El juego del truco, una tradición sudamericana
| Jesús: | María, el otro día estaba leyendo un cuento de Jorge Luis Borges que describe a unas personas jugando al truco. Me sorprendió que un escritor argentino hablase de un juego de cartas venezolano. Pues resulta que no, que se trata de otro juego. O, más bien, de una variación del mismo, porque el truco no es ni argentino ni venezolano, como yo pensaba. Así es. A veces tienes que olvidar todo lo que pensabas que sabías. Barajar y dar de nuevo; investigar y aprender. Y lo que pude averiguar es que el truco tiene un origen muy remoto. Como juego de naipes ya hay menciones en el siglo XV. Del mundo árabe llegó a España y luego a las colonias en Sudamérica. Por esa razón, en Valencia juegan al truc, en Murcia y Galicia al truco; y nosotros tenemos nuestras versiones en Venezuela, Argentina, Paraguay, Uruguay y Chile. Pero, curiosamente, ¡todos lo jugamos de manera diferente! |
| María: | ¿Cómo no sabías que en Argentina juegan al truco, Jesús? De hecho, El Eternauta, la clásica novela gráfica de ciencia ficción, comienza con una partida de truco entre un grupo de amigos en Buenos Aires. Aunque tienes razón sobre lo otro: nuestro truco y el de los argentinos son juegos un tanto diferentes. A veces pienso que los juegos de cartas son como los idiomas. Viajan y van mutando con el tiempo. |
Muchas veces la vida nos pone en situaciones donde no nos queda otra opción que empezar de nuevo. Sucede todo el tiempo y, sin embargo, volver a arrancar nunca es un proceso fácil. Implica desprenderse del pasado, repensar las cosas, cambiar de estrategia. Pero lo más probable es que, eventualmente, este “barajar y empezar de nuevo” resulte positivo.
¿Por qué utilizamos un término proveniente de los juegos de naipes para hablar de empezar de cero? Porque la analogía deja muy en claro lo que queremos decir. En ciertos juegos de cartas, la mano puede quedar invalidada por algún imprevisto: un naipe se ha dado vuelta o caído, se ha repartido mal, faltan cartas, etc. En tal caso, la solución es juntar todas las cartas, barajarlas nuevamente, y volver a repartirlas. Es decir: se baraja y se da de nuevo.
El mazo o baraja resulta una bonita representación de la vida. A veces las cosas se complican o simplemente se acaban, como la mano de cualquier juego de cartas. En ese caso, debemos juntar todos los naipes, mezclarlos bien y volver a repartir. Esto es: pensar, organizarnos y salir una vez más a enfrentar los retos que nos propone día a día la vida. No es casualidad que, en español, no solo utilicemos el verbo “barajar” para hablar de mezclar naipes, sino también con el siguiente significado: “considerar las distintas opciones que se creen adecuadas para resolver una situación o tomar una decisión”.
En inglés diríamos “to start from scratch”, “to start all over again” o “to reshuffle”.
With this tax reform, the new government aims to start from scratch, stirring apart from the economic policies of the previous government.
You must understand, Lucía, that sometimes in life we must start all over again. Start from zero, with new goals. You'll see. In no time you'll be feeling better than ever!
As if they had learned the lesson from the world of card games, this French family, creator of the famous Fournier playing cards, decided to reinvent itself. They bought vineyards in Mendoza, Argentina, and started making wine. Two-hundred years after starting their successful company, they decided it was time to reshuffle.
¿Por qué utilizamos un término proveniente de los juegos de naipes para hablar de empezar de cero? Porque la analogía deja muy en claro lo que queremos decir. En ciertos juegos de cartas, la mano puede quedar invalidada por algún imprevisto: un naipe se ha dado vuelta o caído, se ha repartido mal, faltan cartas, etc. En tal caso, la solución es juntar todas las cartas, barajarlas nuevamente, y volver a repartirlas. Es decir: se baraja y se da de nuevo.
El mazo o baraja resulta una bonita representación de la vida. A veces las cosas se complican o simplemente se acaban, como la mano de cualquier juego de cartas. En ese caso, debemos juntar todos los naipes, mezclarlos bien y volver a repartir. Esto es: pensar, organizarnos y salir una vez más a enfrentar los retos que nos propone día a día la vida. No es casualidad que, en español, no solo utilicemos el verbo “barajar” para hablar de mezclar naipes, sino también con el siguiente significado: “considerar las distintas opciones que se creen adecuadas para resolver una situación o tomar una decisión”.
En inglés diríamos “to start from scratch”, “to start all over again” o “to reshuffle”.
Ejemplo 1:
Con esta reforma impositiva, el nuevo gobierno busca barajar y dar de nuevo, alejándose de la política económica del gobierno anterior.With this tax reform, the new government aims to start from scratch, stirring apart from the economic policies of the previous government.
Ejemplo 2:
Debes entender, Lucía, que hay veces en la vida que debemos barajar y dar de nuevo. Empezar de cero, con nuevos objetivos. Ya verás. ¡En poco tiempo estarás mejor que nunca!You must understand, Lucía, that sometimes in life we must start all over again. Start from zero, with new goals. You'll see. In no time you'll be feeling better than ever!
Ejemplo 3:
Como si hubiesen aprendido la lección del mundo de los juegos de naipes, esta familia francesa, creadora de los famosos naipes Fournier, decidió reinventarse. Compraron viñedos en Mendoza, Argentina, y comenzaron a producir vino. A 200 años de fundar la exitosa compañía, decidieron que era hora de barajar y dar de nuevo.As if they had learned the lesson from the world of card games, this French family, creator of the famous Fournier playing cards, decided to reinvent itself. They bought vineyards in Mendoza, Argentina, and started making wine. Two-hundred years after starting their successful company, they decided it was time to reshuffle.