Estados Unidos y los talibanes acaban de firmar un acuerdo sobre Afganistán. Una noticia para celebrar, en teoría. Pero el panorama se complica bastante cuando hacemos memoria. Las milicias talibanes dieron refugio a Osama bin Laden, cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001, en los que murieron 2.977 personas y 25.000 resultaron heridas. Además, un informe de Naciones Unidas documenta 15 masacres de los talibanes para controlar el noroeste de Afganistán entre 1996 y 2001. Violaciones, tráfico de personas, opresión de la mujer, agresiones a civiles afganos… Sin embargo, ahora, los talibanes acaban de firmar un acuerdo con Estados Unidos. Un acuerdo que llevó un año y medio de negociaciones.
“La gente piensa que estamos en unas vacaciones ampliadas, pero en realidad no es así en absoluto. Estoy deseando marcharme”. Hannah Green es una de los cientos de turistas que permanecen encerrados en un resort de lujo al sur de la isla de Tenerife. Están en cuarentena porque dos huéspedes que se alojaban allí dieron positivo por coronavirus. La verdad, y sin quitar gravedad al brote, es difícil no pensar que algo de suerte sí que tienen: el complejo hotelero cuenta con jardines, piscinas, gimnasio y spa. Los huéspedes, todos asintomáticos, pueden moverse libremente por él y dedicar el tiempo a leer, descansar y charlar con los otros alojados.
El coronavirus no es divertido, vale. Además de las víctimas mortales (bastantes menos, todo hay que decirlo, de las que causan otros virus a diario en todo el mundo), el miedo está causando multitud de cancelaciones de eventos internacionales y ha
El tópico sobre la vida en el sur de Europa dicta que en Portugal, España, Italia y Grecia se cocina bien, se come mucho, se charla largo y tendido tras las comidas y luego – café, copa y puro de por medio –, si se tercia, se duerme la siesta. O sea: lo que vendría siendo la vida cotidiana en este rincón del mundo desde hace miles de años. Como todo cliché, este también encierra algo de mentira y algo de verdad. Y la verdad es que, en fines de semana, en citas nocturnas o en ocasiones especiales nos gusta comer con calma, sin que nos atosiguen.
Un nuevo fenómeno, sin embargo, amenaza esas sobremesas eternas entre conversaciones para arreglar el mundo: cada vez más restaurantes imponen turnos para las comidas.
Comer con una hora límite es la antítesis del espíritu mediterráneo, pero ¿de quién es la culpa? Como siempre, de los demás. Ya lo dijo el filósofo Jean-Paul Sartre: “El infierno son
Las camisetas de los jugadores de fútbol de la Liga española son todo un escaparate de casas de apuestas online: William Hill, Betfair, Bwin, Sportium… La publicidad de estos negocios invade la radio, la televisión e Internet. En un país con la tasa más alta de Europa de ludopatía entre jóvenes de 14 a 21 años, urgía poner coto a estos anuncios, tan perniciosos como los de alcohol y tabaco. Eso es lo que ha intentado el nuevo ministro de Consumo, Alberto Garzón. Pero, ya saben: nunca llueve a gusto de todos.
Garzón ha podido comprobar la veracidad de aquel refrán y ha visto cómo amplios sectores de la izquierda política y de la sociedad civil arremetían contra él por su reforma de la publicidad del juego online, a la que se califica de insuficiente por ser más laxa que las aprobadas en Italia, Bélgica o Reino Unido. En España, las campañas publicitarias no quedarán prohibidas, sino reduci
Corrían los años ochenta cuando mi hermana mayor, que por aquel entonces tendría unos 15 años, convenció a mis padres para que le compraran un traje de chaqueta de vinilo azul eléctrico. El traje (falda y americana) brillaba como si estuviera embadurnado de de grasa. Irene, que así se llama mi hermana, se dio mechas oxigenadas y se cardó el cabello, se aplicó sombra de ojos verde fosforito, se pintó labios y uñas de negro y se colgó de las orejas unos pendientes asimétricos. Así entró ‘la Movida madrileña’ en casa: un movimiento cultural ‘underground’ liderado, entre otros, por el cineasta Pedro Almodóvar. Una oleada cultural que ahora busca sede en Madrid para establecerse como museo.
En el argot madrileño una ‘movida’ es cualquier objeto o asunto, generalmente engorroso o complicado. Esa nueva ola de creatividad que toda una generación de jóvenes llevó a las calles de la capital de Espa