Esperando un milagro en la frontera
Después de aproximadamente un mes, y tras haber caminado miles de kilómetros, hace unos días comenzaron a llegar a Tijuana, México, los primeros miembros de la caravana de migrantes. De momento se estima que son unos 3.000 pero, en los próximos días, la cifra podría subir hasta las 10.000 personas.
Tras el agotador trayecto, a los migrantes de Honduras, El Salvador y Guatemala no les esperaba precisamente una calurosa bienvenida, como informaba Associated Press el pasado 19 de noviembre. Diversos grupos anti-inmigración les recibieron al grito de “no os queremos aquí”, aunque manifestantes pro-inmigración salieron en defensa de los recién llegados.
Basura cero en las playas de Cádiz
No sé qué tienen las playas, pero son lugares mágicos. Sentarse junto a la orilla mirando al horizonte, y escuchar el sonido de las olas, que vienen a morir plácidamente en la arena… le hace recuperar a una la paz interior. Una vivencia especial, pero también frágil. Basta que aparezcan plásticos flotando, o ver basura entre la arena, y se esfuma toda la magia del momento. La sensación meditativa desaparece, y comienzan a acumularse las preguntas: ¿quién ha dejado aquí esta basura? ¿por qué somos tan irresponsables? ¿cómo cambiar las cosas?
Estoy segura de que la joven gaditana Ana Peralta también se plantea estas cuestiones. Pero hoy voy a hablarles de ella porque, a principios del verano pasado, decidió aparcar las preguntas y pasar a la acción. Primero a través de Instagram y después también por WhatsApp y Facebook, Ana comenzó a quedar con grupos de gente para limpiar las playas de Cádiz.
Como comentaba la web de temas ecológicos ecoinventos el pasado 11 de noviembre, la iniciativa ha sido todo un éxito. Con la ayuda primero de amigos y conocidos, y después también de gente desconocida que acudía tras enterarse de las convocatorias en las redes sociales, Ana ha recogido cientos d
Pensiones en España: mucho en juego
No considero que España sea un país donde estemos particularmente concienciados con la necesidad de pagar impuestos. La inmensa mayoría los pagamos, por supuesto, pero quizá más como una obligación, y por miedo a tener problemas con Hacienda, que por convicción.
Por eso llama la atención que, según un artículo publicado por El País el pasado 11 de noviembre, un 71,4% de los españoles aceptaría pagar más impuestos con tal de asegurar el futuro del sistema de pensiones. La conclusión obvia es que muchos consideramos este tema como algo fundamental.
La verdad es que un sistema público de pensiones le da a uno una gran tranquilidad de cara al futuro. En un país con buen clima, buenos alimentos y relaciones sociales fuertes, con una pensión relativamente modesta se puede disfrutar mucho de la vida al retirarse. Siempre, claro está, que se disponga de una vivienda en propiedad al llegar la edad de jubilarse, como ha venido ocurriendo en las últimas décadas. Si esto cambia, —y a la gente cada vez le resulta más difícil adquirir una vivienda— la ecuación deja de funcionar.
En cualquier caso, la estadística de El País demuestra que los españoles estamos dispuestos a luchar por nuestro sistema
¿Declararse enfermo para poder cambiar de sexo?
A principios de los noventa, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de clasificar la homosexualidad como un desorden mental. Ahora le ha llegado el turno a la transexualidad; la última Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) de la OMS ha dejado de considerarla como una enfermedad a ser diagnosticada y tratada, y ya no la incluye en el capítulo de “trastornos de la personalidad”. La nueva versión del CIE será presentada en la Asamblea Mundial de la Salud de 2019 para su adopción por los estados miembros.
En España, si lo permite la burocracia legislativa, nos adelantaremos a la entrada en vigor de la nueva clasificación de la OMS. El Congreso de nuestro país aprobó hace ya un año una proposición de ley que elimina los requisitos médicos a la hora de permitir que personas transexuales cambien de sexo. La nueva propuesta de ley implica que la solicitud del cambio de sexo solo requiere la “declaración expresa de la persona interesada del nombre propio y sexo registral con los que se siente identificado”.
La propuesta, que todavía está pendiente de algunos trámites burocráticos, fue aprobada con el voto a favor de todos los partidos mayoritarios, excepto el Partido Popul
¿Vamos camino a la autoextinción?
Durante los 4.500 millones de años de historia de nuestro planeta, muchas especies se han extinguido. El entorno natural cambia, y las especies no siempre pueden adaptarse. O son desplazadas por otras especies mejor adaptadas. Pero después están los períodos conocidos como “extinciones en masa”, durante los cuales un gran número de especies desaparece en un periodo de tiempo relativamente corto. La quinta y última extinción en masa, causada según se cree por el impacto de un meteorito hace unos 65 millones de años, supuso la desaparición de los dinosaurios.
Pero muchos científicos creen que, de hecho, la última extinción en masa no fue hace 65 millones de años, sino que está ocurriendo hoy. Los datos indican que las especies están desapareciendo a un ritmo vertiginoso. Quizá más rápidamente que en ninguna de las extinciones en masa anteriores. ¿La causa? Probablemente la conozcan ya, o se la imaginan: los seres humanos.
Hasta donde sé, los humanos tenemos el dudoso honor de ser la primera especie, en toda la historia de la Tierra, que provoca una extinción en masa. Polución, destrucción de entornos naturales con fines agrícolas o industriales, sobrepesca y, por supuesto, cambio climá