Un gobierno con fecha de caducidad
Se le acumulan los problemas al presidente del gobierno español Pedro Sánchez. Sacar adelante esta legislatura no está siendo una larga carrera de fondo, sino más bien una carrera llena de obstáculos. Y todo parece indicar que, además, será muy corta. Con menos del 25% de diputados en el Congreso, el socialista Sánchez se ha visto obligado a buscar alianzas para poder seguir adelante, y algunas de ellas son, por decirlo de alguna manera eufemística, un tanto "extrañas". El partido populista y de izquierda radical Podemos es, por supuesto, una alianza natural. El problema es que incluso sumando todos los escaños situados a la izquierda en el Congreso no se obtiene la mayoría absoluta. Es por ello que Sánchez no ha tenido más remedio que solicitar ayuda a los partidos independentistas catalanes. Así es, el presidente de España ha pedido auxilio a esos mismos partidos que intentaron fracturar el territorio español hace poco más de un año. La política a veces obliga a crear extrañas amistades. Y esa amistad, frágil y transitoria, rindió frutos cuando el pasado mes de junio Sánchez logró ser investido presidente gracias a los votos a favor de los partidos secesionistas catalanes.
Sin emb
La amarga derrota de Donald Trump
Al final se cumplieron los pronósticos. Esta vez, sí. No ocurrió como en noviembre del 2016, cuando todas las encuestas daban a Hillary Clinton como favorita… y Donald Trump, para asombro de la inmensa mayoría de votantes (incluyendo a los propios republicanos), se llevó la victoria. Esta vez no hubo sorpresas, por fortuna. En las elecciones legislativas realizadas en Estados Unidos el pasado 6 de noviembre, los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes. No pudieron, en cambio, hacerse con el dominio del Senado, principalmente porque sólo estaban en juego 33 de los 100 escaños de la Cámara Alta. Además, la mayoría de esos 33 escaños ya se encontraba en poder de los demócratas, de modo que arrebatarle el control a los republicanos se antojaba como una misión prácticamente imposible. Sin embargo, a pesar de esta victoria demócrata un tanto agridulce, pocos dudan de que el panorama ha cambiado sustancialmente. Donald Trump ya no cuenta con el control de ambas Cámaras, lo que hará muy difícil que a partir de ahora su programa pueda seguir progresando sin complicaciones. Si ya antes del 6 de noviembre Donald Trump tenía grandes dificultades en sacar adelante algu
Bolsonaro prepara el terreno para el adoctrinamiento en las escuelas
Hay algunos elementos que enseguida revelan qué líderes políticos podrían albergar ambiciones totalitarias, y uno de ellos es, por supuesto, el interés por el adoctrinamiento ideológico. Raro es el aspirante a dictador que no haya intentado monopolizar los principales canales por los que se pueden adoctrinar a las masas. Ya sean las televisiones públicas, los medios de comunicación impresos, o las escuelas. Un claro ejemplo de este comportamiento lo representó el ya fallecido comandante Hugo Chávez, quien no dudó en controlar con puño de hierro los contenidos que se transmitían en los medios y en las aulas escolares.
Alguien que va en camino de emular los desmanes de Hugo Chávez es el recién elegido presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. El líder de la ultraderecha brasileña aún no ha tomado posesión del cargo, pero ya sus intenciones son bastante evidentes. La semana pasada el nuevo presidente mostró su apoyo, a través de Twitter —imitando así a su admirado Donald Trump—, a un nuevo proyecto de ley que permitiría a los alumnos a espiar a los profesores en las escuelas. ¿El objetivo? Censurar y reprender a los docentes que manifiesten en las aulas sus preferencias a favor de la izqu
Con la bandera española no se juega
"El Intermedio" es un popular programa nocturno de humor político que se emite a través de un canal abierto de televisión, la Sexta, y cuyas preferencias ideológicas se inclinan abiertamente hacia la izquierda. Si tuviéramos que compararlo con algún otro programa mundialmente célebre (para que os hagáis una idea aproximada), podríamos nombrar los shows nocturnos estadounidenses de Bill Maher, Stephen Colbert o John Oliver. Sus graciosos "sketchs", en los que se mofan, preferiblemente, de la derecha española más cavernaria, han gozado de gran popularidad en toda España. Hace algunas semanas lograron irritar a los sectores más ultraconservadores del país, a raíz de las continuas burlas que han vertido sobre la figura del dictador Francisco Franco. Como suele suceder con este tipo de programas, la mitad del país ríe las gracias y la otra se enfurece. Bueno, eso sucede casi siempre. No ocurrió, por desgracia, el pasado 31 de octubre. Ese día, la mayor parte de los telespectadores españoles se enojaron bastante cuando Dani Mateo, uno de los colaboradores habituales del programa, utilizó la bandera de España para sonarse la nariz. Muy pocos rieron con el chiste. "El Intermedio" había int
La mala ortografía: una pandemia que alcanza incluso a las universidades
Desde hace algunas semanas, coincidiendo con el inicio del año escolar y universitario, ha resurgido en los medios de comunicación un tema que va y viene como la pleamar, sin que nadie atine a encontrar una solución efectiva: la muy deficiente preparación de los estudiantes españoles. Pero lo más preocupante no son las deficiencias gramaticales y ortográficas de los alumnos en las escuelas —al fin y al cabo son más comprensibles y justificables—, sino las de los estudiantes universitarios. Inés Fernández-Ordóñez, miembro de la Real Academia de la Lengua Española y catedrática de la Universidad Autónoma de Madrid, afirmaba lo siguiente hace pocos días en referencia a los errores ortográficos: "Es terrible, pero incluso es muy común entre mis estudiantes de Filología que cometan faltas. Y lo peor de todo: no saben redactar". Y es que si eso ocurre con los estudiantes universitarios de filología, ya os podréis imaginar cómo será el nivel lingüístico de los demás estudiantes, tanto en universidades como en colegios.
Sin embargo, el problema más grave hoy en día no es la preparación de los estudiantes, sino la de los propios profesores. El pasado mes de julio se realizaron unos exámenes