El Congreso del Partido Comunista de China dejó, el pasado sábado, una imagen que pasará a la historia del país: la de una silla vacía en el Gran Salón del Pueblo de Pekín —abarrotado durante la ceremonia de clausura— junto al presidente Xi Jinping. El asiento libre lo ocupaba su antecesor, Hu Jintao, hasta que fue repentinamente expulsado del auditorio en una escena bochornosa. A la vista de todos, Xi llamó a un bedel y le ordenó que se llevara a Hu, quien se resistió a abandonar su puesto. El expresidente chino fue levantado a la fuerza y conducido al exterior de la sala contra su voluntad.
Según las autoridades chinas, Hu fue invitado a salir del auditorio porque se estaba sintiendo indispuesto. A sus 79 años, es cierto que el exmandatario sufre de problemas de salud —se especula con que pueda padecer Parkinson, aunque nunca se ha confirmado oficialmente—. No obstante, su expulsión forzosa, bajo la mirada impasible de Xi y ante los ojos de sus compañeros de partido, fue absolutamente vergonzosa. Pekín asegura que Hu volvió a su asiento para participar en las votaciones, pero todos los periodistas internacionales allí presentes niegan que el exmandatario haya regresado al pleno. E
Cuando estudiaba periodismo, fantaseaba con trabajar algún día en la radio de la BBC. En la universidad nos enseñaban que la emisora pública británica era una de las más rigurosas y solventes del mundo. Sin embargo, si me permitís la frivolidad, tengo que confesar que estos días habría preferido estar en la redacción del Daily Star. A mediados de octubre, los reporteros de este irreverente tabloide comenzaron una broma a costa de la debilidad de Liz Truss como primera ministra del Reino Unido. Colocaron una lechuga junto a una fotografía de la mandataria y se preguntaron qué duraría más tiempo: si el vegetal conservando su frescura o la jefa de Gobierno en su despacho de Downing Street. La lechuga terminó ganando el satírico juego el pasado día 21 de octubre.
El Partido Conservador británico se distingue de casi todas las formaciones políticas del mundo por su insólita capacidad para zancadillear a sus propios líderes y expulsarlos del Gobierno. Theresa May fue traicionada por su grupo parlamentario en 2019 y tuvo que dimitir después de tres años de mandato. Boris Johnson —uno de los partícipes en aquel motín— fue acorralado por los suyos y se vio obligado a renunciar el pasado mes
Pese a ser uno de los principales destinos mundiales para el turismo de sol y playa, España también es un país gélido en invierno. De hecho, una buena parte de la película Doctor Zhivago se filmó en los alrededores de la ciudad de Soria, ya que sus campos nevados se asemejan mucho a la estepa rusa. Cada vez que vuelvo a ver este clásico del cine me acuerdo de mis abuelos paternos, que vivían en estos parajes inhóspitos de la región de Castilla. Ellos resistían los meses más fríos del año calentándose junto a la chimenea de la casa. Cuando los visitábamos en Navidad, todos juntos acercábamos las palmas de las manos al fuego —aquel intenso placer, como el sonido del crepitar de las llamas, aún pervive en mi memoria—. Ahora, parece que la crisis energética provocada por la invasión rusa de Ucrania va a resucitar esta vieja costumbre en muchos hogares españoles.
Solo ha pasado un mes desde que se acabó el verano y los vendedores de leña ya no se dan abasto para atender la gran cantidad de pedidos que reciben. Algunos proveedores se están quedando con los almacenes vacíos debido al enorme aumento de la demanda que se está registrando en este mercado. Se ha desatado una verdadera fiebre e
Ha pasado ya una década desde el último éxito futbolístico de la selección española masculina. Desde que ganaron la Eurocopa de 2012, los jugadores del equipo nacional no han vuelto a levantar ningún trofeo. Sin embargo, en los últimos dos años, España sí ha conseguido llegar a lo más alto este deporte. Alexia Putellas, la centrocampista barcelonesa, recibió el pasado 17 de octubre su segundo Balón de Oro consecutivo. Lamentablemente, sigue sin recibir el mismo reconocimiento que los hombres.
La portada del periódico deportivo As, uno de los más leídos de España, es un ejemplo de esta injusticia. En la primera plana del día siguiente a la entrega del premio, aparece una imagen de gran formato del ganador en la categoría masculina, Karim Benzema. De Alexia Putellas solamente se muestra una pequeña imagen en una de las esquinas de la página, a pesar de que ella representaba el triunfo del fútbol español. Los medios siguen discriminando a las deportistas. Tras alzar el galardón, la propia Putellas se lo reprochó a uno de los periodistas —quien la había ignorado hasta entonces— con estas palabras: “Lo que tengo que hacer para que me entrevistes”.
El Fútbol Club Barcelona, equipo en el qu
Un precioso cerezo ocupa el espacio central del pabellón de España en la Feria del Libro de Fráncfort. La presencia de este árbol en el lugar más privilegiado del recinto es un homenaje a Carmen Martín Gaite, una de las mejores escritoras españolas del siglo XX. En su ensayo El cuento de nunca acabar, la autora escribió que las buenas historias tienen algo en común con las cerezas: nunca vienen solas, después de una llega la siguiente, como ocurre comiendo estos frutos, engarzados en sus racimos. En la literatura, una gran obra debe conducir al lector hacia otros relatos, del mismo modo que es imposible comer una sola cereza.
Martín Gaite también decía que un libro es como un buen amigo, que te presenta a otros buenos amigos. Ese es, precisamente, el espíritu de La teoría de las cerezas, el pabellón abierto en Fráncfort el pasado día 18 de octubre. España es el invitado de honor de este año en la mayor feria literaria del mundo —donde se negocian el 80% de los derechos de autor a nivel global— y está tratando de aprovechar al máximo este inigualable escaparate internacional, para que cada vez más lectores devoren, una tras una, las mejores obras de las letras españolas. Con ese ob