A finales de 2026 acaba el segundo mandato de António Guterres como secretario general de las Naciones Unidas. Y se ha puesto en marcha una campaña para elegir a una mujer como su sucesora, porque, desde su creación, en 1945, la ONU solo ha tenido hombres al mando.
¿Por qué aplicar este sesgo en favor de las mujeres?, preguntarán algunos. En realidad, no se trata tanto de favorecer a las mujeres como de dejar de favorecer a los hombres. Que en 80 años de historia no se haya escogido ni a una sola mujer para dirigir la ONU no puede ser una casualidad. Admitámoslo, existe un sesgo en favor de los hombres. Un sesgo que, siendo realistas, no desaparecerá de la noche a la mañana. De manera que, sí, para igualar las cosas, es necesario hacer campaña en favor de las mujeres.
La prestigiosa revista científica Nature apoya esta campaña. Y, el pasado 9 de abril, la publicación exponía en una editori
Lo más sorprendente de la retirada de Hungría de la Corte Penal Internacional (CPI) es, creo, que no haya ocurrido antes. El primer ministro húngaro Viktor Orbán, un político con claras aspiraciones autocráticas, lleva años trabajando para socavar la democracia y la independencia judicial en su país. Qué molesto debe resultarle pensar que, incluso si logra su objetivo, todavía podría acabar algún día sentándose en el banquillo de los acusados —o entre rejas— en La Haya.
La coincidencia del anuncio de la salida húngara de la CPI con la visita del primer ministro israelí a Hungría ha sido, imagino, una cuestión de oportunismo. Un detalle hacia Netanyahu, sobre quien pesa una orden de arresto de la CPI por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad durante la reciente campaña militar israelí en Gaza. Probablemente Orbán espere obtener algo a cambio de su gesto de “buena voluntad”.
Orbá
“Para garantizar un clima profesional y saludable en las entrevistas”, comienza, en tono ya algo preocupante, un correo electrónico recibido recientemente por los trabajadores del CSIC, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La bomba no tarda en caer: “…y evitar conductas inadecuadas relacionadas con el acoso sexual o por razón de sexo”, continua el correo.
Entre otras recomendaciones, el aviso, procedente del Ministerio de Ciencia e Innovación, insta a que las entrevistas de trabajo del CSIC no se hagan en despachos personales de la institución. Y, en caso de que sí, se aconseja mantener la puerta abierta y que haya más de dos personas presentes.
La recomendación ministerial, recibida por los 14.000 trabajadores del CSIC, es realmente inquietante. Aunque, además de a los trabajadores, para ser útil, el aviso debería enviarse también, creo, a toda persona externa —en especial,
La reconversión de alguna antigua prisión —en apartamentos, un centro de ocio, unos cines, etc.— es una de esas noticias que parece repetirse cada cierto tiempo. Con frecuencia, diría, estas noticias llegan del norte de Europa, donde las políticas sociales, al parecer, están logrando reducir significativamente las poblaciones reclusas.
En España, hasta donde sé, no podemos presumir de lo mismo. Y, sin embargo, ahora tenemos la inusual oportunidad de transformar en algo positivo un lugar estigmatizado: la antigua prisión de Carabanchel, en Madrid.
Digo “ahora”, pero el antiguo centro penitenciario lleva ya más de un cuarto de siglo esperando un cambio de aires. Cerró sus puertas en 1998 y, diez años después, se derribaron los muros exteriores y algunas otras instalaciones. Los vecinos de Carabanchel han pedido repetidamente que se haga algo útil con la antigua prisión: viviendas públicas, u
Las mentes pensantes del Museo del Prado buscan constantemente nuevas maneras de interesarnos en el arte. La última ha sido el proyecto Contar el Prado, que utiliza la inteligencia artificial para contar elementos —personas, caballos, embarcaciones, etc.— en los cuadros de la pinacoteca. Aunque el conteo es, por supuesto, solo una excusa para contar historias sobre las obras de arte.
Hemos hablado recientemente en el programa sobre los mensajes ocultos del tríptico El jardín de las delicias, del Bosco. Pero ¿de cuántos personajes se valió el maestro holandés para pintar su delirante reflexión sobre la humanidad? Pues de 450, según el conteo del algoritmo desarrollado por Sherpa.ai, una compañía española de inteligencia artificial.
Con frecuencia se alaba la imaginación desbordante del Bosco, pero Contar el Prado invita también, creo, a otra reflexión. Una cosa es tener la visión. Y otra, m