Estos días, si algún amigo o compañero de trabajo rememora momentos de cuando comenzamos a oír hablar del coronavirus, o del principio de los confinamientos –un viaje cancelado, una fiesta que fue la última–, me empiezo a dar cuenta de lo lejos que quedan esos recuerdos en la memoria. Llevamos ya mucho tiempo conviviendo con el virus y, según las últimas noticias, nada tranquilizadoras, tenemos que ir asumiendo que el Covid-19 cambiará para siempre nuestras biografías.
Las informaciones preocupantes van acelerándose como una lluvia que gana fuerza. El mundo vuelve a mirar a China tras el confinamiento de Lanzhou, una ciudad de cuatro millones de habitantes. Se han detectado 39 casos de coronavirus. Lo que en el pasado, antes de esta pandemia, hubiéramos considerado exagerado y anecdótico –confinar una ciudad por ‘solo’ 39 casos–, hoy nos parece el presagio de una nueva ola de sufrimiento.
El país donde surgió la pandemia vuelve a instaurar restricciones en el norte de su territorio y suspende las maratones de Wuhan y Pekín. Mientras, una nueva variante del virus, la ‘delta plus’ –una mutación aún más transmisible que la temida delta– ya empieza a detectarse en varios países. En algun
A veces olvidamos lo frágiles que son las democracias. Quien ha vivido en una dictadura lo sabe: retroceder, volver al pasado y perder lo conquistado es fácil. Con ese miedo viven millones de peruanos, porque pocos países del mundo son tan inestables políticamente como el suyo. Perú ha tenido cuatro presidentes en los últimos tres años. ¿Será igual de efímero el mandato de Pedro Castillo?
En el poder desde julio, tras una reñida victoria frente a la conservadora Keiko Fujimori –hija del dictador Alberto Fujimori–, el progresista Pedro Castillo parecía traer un poco de paz a un país que, como tantos, vive una fuerte crisis económica por la pandemia de coronavirus y, además, una eterna pandemia de corrupción.
La estabilidad ha durado poco, pero esta vez por decisión del propio presidente. Tan solo 69 días después de asumir el poder, Castillo obligó a renunciar a su primer ministro, Guido Bellido, y a otros 6 de sus 19 ministros.
Bellido es un personaje controvertido en Perú. Ha llegado a declarar en varios medios que no considera que Cuba sea una dictadura o que Sendero Luminoso (la sanguinaria guerrilla peruana) merezca el apelativo de ‘terrorista’. Son también conocidos sus comentario
Quien sabe un poco de mecánica sabe que las peores averías se van produciendo poco a poco y al principio pasan desapercibidas. Primero, es una pequeña pieza la que comienza a salirse de su lugar; luego, una vibración se propaga lentamente y afloja piezas cada vez mayores. Después, el colapso.
Algo así ha sucedido con el comercio mundial. El engranaje ha dejado de funcionar y las mercancías no llegan a su destino. Peligran las compras del Black Friday y de Navidad. El transporte por mar mueve el 90% de las mercancías del mundo y no hay suficientes buques para atender todos los encargos. Faltan contenedores, los que hay han disparado sus precios, y los barcos se saltan escalas para cumplir con los clientes más importantes.
Hace dos años, el transporte marítimo de mercancías entre China y Estados Unidos tardaba una media de 40 días. Ahora, según datos de la agencia Bloomberg, la media es de 80 días.
Vivimos una tormenta perfecta, porque a los problemas de distribución se suma un desabastecimiento global de semiconductores, elementos esenciales para fabricar los microchips que dan vida a celulares, computadoras y tantos otros artefactos electrónicos (incluidos automóviles, lavarropas y he
La estética del poder impresiona: los guardaespaldas, las comitivas de coches oficiales, los policías en moto, las recepciones de gala, los himnos, los uniformes, la solemnidad… A menudo, sobre todo cuando somos pequeños, creemos que gobernar es, simplemente, disfrutar de ese envoltorio exquisito y de esos lujos. Pero gobernar es, sobre todo, responsabilidad. Una decisión, o varias, pueden arruinar millones de vidas.
El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, causó 120.000 muertes del total de 600.000 que la pandemia de coronavirus ha causado en el país. Eso es, al menos, lo que cree el Senado brasileño, que el miércoles 27 de octubre ratificó el informe de una comisión que durante seis meses ha investigado lo que denominó “estrategia macabra” del gobierno.
Esa estrategia pasaba por retrasar adrede la compra de vacunas, publicitar fármacos sin chequearlos antes, ignorar indicios de corrupción política o de dejación de funciones para solucionar el colapso de la sanidad en la región de Amazonas.
De los nueve delitos de los que el Senado acusa a Bolsonaro, dos son crímenes contra la humanidad. Bolsonaro también se enfrenta a cargos por “epidemia con resultado de muerte,
Por muy curiosos que seamos los humanos, no siempre nos interesa la vida cotidiana de las celebridades. Si visitamos la casa, convertida en museo, de personajes célebres, es porque previamente ellos ya habían sido invitados a nuestro hogar y de alguna manera –con su voz, con su obra– ya habían entrado en él. Visitar los lugares donde crearon, rieron y sufrieron, cuando ellos ya no están, es como devolver la visita a un viejo amigo.
Siete años después de la muerte de Gabriel García Márquez –el famoso Nobel colombiano de Literatura–, y un año después del fallecimiento de su mujer, Mercedes Barcha, el hogar que ambos compartieron desde 1975 en Ciudad de México reabre sus puertas. Su ropa, sus libros, sus fotos, los tesoros que acumularon a lo largo de una vida juntos, salen ahora de los armarios del número 144 de la calle Fuego.
La encargada de abrir esas puertas, para que vuelva a entrar la luz, ha sido su nieta, Emilia García Elizondo, convencida de que dar una segunda vida a los efectos personales de ‘los Gabos’, como se los conocía cariñosamente, es también una forma de volver a despedirse de ellos con admiración y respeto. "No conocía a mis abuelos de la manera en la que los conozc