Finalmente ocurrió lo que ya todos preveían que iba a suceder tarde o temprano: el gobierno liderado por Pedro Sánchez decretó, el pasado 14 de marzo, el "estado de alarma" en todo el país. Este decreto establece, entre otras cosas, que todas las competencias del Estado quedan a partir de ahora bajo el control de los ministros de Defensa, Transporte, Interior y Sanidad. También determina que los ciudadanos no pueden salir de sus hogares durante los próximos quince días (los cuales podrán ser prorrogables) a menos que sea estrictamente necesario. La actividad comercial en el país se halla prácticamente paralizada. Bares, restaurantes, museos, cines y teatros se encuentran terminantemente clausurados. También han sido suspendidas las clases, desde las guarderías hasta las universidades. Tan sólo se permite la actividad comercial de expendedores de alimentos, bebidas, combustible, productos y bienes de primera necesidad, así como productos farmacéuticos e higiénicos.
El coronavirus continúa con su expansión a nivel planetario. Tan sólo algunas pocas regiones del continente africano permanecen sin registrar los primeros casos de contagios, pero todo parece indicar que es sólo cuestión de tiempo para que la propagación sea completamente global. Si hace unas semanas todos los ojos estaban puestos en China, ahora las miradas se centran sobre todo en Italia y España, países que son considerados en estos momentos los principales focos de propagación del virus. Ambos territorios han suspendido prácticamente toda actividad comercial y obligado a los ciudadanos a permanecer recluidos en sus hogares por tiempo indefinido. Con toda probabilidad ocurrirá lo mismo, tarde o temprano, en países con gran población como Alemania y Francia. Poco a poco se irán sumando más y más naciones a la implementación de estas medidas de urgencia. También Estados Unidos ha comenzado a paralizar su actividad comercial, sobre todo en gigantescas metrópolis como Nueva York y Los Ángeles. Parece ser que toda precación es poca a la hora de encarar la expansión del virus, cuyo foco original se ha ubicado en la ciudad china de Wuhan. La experiencia ha enseñado, a lo largo de las ú
El pasado 15 de enero, una noticia inesperada tomó a todos los medios de comunicación por sorpresa. El primer ministro de Rusia, Dimitri Medvédev, una simple marioneta dirigida por Vladimir Putin, anunciaba de forma repentina la dimisión de todo el gobierno al pleno. Aquello ocurría apenas unos días más tarde de que Putin, el presidente del país, propusiera importantes cambios en la constitución para alterar la estructura del poder. Nadie entendía muy bien de qué se trataba la jugada. Todo era muy confuso. Pero algo estaba bastante claro: tarde o temprano se sabría que todo obedecía, de alguna u otra manera, a la última jugarreta de Putin para aferrarse al poder. Putin lleva ya dos décadas dirigiendo las riendas del país. Para sortear las limitaciones constitucionales, ha alternado los cargos de presidente y de primer ministro a lo largo de los años con tal de preservar a toda costa el poder absoluto. Sin embargo, la constitución rusa establecía que su mandato como presidente debía finalizar en el año 2024, sin posibilidad de salir reelegido una vez más en el cargo.
Pero ya sabemos que los autócratas siempre encuentran la manera de aferrarse a la silla presidencial. Dos meses despué
Hace cuarenta y cinco años, la Organización de las Naciones Unidas escogió el 8 de marzo para conmemorar el Día Internacional de la Mujer. El objetivo de la conmemoración es rendir homenaje a aquellas valientes mujeres que han luchado, a través de los tiempos, por obtener la igualdad de género. También es una manera de recordarnos que, a pesar de los avances y de las victorias obtenidas, la plena igualdad aún está lejos de ser alcanzada. La participación a estas marchas multitudinarias, en diversas latitudes del globo, ha tenido sus altibajos a lo largo de las últimas décadas. Sin embargo, a raíz del boom del fenómeno MeToo y del resurgimiento de un movimiento feminista global que pareciera estar plenamente renovado de fuerzas, las marchas del Día de la Mujer han conseguido congregar, en los últimos años, a una espectacular cantidad de manifestantes en muchos puntos del planeta. Este pasado 8 de marzo tampoco fue la excepción. Pocos recuerdan unas marchas internacionales con tanta asistencia. Miles de personas abarrotaron las calles de Ciudad de México, Santiago de Chile, Buenos Aires, Bogotá, Berlín, París, Estambul... La lista es simplemente interminable. Y dentro de esa extensa
Según la doctrina taoísta,el mal es un principio activo, mientras que el bien es un principio pasivo. Eso explicaría el hecho de que, a pesar de que sin duda alguna hay muchas más personas buenas que malas, el mundo vaya por tan mal camino. Y es que casi siempre terminamos siendo gobernados por personas con muy pocos escrúpulos. Al fin y al cabo, las personas bondadosas, a pesar de ser quizá una amplia mayoría, no suelen ser demasiado ambiciosas, y por tanto no ansían el poder. Sin duda alguna las personas buenas (pasivas) no salen con frecuencia a la calle a "hacer el bien", mientras que las personas tóxicas (activas) gustan de causar daño a su alrededor cada vez que se les presenta la oportunidad.
Quizá algo muy similar suceda hoy en día con las redes sociales. A pesar de ser muy pocos en proporción, los acosadores, "haters" y "trolls" hacen mucho ruido a través de Internet, de modo que a veces da la impresión de que abundan por doquier, cuando es obvio que son una ínfima minoría. De esto se han aprovechado con gran ingenio los partidos ultraderechistas de todo el mundo, los cuales cada vez ganan más espacio y adeptos en el ciberespacio. Sus mensajes comienzan siendo bastante marg