El pasado sábado fue un día negro para Italia. En 24 horas, el número de muertos por el coronavirus pasó de 233 a 366, —ahora supera ya los 450– y se contabilizaron 1.247 nuevos casos. Con más de 9.200 personas infectadas, Italia sufre el peor brote de coronavirus de toda Europa.
Si un músico recién llegado a Madrid tuviera que escoger un lugar en la calle para tocar un rato y ganarse un dinero, probablemente elegiría la Puerta del Sol, uno de los lugares más emblemáticos de la capital. Allí confluyen algunas de las calles más populares y bulliciosas de la ciudad, como la calle Mayor, la calle Alcalá o la calle Preciados. Miles de madrileños acuden a la céntrica plaza todos los días a pasear, a hacer compras, o a encontrarse con amigos.
Y, sin embargo, hoy en día tocar de manera improvisada en la Puerta del Sol, y en general en el centro de Madrid, es exponerse a una multa de 600 euros. Desde hace unos años, en la capital se necesita autorización oficial para tocar en la calle, y, al parecer, desde hace meses el Ayuntamiento no concede nuevas autorizaciones. Es más, algunas zonas del centro están prohibidas expresamente a los músicos callejeros, como el tramo de l
En agosto del año pasado, Associated Press (AP) publicaba un artículo donde 9 mujeres acusaban al tenor español Plácido Domingo de acoso sexual. Adicionalmente, AP entrevistó a una treintena de personas del mundo de la ópera —bailarinas, músicos de orquesta, personal de administración— que dijeron haber observado comportamientos inapropiados de índole sexual por parte de Domingo.
El cantante respondió que las acusaciones eran “inexactas”, y justificó su conducta diciendo que, años atrás, las reglas de comportamiento eran diferentes. Personalmente, interpreté la respuesta del tenor casi como una confirmación de las acusaciones. Mi impresión fue que Domingo no creía haber hecho nada malo realmente, aunque dijo entender que su comportamiento podía haber hecho daño a las mujeres que le acusaban.
Imagino que el cantante y su entorno comprendieron también que conductas de este tipo estaban muy r
Cuando un amigo me comentó que las patatas fritas “Bonilla a la Vista” salían en la oscarizada película surcoreana Parásitos, me quedé sorprendido; ¿cómo ha podido permitirse una empresa española relativamente pequeña, como “Bonilla a la Vista”, pagar un emplazamiento de producto en un film de proyección internacional?
Tampoco logré recordar en qué escena de la película aparecían las patatas fritas, así que me puse a buscar por Internet. Entonces descubrí que, por lo que se dice en la red, la empresa no había contratado ningún emplazamiento de producto; según un portavoz de la compañía, fue una coincidencia absoluta que sus patatas fritas aparecieran en el film.
Si han visto la película, recordarán sin duda la escena donde la familia rica está fuera unos días, y la familia de “parásitos” decide que, mientras dure el viaje, van a hacer suya la magnífica residencia de sus empleadores. Allí e
El pasado martes 3 de marzo se celebró el muy esperado “supermartes”. En la política estadounidense, es el día que un mayor número de estados convoca elecciones para escoger a los candidatos presidenciales, tanto del partido demócrata como del republicano. Los resultados del “supermartes” se consideran un importante indicador de quiénes van a ser los nominados por parte de ambos partidos.
Algunos de ustedes quizá ni sepan que, aparte de Donald Trump, en el partido republicano hay otros tres candidatos a la nominación. Uno de ellos, Bill Weld, cuenta ahora mismo con el apoyo de 1 delegado, y los otros dos con ninguno. Trump acumula ya 833.
Todo el interés está, por supuesto, en el bando demócrata. Si vieron por televisión alguno de los multitudinarios debates al principio de las primarias, observarían que cada candidato apenas podía decir dos frases antes de tener que ceder la palabra. Pero