En estos días me ha venido a la memoria una novela escrita por el popular autor de best sellers Frederick Forsyth, la cual está ambientada en pleno período de la Guerra Fría. En esta emocionante novela, los mandatarios de Estados Unidos y de la Unión Soviética deben tomar unas decisiones extremadamente difíciles. Decisiones que pondrán en riesgo la vida de millones de personas. Es por ello que el libro lleva por título "La alternativa del Diablo".
Este título me ha venido a la cabeza por lo que está ocurriendo ahora mismo en muchos países a raíz de la expansión del coronavirus. Numerosos gobiernos se están enfrentando al difícil dilema de tener que escoger entre dos alternativas, y nadie tiene muy claro cuál de las dos es más perjudicial: mantener un confinamiento muy estricto durante muchas semanas más, algo que provocará que la actual crisis económica sea cada vez más destructiva, o eliminar las medidas restrictivas, lo cual seguramente generaría una nueva gran oleada de contagios y muertes. Es muy complicado sopesar ambas alternativas en la balanza. La verdad es que no quisiera estar en estos momentos en los zapatos de ningún presidente.
Pedro Sánchez, consciente de que la crisis
Bernie Sanders ha anunciado, el pasado 8 de abril, que finalmente se retira de la competición dentro del partido demócrata para elegir al candidato que se medirá ante Donald Trump en las elecciones del próximo mes de noviembre. A través de un vídeo, Sanders ha admitido que, debido a la amplia distancia que le separa de Joe Biden, era “virtualmente imposible” derrotarle en los próximos meses. Por otra parte, tomando en cuenta los momentos difíciles que su país está viviendo, también ha agregado lo siguiente en dicho mensaje: "Viendo cómo la crisis del coronavirus sacude al país, mi conciencia no me permite seguir adelante con una campaña que no puedo ganar y que puede interferir con el importante esfuerzo que este difícil momento requiere de todos nosotros".
Bernie Sanders siempre ha sido considerado un líder atípico y poco convencional dentro de la política estadounidense. Ahora a sus 78 años, y tras dos derrotas consecutivas (la primera de ellas hace cuatro años) en sus aspiraciones por convertirse en presidente de los Estados Unidos, quizá podría sentir la tentación de despedirse definitivamente del mundo de la política. Sin embargo, es muy probable que Sanders, fiel a unos firmes
Al parecer, millones de estadounidenses se han formulado una pregunta bastante parecida: si apenas en las primeras semanas de la expansión del coronavirus ha sido sumamente difícil encontrar papel higiénico, ¿no podría pasar algo muy similar dentro de poco con la comida? El miedo, a la par que el virus, se está propagando a una velocidad vertiginosa por todo el territorio estadounidense. Y ese miedo ha llevado a que centenares de miles de personas hayan optado en las últimas semanas por comprar un arma, en previsión de que la situación se vuelva cada vez más incontrolable
Aproximadamente dos millones de armas fueron compradas en Estados Unidos durante el pasado mes de marzo, según un análisis publicado por The New York Times. Para que os hagáis una idea, el promedio mensual suele rondar las 500.000 unidades (que ya es bastante). Se trata del mayor incremento desde enero del 2013, justo después de que Barack Obama fuese reelegido presidente y de que una espantosa masacre se perpetrara en la Escuela Primaria de Sandy Hook, ubicada en el estado de Connecticut. En ese momento, por temor a que los requisitos para comprar una pistola o un fusil se endurecieran, muchos ciudadanos se apresu
La Humanidad al completo se enfrenta a su mayor reto en muchas décadas. Y la única manera de afrontarlo es a través de la unidad y la solidaridad. En tiempos como éstos debemos aparcar las diferencias y remar todos juntos en una misma dirección. Eso lo han entendido millones de ciudadanos que han puesto su granito de arena, ya sea a través de su esfuerzo cotidiano en clínicas y hospitales, o simplemente respetando el confinamiento. Y también lo han comprendido a la perfección muchos líderes empresariales.
España está brindando al mundo numerosos ejemplos loables, los cuales deberían ser imitados más allá de sus fronteras. Innumerables empresas españolas están cambiando su línea de producción para suplir las deficiencias del sistema sanitario en estos difíciles momentos. Los ejemplos son incontables, pero al menos enumeremos unos cuantos: el Grupo Puig, un gigante español de la perfumería que está detrás de conocidos productos como Prada, Carolina Herrera y Heno de Pravia, ahora está produciendo en masa botellas de geles desinfectantes. Otras empresas, tales como la petrolera Repsol y la división española de L'Oréal, también están fabricando en estos momentos grandes cantidades de de
La expansión global del coronavirus amenaza con llevárselo todo por delante. Y no me refiero únicamente a las vidas humanas, sino también a la actividad económica en la gran mayoría de los países del mundo. España es, por supuesto, uno de los ejemplos más claros. Tras soportar ya varias semanas de confinamiento, la sociedad española teme el terrible daño financiero que dejará tras de sí una crisis sanitaria cuyo desenlace aún se vislumbra muy lejano. Y dentro de la economía española, una de las actividades que más se han visto perjudicadas es la deportiva. Sobre todo en un país en el que el fútbol, en particular, tiene un peso enorme y la gran pasión que despierta es prácticamente omnipresente. Ya no se trata únicamente del hecho de que las diversas competiciones futbolísticas, a menos que ocurra un milagro bastante improbable, se mantendrán con toda seguridad suspendidas durante largos meses, con todo el perjuicio económico que ello conlleva. También está en juego la propia supervivencia de muchos de los clubes futbolísticos del país, desde los más humildes hasta los más poderosos. Algunos de ellos temen la bancarrota. Ahora que se han esfumado en el aire los ingresos por la venta