El Diario de Ernesto Madero
Capítulo 5 – ¿Quién hablará por mi espíritu?
“¿Tienes hambre?” pregunto Itzel. Ella estaba comiendo una torta con huevo, queso y aguacate que le compró a un vendedor ambulante en la parada del tranvía. Pero yo no podía ni pensar en comer algo. ¡Mi estómago estaba hecho nudos!
“No. La verdad es que no me siento muy bien…”
“Oye, Ernesto. ¿No será que estás nervioso?” me preguntó con una sonrisa juguetona.
“Sí, puede ser.” admití.
“Ay, ¡qué gracioso eres! Pero no tienes por qué. No es el primer día de clases y ni siquiera vas a escoger tus cursos todavía. Eso es el lunes. Hoy sólo tienes que registrarte; es como un saludo y nada más.”
“N