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Ser un lamebotas

María: ¿Sabes qué no soporto? Un lamebotas.
Jorge: Los lamebotas son personajes terribles. Recuerdo que en la oficina en la que trabajaba, tenía un compañero que era un lamebotas "profesional", yo trataba de huir cada vez que empezaba a defender y halagar al jefe en las reuniones de trabajo.
María: Hay que aprender a detectarlos y anularlos.
Jorge: ¡Ah, pero espera! Yo me he vuelto un experto en detectar lamebotas. Tienen ciertas cualidades inconfundibles. Primero: siempre cambian de opinión según a quien les convenga agradar.

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Es una expresión compuesta por dos palabras “Lamer”, la acción de pasar la lengua por una cosa; y “Botas”, que son un tipo de zapato. Con el uso popular estas dos se unieron para formar una nueva palabra: Lamebotas.

El origen coloquial de la expresión no es muy claro. Se piensa que viene de las diferentes jerarquías militares y cómo los soldados de bajo rango hacen favores humillantes - como limpiar botas con la lengua - con tal de conseguir la aprobación de sus superiores. Sin embargo, el significado de esta expresión es de común entendimiento para las personas de países latinos: un Lamebotas es un adulador y, en extremo, un sicofante. Alguien que hace favores o alaba a otra persona para conseguir algo a cambio.

Aunque ser un lamebotas es la versión de uso más común, internacionalmente, cada país tiene expresiones similares para referirse a este tipo de personas que, para lograr algún beneficio personal, son capaces de halagar, mentir o hacer favores a una persona de mayor poder.

En Venezuela, por ejemplo, se utiliza “Jala-bolas”, cuyo origen es muy interesante y diferente a la suposición más común, ya no que no tiene nada que ver con los testículos o con una referencia vulgar. Su origen data de las viejas cárceles venezolanas, donde los presos usaban grilletes (cadenas amarradas a los tobillos, unidas a pesadas bolas de metal). Aquellos presos con mayor poder e influencia tenían a su “jalabolas” particular que los ayudaba a cargar o jalar la pesada bola de hierro.

De la misma manera, encontramos expresiones similares en Colombia, Chile y Perú, tales como Chupa-medias o lame-pisos.

En inglés existen varios nombre para este tipo de personas. Ser un lamebotas puede ser traducido como to be a “yes-man” o “suck-up”.

Ejemplo 1:

Él siempre se ríe de tus chismes aunque no sean graciosos. Debe ser un lamebotas.
He always laughs at your gossip, even when they’re not funny. He must be a suck-up.

Ejemplo 2:

En toda familia u oficina siempre hay un lamebotas que quiere ganar algo haciéndole favores a los demás.
In every family or office group, there is always a bootlicker who is looking to gain something by doing favors for others.

Ejemplo 3:

Ascendieron a Antonio, pero jamás sabremos fue por su buen trabajo o porque es un lamebotas.
They promoted Antonio, but we will never know whether it was due to his good work or because he is a yes-man.