El pasado domingo, 13 de junio, la Kneset, el Parlamento israelí, dio su voto de confianza a un nuevo Gobierno, integrado por ocho partidos de muy distinta ideología. El nuevo primer ministro, Naftali Bennett, es un ultranacionalista cuya formación política cuenta únicamente con siete escaños. El líder centrista Yair Lapid, que por el momento ocupará el cargo de ministro de Exteriores, sustituirá a Bennett como primer ministro dentro de dos años… asumiendo que esta compleja coalición consiga mantenerse unida.
En España, algunos utilizan el término despectivo “Gobierno Frankenstein” para referirse a una coalición de poder considerada demasiado heterogénea. Una etiqueta que podría aplicarse a la nueva alianza israelí. Yo discrepo de tal percepción. Para mí, políticas consensuadas entre formaciones de muy distinta ideología tienen, en principio, más solidez. Y más probabilidades de permanece
Tras décadas de lucha, en España la primera ley de interrupción del embarazo se aprobó, con gran polémica, en 1985. Esta ley despenalizaba el aborto en las 12 primeras semanas de gestación, pero solo en caso de violación, hasta las 22 semanas por riesgo de malformaciones y sin límite de tiempo en caso de riesgo para la madre. Desde 2010, las mujeres españolas pueden por fin abortar de manera libre hasta las 14 semanas de embarazo… o eso dice la ley. Desgraciadamente, la realidad es algo diferente.
Según datos gubernamentales, cada año 6.000 mujeres españolas tienen que desplazarse a otra provincia para poder abortar. Al parecer, el principal motivo es que el derecho a la objeción de conciencia, por el que un médico puede negarse a practicar la interrupción del embarazo, en la práctica se aplica también “en bloque”. No solo hospitales enteros rechazan practicar abortos, sino incluso provin
En España, el 40% de los niños de entre 6 y 9 años de edad tiene sobrepeso u obesidad. Además, el informe Aladino —Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad— reveló en 2019 que la tasa de obesidad infantil es casi el doble —un 23,2 por ciento— entre las familias con rentas más bajas que en las que tienen los mayores ingresos —un 11,9 por ciento—.
Este problema no es exclusivo de España. En Reino Unido, por ejemplo, el año pasado The Telegraph reportaba cifras de obesidad infantil y una correlación de clase muy similares a las de nuestro país. Sin embargo, ya conocen el dicho: “mal de muchos, consuelo de tontos”, así que, ¿cómo afrontar este reto?
El ministro de Consumo, Alberto Garzón, que tiene dos hijas pequeñas, parece muy consciente del problema, y ha promovido algunas medidas al respecto, como la subida de impuestos sobre las bebidas azucaradas y la implantación d
Los niños adoran a las crías de ave, y quizá en especial a los patitos. Esas bolitas de pelusa amarilla con pico y patas les resultan, por supuesto, irresistibles. Lo que yo no sabía es que, al parecer, ese amor por las crías de pato puede prolongarse hasta la adolescencia.
A finales del pasado mes de abril, Carew Ellington, un joven estadounidense de 18 años que causa sensación en las redes sociales, subió un vídeo a TikTok en el cual le pedía un patito a su madre. Como contaba El Confidencial el pasado 5 de junio, su madre le respondió que podía tenerlo si lograba un millón de “me gusta”. Una cifra elevada… aunque no para Ellington, cuya cuenta de TikTok tiene nada menos que 195 millones de “me gusta”.
Tan solo dos días después, el adolescente volvía a casa con sus patitos, y, como pueden imaginarse, se ponía inmediatamente a compartir vídeos con sus nuevas “mascotas”. Los vídeos fueron
Imagínese que es usted el director general de una empresa. Un día cualquiera llega a la oficina, y encuentra a sus empleados echándose las manos a la cabeza. En las pantallas, el temido mensaje: sus archivos han sido encriptados, y, para recuperar la información, deberá pagar un rescate. Su compañía ha caído víctima de un ataque de ransomware. ¿Qué haría usted?
Andre Nogueira, el máximo responsable de JBS, la mayor cárnica del mundo, decidió ceder al chantaje. El pasado miércoles, 9 de junio, se supo que la empresa, con sede en Brasil, había pagado el equivalente a 11 millones de dólares en bitcoins, tras el ataque de ransomware que la semana anterior habían sufrido servidores de la compañía en Estados Unidos y Australia.
Al parecer, diversas instalaciones de JBS en los países afectados estuvieron paradas todo un día a consecuencia del ataque. Sospecho que, para una empresa que trata con p