El Diario de Ernesto Madero
Capítulo 21 – Una cosa a la vez
Es un nombre que no puedo borrar de mi mente. Le pertenece a una persona a quien nunca he conocido y que podría ser la clave que me falta para resolver el misterio del diario de mi abuelo.
Desde que el General me dijo que uno de los miembros de la desafortunada expedición de mi abuelo había sobrevivido, mi imaginación ha estado desenfrenada. Me imagino cómo sería encontrarme con él y las preguntas que me podría responder. Imagino que al verme por primera vez, sabría de inmediato que soy el nieto de su compañero perdido.
Pero estas son fantasías que tendrán que esperar, ya que el anciano Gustavo Ríos, si es que aún vive, reside en Zacatecas. Son varias horas de camino hasta esa ciudad del norte, y en este momento es imposible ausentarme un día entero, mucho menos dos.
Lo que más quiero es seguir juntando las piezas de este rompecabezas y resolver el misterio que ha surgido en torno a este pequeño diario de cuero... Es mi obsesión, lo admito. ¡Pero los obstáculos abundan! Sobre todo ahora que estamos en época de exámenes finales. Y lo peor del caso es que estoy atrasado en casi todos mis cursos. Eso se lo puedo atribuir a las horas que pasé escuchando las historias