco en Estados Unidos es “If the shoe fits, wear it”. Se cree que el cambio de gorro a zapato ocurrió en la segunda mitad del siglo dieciocho, influenciada por la popular fábula de Cenicienta, que cuenta con una ajustada zapatilla de cristal como el objeto de la trama central.

Ejemplo 1:

- ¿Cómo te va con el amor Elena? ¿Has tenido buenas citas últimamente?
- No quiero discutir ese tema y no me gusta la gente entrometida.
- ¿Me estás llamando metiche?
- Bueno, si te queda el saco…
- How is your love life Helen? Have you gone on any nice dates lately?
- I don’t want to discuss that subject and I don’t like busybodies.
- Are you calling me nosy?
- Well, if the shoe fits


Ejemplo 2:

Manuel se ofendió el otro día cuando estábamos conversando sobre gente avara, ¡pero ni siquiera estábamos hablando sobre él! Así que le dije si te queda el saco, póntelo.
Manuel was offended the other day when we were talking about greedy people, but we weren’t even referring to him! So I told him if the shoe fits, wear it.

Ejemplo 3:

Fui a un retiro de meditación en el bosque, más que nada por curiosidad, pero en el transcurso de un par de días, comencé a ver algunas cosas bajo una nueva luz. Antes nunca me había considerado una persona espiritual, pero ahora estoy pensando si me queda el saco...
I went to meditation retreat in the woods, mostly out of curiosity, but in the course of a couple of days, I began to look at some things in a new light. Before, I never considered myself to be a spiritual person, but now I’m thinking if the shoe fits…