En política internacional, ninguna reunión bilateral puede ser más importante que un cara a cara entre los mandatarios de las dos mayores potencias mundiales. Los presidentes de Estados Unidos y China conversaron en persona el pasado 14 de noviembre en Bali, Indonesia, en la víspera de la inauguración de la cumbre del G20. Joe Biden y Xi Jinping mantuvieron un extenso diálogo, de unas tres horas de duración —más de lo previsto—. Después del encuentro, ambos enfatizaron palabras cordiales y exhibieron gestos de entendimiento. Sin embargo, esa muestra de supuesta sintonía es solamente la fachada de las relaciones entre Washington y Pekín: bajo la capa más superficial siguen apreciándose las enormes diferencias de intereses que enfrentan a los dos gigantes del tablero geopolítico global.
Como ocurre siempre con la diplomacia más sofisticada, es necesario leer entre líneas para comprender correctamente los mensajes de los interlocutores. Nada se expresa de forma demasiado explícita: las claves fundamentales se sugieren de manera indirecta, se deslizan con un lenguaje sutil. En este caso, por ejemplo, tanto Biden como Xi subrayaron que su reunión había sido constructiva, y se comprome
Cuando una patrulla de la moral arrestó a Mahsa Amini en Teherán por mostrar parte de su cabello en la calle, pareció que se trataba simplemente de una acción rutinaria: uno de los tantos atropellos contra la libertad de las mujeres cometidos sistemáticamente por las autoridades iraníes. Sin embargo, aquella detención desató uno de los episodios más convulsos en la historia reciente del país. Amini, una joven de 23 años, falleció bajo custodia policial y su muerte provocó la mayor movilización social de las últimas décadas contra la teocracia ultraconservadora que gobierna Irán desde 1979. El régimen de los ayatolás parece dispuesto a todo para aplastar las protestas. El pasado 13 de noviembre, dio un paso más —uno muy significativo— en su respuesta represora, dictando la primera sentencia de muerte contra uno de los manifestantes.
La identidad del condenado a muerte no ha sido revelada, lo cual es una muestra más de la opacidad y la arbitrariedad que caracterizan al poder judicial iraní, ajeno a las mínimas garantías procesales. Los tribunales han declarado al reo culpable de participar en el incendio de un edificio público, pero también de un delito tipificado como enemistad contr
Si un ciudadano de la Comunidad de Madrid siente algún problema de salud y solicita una cita con el médico de atención primaria, deberá esperar varias semanas para ser atendido. Sea cual sea su dolencia, el tratamiento comenzará demasiado tarde. Después de la cita con el doctor de medicina general, la primera consulta con el especialista puede demorarse incluso más de seis meses. El sistema sanitario madrileño —cada vez peor financiado— se está derrumbando a la vista de todos, hasta el punto de poner en riesgo la vida de los pacientes. La degradación extrema de un servicio público tan elemental ha provocado el hartazgo de la sociedad, que se ha manifestado masivamente contra la gestión del Gobierno regional.
Las avenidas del centro de Madrid se quedaron pequeñas el pasado 13 de noviembre ante la multitud que salió a la calle para exigir mayores inversiones en el sistema de salud. La gran afluencia de manifestantes superó todas las previsiones —fue la protesta más numerosa de los últimos años en la capital española—. Centenares de miles de personas abarrotaron la emblemática plaza de Cibeles y los bulevares que la rodean: el clamor fue tan estruendoso que debería encender todas las a
El Congreso de los Diputados celebrará, este 27 de noviembre, uno de los plenos más decisivos de 2022. En primer lugar, la cámara votará el proyecto del Gobierno para los Presupuestos Generales del Estado —que es siempre la ley más importante del año, pues permite al Ejecutivo financiar las medidas propuestas en su programa—. Además, el parlamento debatirá dos reformas controvertidas de las que depende la aprobación de ese plan presupuestario: modificar los delitos de sedición y malversación, de tal forma que los culpables de cualquiera de ambos cargos se enfrenten a condenas más leves.
El Gobierno de España está formado por una coalición de dos grupos de izquierda, Partido Socialista y Unidas Podemos, que no suman mayoría absoluta en el Congreso. Por lo tanto, necesitan el apoyo de otras fuerzas parlamentarias para aprobar cada uno de sus proyectos. En esta ocasión, a cambio de votar a favor de los presupuestos, varios partidos minoritarios exigen al Ejecutivo que elimine la sedición del código penal: un cargo que contempla duros castigos —de cárcel e inhabilitación— a los líderes políticos que se rebelen contra la aplicación de las leyes. El Gabinete va a presentar una iniciativa
De niño, cuando devoraba los cómics de Astérix, me detenía siempre en la viñeta con la que comienza cada una de las historias. En ella aparece una enorme lupa enfocando un rincón remoto del mapa de Francia: la única aldea gala que, obstinadamente, se resiste a ser asimilada por el Imperio Romano. Me encantaba aquella imagen porque, de alguna manera, podía sentirme identificado con los personajes creados por René Goscinny y Albert Uderzo. En mi escuela, en la comunidad española del País Vasco, aprendíamos nuestro idioma regional , una extraña lengua de origen desconocido, más antigua que el latín, y que —resistiéndose a desaparecer, de un modo similar a aquel pueblo de Astérix— ha conseguido sobrevivir hasta la actualidad. El euskera sigue siendo objeto de estudio para los filólogos de todo el mundo, y la semana pasada se anunció el hallazgo de un tesoro arqueológico que puede arrojar luz sobre sus raíces ocultas.
Muy cerca de la ciudad de Pamplona, la capital de la región de Navarra —donde el euskera también es lengua oficial— ha aparecido un objeto de bronce datado en el siglo I antes de Cristo. La pieza tiene forma de mano y en su superficie pueden leerse cuatro líneas de texto en