El Diario de Ernesto Madero
Capítulo 19 – El Fugitivo
"
La mirada de Ángela es lo que más recuerdo de ese momento; la tengo grabada. Era
una mezcla de dolor propio y ajeno. La desilusión dejó un
vacío que la tristeza llenó de inmediato. Fortunato nos había mentido,
se había aprovechado de nuestra buena voluntad. Sin embargo, no había
una sola gota de rencor en la mirada de la niña, sólo compasión. No era
un estafador sinvergüenza lo que ella veía. No.
Ella veía la verdad: un chico solitario y
asustado."
"Todo eso era visible en la mirada de tu abuela.
Lo recuerdo como si fuera ayer."
El General hizo una pausa,
con la vista fija en algún punto le