Lula ha vuelto. Y ha añadido un “imposible” más a su lista. El joven que salió de la pobreza para convertirse en líder sindical y que, hace 20 años, se convirtió en el primer presidente brasileño de clase trabajadora, ha vuelto a conseguir lo que parecía imposible. El próximo 1 de enero será nombrado —de nuevo— presidente de Brasil.
En 2010, después de dos mandatos, Lula dejó la presidencia. Pero, tras ser acusado de corrupción, en 2018 acabó en prisión, y parecía que su carrera política había llegado a su fin. El año pasado, sin embargo, la condena fue anulada por el Tribunal Supremo, y Lula decidió presentarse una vez más a las elecciones. El pasado domingo 30 de octubre, el exmandatario, con 77 años de edad, confirmaba su increíble retorno a la escena política. Tras las elecciones más apretadas de la historia de Brasil, Lula, que obtuvo un 50,9% del voto, frente al 49,1% del ultraderechista Bolsonaro, se convertía, una vez más, en el presidente electo del país. El 1 de enero de 2023 jurará el cargo.
La victoria de Lula me parece un enorme alivio. Por la democracia —de Brasil, de Latinoamérica, del mundo—. Por el Amazonas. Por el futuro del país. Y, la verdad, por no tener que escu
El Psicópata del Sur. Repugnante. Matón y chivato. En sus escritos, el historiador británico Paul Preston, especializado en la Guerra Civil española, no escatima adjetivos para describir al general sublevado Gonzalo Queipo de Llano. Durante la Guerra Civil, y, en especial, durante los años de represión de la posguerra, el sanguinario militar franquista dejó tras de sí más de 700 fosas comunes.
Como jefe del Ejército del Sur, se considera a Queipo de Llano responsable directo de la muerte de más de 45.000 personas. Y, sin embargo, como atestigua Preston en la conclusión de su ensayo La forja de un asesino: El general Queipo de Llano: “El hombre que había presidido el asesinato de decenas de miles de andaluces fue enterrado como un penitente de la Cofradía de la Virgen de la Macarena”.
Se dice que, a lo largo de los años, varios hermanos mayores de la Basílica de la Macarena, en Sevilla, se habían sentido “incómodos” con la presencia del difunto militar franquista en la Basílica. Y, sin embargo, y por increíble que parezca, allí siguen los huesos del asesino; a los pies de la Virgen, bajo una lápida situada en un lugar privilegiado de la Macarena.
Pero, tras la retirad
Climate Central tiene malas noticias para España. Cuatro ciudades españolas —Madrid, Barcelona, Valencia y Zaragoza— están entre las diez poblaciones europeas más afectadas por el aumento de las temperaturas, a causa del cambio climático, en el último año. La capital de España es, además, el mayor foco de exposición humana a las altas temperaturas de toda Europa, un índice de Climate Central que, además de los cambios de temperatura, tiene en cuenta el número de habitantes de cada ciudad.
Para los habitantes de estas ciudades, los datos de Climate Central no supondrán, por supuesto, ninguna sorpresa. Como tampoco la supone, desgraciadamente, el último informe Lancet Countdown sobre salud y cambio climático, que sitúa a España como el país europeo donde muere más gente a causa de las olas de calor.
Noticias como estas ya no sorprenden. La cuestión es, ¿qué estamos haciendo en España para paliar la situación? Cada año, al llegar el calor, escuchamos los mismos manidos consejos para soportar las altas temperaturas: mantenerse hidratados, evitar la exposición directa al sol, vestir con ropa ligera, etcétera. Consejos que, a día de hoy, y, en especial, durante las olas de calor que venimo
En nuestro país, la figura del becario explotado hace tiempo que forma parte de la cultura popular. Trabaja las horas que haga falta, incluso en fin de semana; asume todo tipo de tareas, incluyendo, por supuesto, traer el café; no es necesario hacerle contrato, es más, prácticamente no tiene derechos laborales; y, lo mejor de todo: cobra poco… o nada.
No todas las empresas españolas que tienen becarios se aprovechan de ellos, por supuesto. Y, sin embargo, es un modelo del que en nuestro país se abusa mucho, quizá más que en cualquier otro lugar de Europa. España es el país de la Unión Europea donde los becarios están peor pagados, y, a la vez, es el lugar donde son más frecuentes los becarios-titulados, es decir, personas que ya han finalizado sus estudios. Según Eurostat, dos de cada diez becarios españoles tienen más de 30 años.
Por desgracia, en nuestro país, demasiadas empresas ven la figura del becario como una manera de reemplazar a empleados normales a bajo coste. En los últimos años, la Inspección de Trabajo ha descubierto miles de falsos becarios, y se han dado casos de empresas donde hasta un 80% de la plantilla eran estudiantes en prácticas. Vergonzoso modelo de negocio.
Ah
Imagino que Kanye West siempre ha sido un artista controvertido. Y, sin embargo, viendo su comportamiento de los últimos tiempos, resulta difícil no preguntarse qué le está pasando. Se diría que Ye, como se hace llamar desde hace un tiempo el cantante, es una especie de doble que ha emergido de lo más oscuro de su alma, y que ha fagocitado todo rastro de pensamiento racional en el artista.
Concretar cuándo cruzó West la línea entre lo polémico y lo inaceptable no resulta fácil. Para mí, su apoyo al expresidente Trump —a quien considero, entre otras cosas, una persona racista, sexista, y profundamente corrupta— fue más que suficiente. Pero quisiera pensar que sus comentarios antisemíticos de las últimas semanas, o la camiseta de “White Lives Matter” que se puso en la semana de la moda de París, por ejemplo, han rebasado el límite para la mayoría del público.
Para quienes ciertamente lo ha rebasado es para compañías como Adidas. El pasado martes, 25 de octubre, el fabricante alemán de ropa deportiva anunciaba que ponía fin a su relación con el cantante, lo cual le supondría una pérdida de ingresos estimada en unos 250 millones de euros al año. Otras compañías que han anunciado decision