Quizá hayan oído el dicho “Año nuevo, vida nueva”. Quien sí parece estar familiarizado con el concepto es Carlos Ghosn, el exdirector ejecutivo del fabricante de automóviles japonés Nissan. El pasado mes de abril, un tribunal de Tokio le retiró el pasaporte a Ghosn, acusándolo de fraude fiscal, prohibiéndole abandonar el país y sometiéndole a vigilancia. En los próximos meses iba a ser juzgado, pero parece que el exdirectivo quiso celebrar la entrada del nuevo año de una manera “diferente”. Para sorpresa de todos, el pasado 1 de enero aparecía en Líbano, de donde es ciudadano.
En la tradición cristiana, Melchor, Gaspar y Baltasar, los Reyes Magos, acudieron a Belén desde Oriente, guiados por una estrella, para adorar al recién nacido niño Jesús, y ofrecerle tres regalos cargados de simbolismo: oro, incienso y mirra. En España y en Latinoamérica, la tradición continúa, y, en la noche del 5 de enero, sus majestades de Oriente recorren las calles de miles de ciudades y pueblos en coloridas cabalgatas. En los días anteriores a la llegada de los Reyes Magos, los niños, con toda la ilusión del mundo, les escriben una carta, contándoles lo bien que se han portado e informándoles también, por supuesto, de los regalos que les gustaría recibir.
En España, por lo tanto, las fiestas navideñas no acaban al entrar el año nuevo, sino que se alargan unos días más, hasta la llegada de los Reyes Magos. Una suerte si, como a mí, les gusta la Navidad. Hubo un tiempo, no obstante, en que la aparición de un temible adversario, Santa Claus, parecía amenazar con relegar al olvido a sus majestades de Oriente. Pero Melchor, Gaspar y Baltasar resurgieron, y hoy en día las cabalgatas de Reyes vuelven a ser enormemente populares en nuestro país.
Según los medios de los que dispone cad
El pasado mes de diciembre, la Comunidad de Madrid anunciaba que, a partir del próximo curso escolar, estará prohibido el uso de teléfonos móviles en los colegios públicos y concertados. Galicia prohibió el uso de móviles en las aulas escolares ya en 2015. Pero, como comentaba la revista 20minutos el pasado 5 de enero, el resto de Comunidades Autónomas deja la decisión en manos de los centros escolares. A nivel nacional tampoco existe regulación al respecto.
Imagino que, como en otros sitios, en las escuelas españolas debe haber discusiones encendidas cada vez que se toca el tema. Es una de esas cuestiones sobre las que casi todo el mundo tiene una opinión, incluso una teoría. Quienes están a favor de la prohibición ven los móviles como una distracción que dificulta la enseñanza, con el agravante de ser un arma potencial de acoso escolar. Por otro lado, están los que consideran que las escuelas deben enseñar a los alumnos a usar estos dispositivos de manera apropiada, para que puedan facilitar el proceso de aprendizaje.
Aunque claramente es un tema apasionante de discusión, en una cuestión de esta importancia no deberíamos tomar decisiones basándonos únicamente en opiniones más o men
La guerra civil de Yemen, que comenzó en 2015, es probablemente la peor crisis humanitaria que existe actualmente en el mundo. Según datos del Armed Conflict Location & Event Data Project, el número de víctimas mortales del conflicto yemení supera ya las 100.000, de las cuales más de 12.000 corresponden a civiles muertos durante ataques selectivos.
Una coalición liderada por Arabia Saudí es responsable de gran parte de estas víctimas civiles, con ataques aéreos que han golpeado escuelas, hospitales, mercados, celebraciones de boda… Una investigación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2019 concluyó que la coalición saudí estaba además implicada en asesinatos, tortura, uso de minas terrestres y violencia sexual.
Organizaciones como Amnistía Internacional llevan tiempo pidiendo cesar la venta de armas a Arabia Saudí, y eso incluye a nuestro país. Tras EE. UU., Reino Unido y Francia, España es el país que más armamento vende a Riad, por valor de cientos de millones de euros anuales. Beneficiarse de la guerra y proporcionar armas a quienes violan los derechos humanos es una deshonra, especialmente teniendo en cuenta que gran parte de esas operaciones las realiza la empresa estat
Para mí, la credibilidad de una persona se asemeja a una hucha, en la que uno deposita monedas cada vez que actúa honestamente, y las saca cuando comete actos reprobables. Cuando alguien que tiene la hucha llena actúa de manera dudosa, se le concede el beneficio de la duda, o incluso se le perdona directamente. La misma acción cometida por alguien que no tiene nada en la hucha levanta sospechas inmediatamente.
A mis ojos, Donald Trump no solo tiene la hucha vacía, sino que la rompió en mil pedazos. Sus constantes falsedades y actos de mala fe en lo que lleva de presidencia han dañado tanto su credibilidad que, por lo que a mí respecta, es virtualmente imposible que la recupere. Así que, cuando le oigo decir que ordenó matar al general iraní Qasem Soleimani porque éste planeaba un ataque inminente contra objetivos estadounidenses, mi primera reacción es no creérmelo.
Con el tiempo, quizá llegue a saberse si los planes de Soleimani realmente constituían un peligro inminente para Estados Unidos, pero, de momento, solo podemos especular. Además de la absoluta falta de credibilidad de Trump, hay otros factores que me hacen dudar de la justificación dada por su Administración sobre la muer