El Diario de Ernesto Madero
Capítulo 19 – El Fugitivo
"Todo eso era visible en la mirada de tu abuela. Lo recuerdo como si fuera ayer."
El General hizo una pausa, con la vista fija en algún punto lejano que sólo él podía ver. Por un momento pensé que había terminado, pero luego continuó con voz más baja, casi para sí mismo.
"Y yo... yo también lo vi. Vi a un muchacho que había cargado solo con un dolor enorme, que había construido una mentira no por maldad sino por necesidad. Por sobrevivir. En ese momento lo entendí perfectamente, quizás porque yo también había hecho lo mismo al desertar del ejército. Los dos éramos fugitivos a nuestra manera."
El General levantó su taza de té y cerró los ojos esperando oler sus vapores aromáticos. Pero la taza estaba vacía.
"¿De manzanilla o de clav